Manifiesto de la ‘Alianza por la Reconstrucción de Colombia’

Nota de La Linterna Azul:

De este manifiesto, del cual ya habíamos publicado un anticipo en anterior edición, solo podemos decir que nos ha sorprendido gratamente ya que es difícil hallar un trabajo que resuma en tan breves términos y con tanta exactitud las urgentes necesidades de nuestra Nación y sus adecuadas soluciones.

El nombre de Reconstrucción de Colombia es bastante acertado ya que lo que el doctor Luis Alfonso García Carmona presenta a la consideración de los ciudadanos de Colombia en 10 propuestas concretas, acertadas, realizables y plausibles, es ni más ni menos lo que hemos estado pidiendo desde hace mucho tiempo y lo que no nos han querido dar porque el egoísmo, la ambición desenfrenada, la mala voluntad y la falta de una recta conciencia de una parte de la dirigencia nacional lo han impedido, ya que a muchos de sus integrantes lo que le interesa por encima de toda consideración es el poder, solo el poder y nada más que el poder con todos sus beneficios.

De manera que ya ha llegado la hora de reconstruir el país. De regresar a una concepción clara y verdadera de nuestra democracia que se ha debilitado con el mal uso que se ha hecho de ella durante muchos años, de delimitar con justicia y equidad los deberes y los derechos de los ciudadanos, pero no a través de documentos redactados con perfidia para confundir sino con claridad y con buena fe; de que quienes integran cada una de las ramas del poder público sean ejemplares en el cumplimiento de sus deberes, ajenos a la corrupción, verdaderos colaboradores de quienes demanden sus servicios y dignos del respeto general, no tanto por la importancia de sus cargos como por su preparación y su conducta.

Esa reconstrucción de nuestro país, desde luego que no es fácil. Tendrá muchos y feroces opositores, especialmente entre quienes en la actualidad disfrutan de las mieles del poder que no querrán desprenderse de sus privilegios, pero es ahí, precisamente, donde se necesita hacer efectivo el poder prevalente del pueblo, que no en balde es llamado soberano por textos constitucionales y legales, sino porque en verdad lo es ya que, quiéranlo o no, es el pueblo integrado por mujeres y varones, ricos o pobres, iletrados o profesionales, negros, mestizos, mulatos o blancos; campesinos o citadinos, el que tiene el derecho irrenunciable de dar o quitar el poder.

Desde luego que no se trata de una especie de revolución violenta o confiscatoria. Se trata de un movimiento pacífico, correcto y ordenado, pero firme y decidido, de levantar otra vez el edificio de nuestra institucionalidad, pero no a la antigua manera de aceptar al que más ofrezca, al que más grite o al que se presente mejor vestido o tenga una voz más agradable. El propósito recomendado es escuchar, preguntar, reflexionar, verificar y decidir, siempre pensando en acertar y en procurar lo mejor para la población.

En las 10 propuestas que hace el director de la Alianza por la Reconstrucción de Colombia, ARCO, doctor Luis Alfonso García Carmona, está contenido todo lo que necesitamos ahora y en el futuro. Y ya que él es el autor de ese programa, bien merece que se le tenga confianza porque reúne todos los requisitos para merecerla. Es experimentado en administración pública desde los tiempos en que gobernó a Antioquia, después de haber desempeñado varios cargos públicos. Por su preparación, trayectoria, integridad, convicciones, patriotismo y excelencia en todo, es de talla presidencial.

Queremos finalizar haciendo un llamado respetuoso y urgente, a todas las personas que lean estas propuestas para que respondan presente y así tener, con la ayuda de Dios, una Patria mejor. No hay mucho tiempo que perder porque los comunistas de Colombia cada día se fortalecen más con la ayuda de Cuba y Venezuela, con la criminal financiación del narcotráfico y con la ingenuidad de muchos compatriotas, sobre todo jóvenes, que no reflexionan, que tragan entero los que les dicen unos profesores entregados a la izquierda y unos políticos de mala entraña y de malísimos principios. Y ellos trabajan noche y día. Tienen muchas ayudas. Es necesario, entonces, decidirse pronto. Hay que hacerlo ahora, es por el orden, la justicia, la honradez, la familia y el bien común. Es por Colombia.

10 propuestas a los colombianos para la Reconstrucción de Colombia
15 de marzo de 2020

Nunca antes la Patria había necesitado tanto de nuestro concurso para recuperarse de la tragedia que le causaron la claudicación del gobierno de Santos con las FARC, la dictadura judicial y la corrupción que ha invadido todas las ramas del poder público.

Cada que el pueblo es convocado a unas elecciones sufre nuevos desengaños, pues los elegidos, una vez posesionados, actúan en contravía de lo que habían prometido y se olvidan de las necesidades sentidas de la población.

Nos vemos, en consecuencia, en la perentoria obligación de convocar a todos los colombianos a quienes les duela la Patria para que, cualquiera que sea su origen político o sus ideas al respecto, se unan con nosotros en una gran Alianza por la Reconstrucción de Colombia.

Creemos que ya se terminó la etapa de los diagnósticos y hay suficiente ilustración sobre los males que aquejan a Colombia. Lo que necesitamos es una acción decidida de cada uno de nosotros para llevar a los cargos de mayor responsabilidad a personas comprometidas con esta tarea, que estén dispuestas a luchar, sin pedir permiso a nadie, hasta lograr las transformaciones que pide a gritos la Nación. Nuestra propuesta para reconstruir el país en los aspectos fundamentales es la siguiente:

1) Restablecer el respeto a la Democracia y la vigencia del Estado de Derecho, revocando en su totalidad el Acuerdo suscrito por el gobierno de Santos con las FARC, por ser manifiestamente opuesto a la Constitución y a la ley, y violatorio de la voluntad del pueblo soberano expresada en el plebiscito del 2016.

2) Dejar sin vigencia, en consecuencia, con lo anterior, la constitución de la JEP y las demás normas expedidas para la implementación del inexistente acuerdo.

3) Restablecer el orden público y el principio de autoridad en todo el territorio nacional, para lo cual se declarará el estado de conmoción interior. El Presidente asumirá, como lo ordena la Constitución, la dirección de la Fuerza Pública. Se garantizará a los militares su dignidad, su fuero especial y los medios para cumplir su misión.

4) Erradicación del cultivo y tráfico de cocaína, mediante la aspersión aérea con glifosato y la utilización de tractores para arrancar las plantas de raíz, complementada con bombardeos a laboratorios y campamentos de los narcos, extinción de dominio de sus bienes por la vía rápida, extradición de los narcotraficantes solicitados, restablecimiento de interdicción aérea, y estricto control al lavado de activos.

5) Moralización de la sociedad colombiana respetando la vida desde el momento de la concepción y castigando el aborto, sin excepciones. Asimismo, se protegerá a la familia tradicional, como núcleo fundamental de la sociedad, derogando las normas que pretenden implantar la ideología de género y prohibiendo la destinación de recursos públicos a la difusión y promoción de dicha ideología.

6) Sanear la gestión pública desterrando la corrupción, mediante las siguientes medidas:

a) Eliminación de las contralorías locales y regionales. Se elegirá por concurso de méritos un Contralor Nacional, quien contratará, mediante licitación, con firmas privadas la auditoría de todas las entidades territoriales y entes descentralizados;
b) Se elegirán, por concurso de méritos, todos los empleados públicos, salvo casos especiales que determinará la ley;
c) Se modificará la ley para exigir en todo caso la contratación mediante licitación, y evitar toda clase de corruptelas;

7) Se respetará la propiedad privada con una función social. Se orientará la economía a la generación de empleo y al aumento de las exportaciones. Para ello se creará un bono de empleo que se convertirá en rebaja de impuestos a los empresarios por cada puesto permanente de trabajo que generen. Se impulsará el sector agroindustrial y se convertirá en propietarios a los campesinos asociados en cooperativas de producción agropecuaria.

8) El Estado formará ciudadanos de bien que, además, estén preparados para la competencia laboral. Se modificará el pensum dando prioridad a la formación en principios éticos, idiomas, matemáticas para los negocios, computación y sistemas de comunicación electrónicos, cultura general y lectura de libros. Se prohibirá la politización o la enseñanza de ideología de género.

9) Se someterá al Congreso una reforma constitucional de la Administración de Justicia que garantice su imparcialidad e idoneidad, implantando la elección de magistrados por concurso de méritos, prohibición a la Corte Constitucional de legislar, creación de Comisión de Aforados para la investigación y juzgamiento de magistrados y supresión del Consejo Superior de la Judicatura.

10) Acabar con la impunidad mediante una reforma a la ley penal que establezca la pena de muerte para los responsables de actos terroristas, narcotráfico, asesinatos, violación y secuestro. Se responsabilizará penalmente a los menores de edad que delincan. Se suprimirá la excarcelación provisional por porte de armas y explosivos, delitos contra la propiedad y de corrupción. Se modificará el sistema carcelario para convertir las cárceles en centros de rehabilitación mediante el trabajo obligatorio y el estudio.

Por Luis Alfonso García Carmona | Director ARCO | La linterna azul | 1/03/2020 
[email protected]

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