
Están precedidas mis razones para sospechar nuestra marcha sin rumbo claro por la tardanza cómplice de las instituciones que nos gobiernan para acometer la fumigación aérea con glifosato. El mar de coca que toleró el presidente Juan Manuel Santos para que le firmaran una paz todos los dÃas más lejana se ha convertido en el mayor obstáculo para progresar.
Para nadie es un secreto hoy que los dólares del narcotráfico se lavan en el paÃs por medio del contrabando puro, del contrabando técnico, de la subfacturación, de las remesas… Sus dólares baratos nos fomentan las importaciones desde paÃses con salarios de miseria y prácticas comerciales desleales, paÃses que con sus precios irrisorios nos quiebran, finalmente, a los productores domésticos y nos imposibilitan el empleo digno y la paz. Ojalá no contribuya más la tardanza cómplice para producir unos resultados calamitosos en las elecciones de 2022
De la referencia que cito al final tomé las revaluaciones y devaluaciones a continuación, con relación al dólar estadounidense, ajustadas con el PIB por persona en junio de 2020. Revaluaciones: Brasil, +19,1%. Perú, +6,4%. Colombia, +3,4%. Devaluaciones: Chile, -3,3%. China, -6,5%. Gran Bretaña, -10,8%. Japón, -21,8%. México, -33,0%. Rusia, -43,6%.
¿Por cuáles motivos figura la mayorÃa de los paÃses del mundo con tasas de cambio devaluadas? La respuesta resulta evidente. Porque un dólar devaluado o caro les funciona a la par a estos paÃses como factor proexportaciones y antiimportaciones. Pero para Colombia, un dólar devaluado o caro también nos funciona como proexportaciones de coca, porque al traer los dólares causados por la venta reciben muchos pesos colombianos.
Resulta incomprensible para algunos que la Junta Directiva del Banco de la República no emita pesos para comprar dólares en la Bolsa de Valores de Colombia, con el loable fin de tener un peso devaluado entre 10% y 20% con relación al dólar, como acontece en la mayorÃa de los paÃses citados. Tras estas compras, llegado el momento de poseer el Emisor una gran reserva en dólares, podrÃamos solicitarle al Congreso la autorización para pagar deuda pública externa. Ver como ejemplo la magnitud de las emisiones en USA, digitando en Google: The US Money Supply Was Up 37 Percent in November, autor Ryan McMaken.
La reformas tributaria y fiscal. Las calificadoras de riesgo, Moody´s, S&P y Fitch ya amenazaron con retirarnos el grado de inversión si no realizamos una reforma del orden de los $Col 20 billones/año. Colombia ya tributa cerca del elevado 33% de su PIB cuando se suman todos los gravámenes nacionales y regionales. Esta reforma deberÃa estar acompañada por una notable reducción del gasto público.
Reforma a la Justicia. La impunidad nuestra se avecina al 92%. Inmensas son las dificultades de los usuarios para acceder a una Justicia confiable.  Entiendo que Minjusticia reconoce que ya llevamos 19 intentos fallidos de reformar la Justicia entre 2002 y 2018. Tenemos seis innecesarias Cortes y Tribunales de la Justicia, con visos de vender sus fallos al mejor postor. La colombianización de la Tutela ha contribuido a prostituir nuestra Justicia, porque la ampliamos de proteger solo los derechos fundamentales, a proteger otros derechos no acostumbrados en los paÃses con justicias envidiables.
Referencia. Digitar en Google: Burgernomics. The Big Mac Index. The Economist.
Hernán González R. , Periódico Debate, 08/01/2021
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