Es el Militar, no el periodista, quien sale a luchar por la libertad de prensa.
Es el Militar, no el poeta, quien queda lisiado luchando por la libertad de expresión.
Es el Militar, no el polÃtico, quien vela noche y dÃa garantizando nuestros derechos fundamentales.
Es el militar, no el magistrado, quien de verdad garantiza que haya justicia.
Es un Militar el que saluda a la bandera y sirve a la patria bajo su ala protectora, es el que cuando muere… sólo pretende ser envuelto en ella.
Cuando la Patria está en peligro, se recurre a Dios y al Militar.
Pero cuando el peligro pasa, Dios es olvidado y el Militar juzgado, condenado y encerrado en oscuras mazmorras, lejos de su familia y de los pliegues protectores de su bandera.
Esa es la ignominiosa paradoja que vivimos actualmente en Colombia.
Presos los que han estados listos a dar su vida por los colombianos, por la democracia.
Libres, veraneando en Miami, Cuba o refugiados en Europa, los que han querido acabar con la patria.
Si usted quiere ofrecer un pequeño homenaje de reconocimiento y aprecio por los soldados, aviadores, marinos y policÃas de Colombia, por favor, haga circular este mensaje.
Enviado por Ricardo, vÃa whatsapp, 04/06/2021