El izquierdista Gabriel Boric desempolvó un video de hace tres décadas para acusar a José Antonio Kast de defender dictaduras, justo cuando los partidos que promueven la candidatura de Boric expresaron su respaldo al dictador nicaragüense Daniel Ortega.
El candidato de la derecha chilena lidera la intención de voto a pocos días de las elecciones. Al comienzo de la carrera por la Presidencia de Chile José Antonio Kast no era el favorito. El izquierdista Gabriel Boric lideraba la preferencia, pero las tendencias han dado un giro. Y ante el ascenso progresivo de Kast, la estrategia de la campaña de Boric ha sido acusarlo de defender dictaduras mientras el izquierdista intenta mostrarse como promotor de la democracia.
Lo cierto es que todo apunta a una conveniencia electoral. La postura en torno a la dictadura de Nicaragua ha puesto a Boric entre la espada y la pared. Los partidos que respaldan su candidatura expresaron su apoyo incondicional a Daniel Ortega, pero él intenta desmarcarse de esta posición. Basta con hacer un poco de memoria y buscar sus declaraciones pasadas para corroborar que ha sido abiertamente favorable al régimen chavista en Venezuela.
Ahora, para buscar frenar la popularidad de Kast, su principal rival recurrió a un video de hace más de tres décadas, en el que se observa al candidato de la derecha apoyando en su juventud la opción del «Sí» en el plebiscito convocado para determinar si se habilitaba o no al general Augusto Pinochet para optar a otro mandato. Finalmente, a pesar del carácter dictatorial, Pinochet entregó el poder tras ser derrotado en las urnas con 55,99 % en contra, frente a 44,01 % que lo respaldó; a diferencia de las tiranías de la región que manipulan procesos electorales, dejando claro que no abandonan el poder por la vía democrática. Justamente los casos de Nicaragua y Venezuela son los vivos ejemplos.
La encuesta de Cadem agrega otro dato importante. Por primera vez un sondeo indica que incluso José Antonio Kast ganaría la Presidencia de Chile en segunda vuelta contra el candidato de la izquierda Gabriel Boric o contra la candidata de la centroizquierda Yasna Provoste, según reseña el portal Valora Analitik.
¿Comunismo o democracia?
Hasta El País, diario español de tendencia socialista, sacó un titular anunciando que: «El apoyo del Partido Comunista chileno a Ortega pone en aprietos al candidato de la izquierda a días de las elecciones». Se refiere a Gabriel Boric.
Tras el hecho de que Daniel Ortega se declaró reelecto en unas elecciones amañadas, con siete precandidatos opositores presos y sin observación internacional, la Cancillería chilena declaró al régimen nicaragüense como ilegítimo. El canciller Andrés Allamand anunció que «no reconoce legitimidad de elecciones en Nicaragua».
Si bien Boric rechazó públicamente a Daniel Ortega, su aliado político, el Partido Comunista, y otras organizaciones que lo apoyan, le expresaron su respaldo. Mientras en muchos países el partido comunista ha sido ilegalizado por su rastro de sangre, persecución y expropiación, en Chile sigue obrando con total impunidad a favor de tiranías represoras como las de Daniel Ortega.
«O está con el Partido Comunista o está con los que respetamos la democracia», sentenció José Antonio Kast.
Enseguida reaccionó la parlamentaria comunista Camila Vallejo Dowling, acusando a Kast de no defender la democracia. De inmediato vino la respuesta de Kast, quien no desaprovechó la oportunidad para compartir una imagen de Vallejo idolatrando a Fidel Castro, tirano que reprimió al pueblo cubano por más de medio siglo.
Una lucha de vida o muerte
José Antonio Kast, padre de nueve hijos, es abiertamente provida. Por lo cual la diputada que además de comunista es feminista lo reprocha. Sin embargo, nada dice sobre cómo en Cuba las mujeres son forzadas a abortar. El caso más desolador es el de una Dama de Blanco que perdió a su hijo con golpes en el vientre por causa de la represión.
De hecho, la consigna «mi cuerpo, mi decisión» en Cuba se diluye, donde el poder del régimen es tal que el aborto entra en el programa de «regulación menstrual». La deshumanización llega a un punto que el Estado «regula» el cuerpo de las mujeres, efectuando abortos por aspiración sin registrarlos como abortos.
José Antonio Kast jamás se ha retractado de su defensa a Augusto Pinochet, quien evitó que Chile se convirtiera en una tiranía socialista como Venezuela y Cuba. Y distinto a estas dos dictaduras, aceptó la derrota en las urnas y entregó el poder por la vía democrática.
Mamela Fiallo Flor , Panam Post Miami, 13/11/2021
Mamela Fiallo Flor es profesora universitaria, traductora, columnista y firme amante de la libertad.