| Nota de la redacción
Esta conmovedora denuncia boliviana, de inspiración claramente anticapitalista, con gran desconcierto desnuda: |
Por ejemplo, según el reporte elaborado por CEDLA (2016), sobre los abusos de Sinohydro a trabajadores bolivianos, este centro de estudios identifica los siguientes tipos de abusos y vulneraciones de derechos laborales:
- La contratación a partir de contratos orales que luego, a pesar de ser una figura reconocida por la ley, son vulnerados. Por ejemplo, en el caso de la carretera Ichilo-Ivirgarzama, en 2015, aproximadamente 450 trabajadores no habrían tenido contratos escritos, lo cual representaría un problema a la hora de fiscalizar la ejecución del significativo monto de la obra.
- Jornadas de trabajo extendidas y sin pago de horas extras, según las denuncias de los mismos trabajadores, los empresarios les hacían trabajar jornadas de hasta 12 horas, pagándoles únicamente el salario básico.
- Los trabajadores no cuentan con seguro de salud, ni siquiera las movilidades contarían con seguro SOAT, vulnerándose no sólo derechos laborales, sino los derechos fundamentales de los trabajadores que están expuestos a múltiples riesgos en las obras.
- No se cumplen los estándares de seguridad industrial, es decir que la empresa no ofrece condiciones de seguridad para los trabajadores:
“Los trabajadores del proyecto carretero denunciaron que carecían de ropa de trabajo adecuada para las zonas tropicales, de atención médica oportuna, de un botiquín de primeros auxilios, guantes, barbijos y protectores auriculares, cabinas de seguridad y, la capacitación adecuada para precautelar su integridad física” (CEDLA, 2016: 8).
A lo anterior se debe sumar los malos tratos y el acoso laboral. Por ejemplo, en enero del presente año, una denuncia de acoso laboral contra Sinohydro, en la construcción de la carretera El Salto – Padilla señaló que la esposa de un obrero fue agredida físicamente: “una compañera fue agredida, no solo psicológica y verbalmente, sino físicamente, fue agarrada a patadas por un súbdito chino; eso no lo vamos a aceptar” señaló el senador Omar Aguilar, luego de conocer el suceso (Prensa Rural, 2018)[2].
…
Sin embargo, llama la atención que, pese a la acumulación de denuncias, empresas como Sinohydro continuaron adjudicándose obras de gran envergadura, además que fueron defendidas por altos funcionarios del Estado.
En octubre de 2016, ante el creciente rechazo por parte de la opinión pública, como consecuencia de las denuncias de abusos laborales, el presidente Evo Morales señaló que los “bolivianos que protestan contra China y sus empresas son neoliberales, quieren que vuelvan las privatizaciones, modelo del (sistema) capitalista”. Una declaración por demás desafortunada y desatinada, considerando que las denuncias contra los abusos laborales y vulneraciones de derechos se refieren a un aspecto básico del capitalismo: la explotación.
Por su parte, un mes antes, el abogado de la empresa Sinohydro declaró que: «La empresa Sinohydro es la que mejores condiciones ofrece; consideramos que ciertos intereses están mellando la imagen de la empresa”[6]. Sin embargo, en los meses siguientes las denuncias continuaron emergiendo, en las diferentes obras que son llevadas a cabo por las empresas estatales chinas.
Todo esto nos devuelve a la discusión sobre la relación Sino-Bolivia en sus términos más amplios. A lo largo de nuestro análisis, demostramos que una de las particularidades de esta relación tiene que ver con las condiciones que China impone a Bolivia a la hora de otorgar empréstitos, de contratar empresas chinas para la ejecución de las obras. Sin embargo, lo que debe llamar la atención en la gran cantidad de obras que no son financiadas por China, pero que son ejecutadas por empresas de dicho país.
Esto resulta curioso por el hecho que estas empresas deberían regirse a los estándares de ejecución, no sólo de la legislación de su país, sino también del país anfitrión y de las entidades financiadoras. Empero, la recurrencia de las denuncias demuestra que la problemática es más profunda y de orden estructural.
Pero lo que más nos llama la atención es que, a pesar de las constantes denuncias de los trabajadores, el Estado boliviano, en un contexto en que el gobierno se reivindica de izquierda, ha continuado adjudicando obras a las mismas empresas, favoreciendo intereses corporativos y geopolíticos, por encima de los intereses de los trabajadores.
Sabemos que se trata de decisiones condicionadas por la importancia que ha adquirido el país asiático, tanto como prestatario de Bolivia y como socio comercial. Este no es un aspecto menospreciable considerando que la relación de desigual dependencia que se emplaza entre ambos países, claramente favorece también contextos de violencia que quedan en una relativa impunidad.
Latinvestment.org
12/06/2018
Referencias
CEDLA (2016) “Sinohydro pisotea los derechos de los trabajadores” En: BOLETÍN DE SEGUIMIENTO A POLÍTICAS PÚBLICAS – año XIII – nº 29, La Paz: CEDLA.
Chan, Anita (1998) “Labor Standards and Human Rights: The Case of Chinese Workers under Market Socialism” en: Human Rights Quarterly, Vol. 20, No. 4 (November 1998), pp. 886–904.
Chan, Chak Kwan y Zhaiwen Peng (2011) “From Iron Rice Bowl to the World’s Biggest Sweatshop: Globalization, Institutional Constraints, and the Rights of Chinese Workers” en: Social Service Review, Vol. 85, No. 3 (September 2011), pp. 421-445, The University of Chicado Press.
China Labor Watch (2016) Apple making big profits but Chinese workers’ wage on the slide, disponible en: http://www.chinalaborwatch.org/report/120, visitada en fecha 1 de mayo de 2018.
Friedman, Eli (2014) Insurgency Trap: Labor Politics in Postsocialist China, Cornell: Cornell University ILR School.
[1] La creación de estas zonas económicas especiales es fundamental para comprender la apertura de China al mundo globalizado. Uno de los objetivos principales fue atraer inversiones extranjeras, para impulsar el desarrollo de la base productiva: “Los inversionistas extranjeros en estas zonas recibieron ventajas especiales, incluidas políticas de impuestos favorables y exenciones de los aranceles de exportación e importación de equipos e instrumentos (Chan y Peng, 2011: 425).
[2] http://www.prensarural.com.bo/portada/contratista-chino-agrede-verbal-y-fisicamente-a-esposa-de-obrero-de-sinohydro/
[3] http://www.paginasiete.bo/economia/2017/4/12/expulsan-empleador-chino-arrojo-agua-hervida-obrero-boliviano-134083.html
[4] http://www.paginasiete.bo/economia/2018/2/3/denuncian-agresiones-ciudadanos-chinos-obreros-bolivianos-beni-168759.html#&gid=1&pid=1
[5] http://www.paginasiete.bo/economia/2016/1/15/descartan-sanciones-contra-china-sinohydro-83457.html
[6] http://www.paginasiete.bo/economia/2016/9/28/gobierno-inicia-acciones-contra-sinohydro-incumplimiento-leyes-laborales-111483.html