SER MUY DE DERECHA.

Si ser Muy de derecha, es valorar la fe, la libertad política, la libertad económica y el Estado para garantizar la seguridad, el orden y la justicia, yo soy muy de derecha. Si ser Muy de derecha es honrar la familia como institución central de la sociedad, diferenciar entre lo bueno y lo malo, impulsar la libertad que se genera de las capacidades individuales productivas, defender los valores de la ilustración y promover el Estado de Derecho, yo soy muy de Derecha. Si ser Muy de derecha, supone fomentar la libre empresa y la libre competencia, preferir aranceles bajos, inflación baja y comida barata para la gente, en lugar de propender por el estatismo o por un modelo proteccionista que vende caro y sube el costo de vida, yo soy muy de Derecha. Si ser Muy de derecha es exigir que con los niños no se metan, pedir que haya justicia con reparación y no impunidad, reivindicar la libertad de prensa y sin coacción y priorizar los derechos de la gente honrada frente a los de los criminales, yo soy Muy de derecha. Si ser Muy de derecha es demandar respeto por la separación y el equilibrio de poderes, así como entender que vida, libertad y propiedad privada son los valores que han mantenido nuestra civilización por siglos y que, precisamente por eso, hay que defenderlos sin cobardías y con determinación, yo soy Muy de derecha. De extrema derecha.

Si usted como yo también resultó Muy de derecha, déjeme decirle que, citando a Abelardo de la Espriella, lo que nosotros compartimos, aunque algunos le digan ideología, orientación política o doctrina, se llama principios y los principios no se negocian. Se honran y defienden sin titubeos, así nos llamen “extremos”.

(Extacto de artículo de María Clara Posada, El Nuevo Siglo)

Compartir:

WhatsApp
Facebook
Twitter
Telegram
Email
0
Amamos tu opinion, deja tu cometario.x
()
x