
Domingo, 18 de Mayo de 2025
LAS tres jornadas electorales que se registraron este domingo en Europa dejaron dos hechos claros: la mayoritaria voluntad popular de respaldar las propuestas de centro derecha y el sostenido avance de la derecha extrema.
La Unión Europea tenía sus ojos puestos sobre las presidenciales en Rumania y Polonia, así como en las legislativas de Portugal, anticipadas por el primer ministro conservador, Luis Montenegro, quien volvió a imponerse en las urnas, pero deberá iniciar una negociación para garantizar un gobierno estable.
La coalición conservadora Alianza Democrática (AD) liderada por Montenegro ganó las legislativas con un 32,1% de votos, lo que le representa 86 diputados al Parlamento, por delante del Partido Socialista (PS), que obtuvo un 23,4% de apoyo (58 diputados) y del partido de extrema derecha Chega, que aunque sumó el 22,6% de las papeletas electorales, iguala en diputados a los socialistas (58).
Según el escrutinio oficial correspondiente al 98,01% de la votación (faltando la del exterior), por detrás de los arriba mencionados se situaron Iniciativa Liberal con un 5,5% (9 curules), el partido socialdemócrata Libre con un 4,2% (6), los comunistas de la Coalición Democrática Unitaria con 3% (3), mientras que el Bloque de Izquierda, Personas-Animales-Naturaleza y el partido Juntos por el Pueblo, lograron un asiento cada uno.
La participación ciudadana fue del 64,04%.
Pese al triunfo de la coalición conservadora, el resultado amenaza con dejar nuevamente a este país ibérico (…) sin gobierno estable, en un momento en que el bloque se enfrenta a las crecientes tensiones comerciales mundiales y trabaja para reforzar sus defensas.
La mayoría parlamentaria se forma con 116 parlamentarios y ninguno de los partidos la obtuvo, por lo que se abre un incierto periodo de negociaciones políticas. Y pese a que los ultraderechistas podrían tener la llave para gobernar, Montenegro, abogado de 52 años, ha rechazado cualquier alianza con Chega, afirmando que es un partido «poco confiable» y «no apto para gobernar».
Sin embargo, el líder de ese partido de extrema derecha, André Ventura, tras felicitarse por los resultados al considerar que «Chega hoy ha matado al bipartidismo en Portugal», ofreció veladamente su apoyo a la AD, planteando «luchar juntos para que haya estabilidad, para que haya un gobierno digno en Portugal».
La euforia de Chega contrasta con el desánimo de los socialistas del PS, en cuya sede se pudo palpar la decepción por los resultados tras semanas de líderes socialistas prometiendo la victoria.
El resultado electoral evidencia una mejora de la AD, que en 2024 obtuvo un 28,02% de votos, apenas por delante del PS (28%). Chega, en cambio, disputó el puesto de segunda fuerza a los socialistas, en contra de lo que preveían las encuestas.
El líder de AD y saliente primer ministro, Montenegro, fue el protagonista central de la campaña, ya que él mismo provocó estos comicios anticipados al dimitir en marzo a raíz de unas sospechas de conflicto de intereses relacionados con una empresa de consultoría registrada en su domicilio y nombre de sus hijos.
«Nadie ha sido jamás tan transparente como yo», afirmó durante su último mitin, en respuesta al líder de la oposición socialista, Pedro Nuno Santos, quien lo acusó de «mezclar política y negocios» al recibir dinero de empresas privadas tras asumir el cargo.
El claro ganador de la jornada fue la coalición conservadora. El líder del Partido Social Demócrata (PSD), Hugo Soares (integrante de la misma) aseguró que «la AD ha salido reforzadísima» y celebró que los portugueses hayan depositado «(su) confianza en el Gobierno y en (el candidato) Luís Montenegro”.
Por su parte, el presidente del otro principal socio de coalición, el Centro Democrático Social, Nuno Melo, sostuvo que «se ha hecho mucha justicia con la AD» y «se ha reforzado la legitimidad y la credibilidad del proyecto político(…), del Gobierno y (…) de Luís Montenegro».
Sorpresa en Rumania
A más de 3.570 kilómetros de Portugal, en Rumania se verificó la segunda vuelta de la presidencial que fue un vuelco sorpresivo respecto a la primera, ya que el alcalde centrista proeuropeo de Bucarest, Nicusor Dan, se impuso al nacionalista George Simón.
Dan, de 55 años, obtuvo cerca del 54% de los votos, tras el recuento del 90% de las papeletas, frente al 46% que consiguió su rival y vencedor en la primera cita de las urnas, cuando obtuvo el 41% de apoyos, casi el doble que el ganador de este domingo.
Simion, que inicialmente se negó a admitir su derrota, felicitó la noche del domingo al mandatario electo: «Ha ganado las elecciones, el pueblo rumano ha expresado su voluntad», declaró en un vídeo publicado en Facebook.
La participación fue de casi el 65%, frente a sólo el 53% en la primera vuelta.
Los rumanos se movilizaron entretanto para cambiar la tendencia en unos comicios considerados cruciales para el futuro europeo de este país vecino de Ucrania, cinco meses después de la excepcional anulación de unas elecciones por sospechas de injerencia rusa.
«La participación ha sido casi sin precedentes, marcada por el auge de los defensores de la democracia», declaró el analista político Sergiu Miscoiu. «Nunca antes unas elecciones habían sido tan decisivas, con evidentes repercusiones geopolíticas».
Y es que el cargo de presidente otorga competencias para nombrar puestos clave y participar en las cumbres de la UE y de la OTAN.
Nicusor Dan, matemático de formación, es un europeo convencido. En su discurso de victoria destacó el «momento de esperanza» que vive el país, pero pidió paciencia porque «se avecina un periodo difícil pero necesario».
Argumentó que «hay una comunidad que ha perdido las elecciones (…) y cree que la solución es la revolución. Nuestra obligación es convencer a estas personas de que la solución es la reforma de la justicia y de la administración para que Rumanía pueda avanzar», e insistió en que hay que luchar por una Rumanía y no por dos.
Y en Polonia…
Entre tanto, en Polonia, el candidato proeuropeo, Rafal Trzaskowski, y el historiador nacionalista Karol Nawrocki se enfrentarán en la segunda vuelta presidencial el 1 de junio, tras obtener el 30,8% de los votos, frente a 29,1% de su inmediato competidor.
Alcalde de Varsovia, Trzaskowski (51 años), es tildado por el gobernante partido nacional populista Ley y Justicia como izquierdista, pero es todo lo contrario, ya que la formación de la que es vicepresidente y por la cual compitió en la jornada es Plataforma Cívica, afiliada a la familia conservadora del Partido Popular Europeo.
«Este resultado demuestra lo fuertes que debemos ser, lo decididos que debemos estar», dijo Trzaskowski a sus seguidores en un estadio cubierto de la histórica ciudad de Sandomierz, en el este de Polonia, mientras que Nawrocki agradeció a sus votantes afirmando que su victoria en la segunda vuelta impediría que la actual coalición «monopolio» siga con todo el poder en Polonia.
Esta jornada electoral evidenció también el auge de la extrema derecha, cuyos dos representantes, el diputado libertario Slawomir Mentzen y el eurodiputado antisemita Grzegorz Braun, obtuvieron en conjunto casi el 22% de los votos.
La votación es decisiva para el futuro del actual gobierno proeuropeo del primer ministro Donald Tusk, en un momento delicado para Europa por la continuidad de la guerra en Ucrania, el auge de los partidos de extrema derecha y los tensos lazos con Washington.
https://www.elnuevosiglo.com.co/internacional/portugal-sigue-en-la-centroderecha-rumania-vira-esta-y-polonia-se-encamina