Choque de trenes

No me refiero al tren imaginario de Buenaventura a Santa Marta, estrellándose con el Tren de Aragua en el tapón del Darién. Habló del plan maquiavélico de Montealegre para desacreditar a la Rama Judicial, el último bastión institucional que puede llegar a evitar que el pichón de dictador destruya las instituciones democráticas para asà perpetuarse en el poder. Choque de trenes
El famoso ‘Decretazo’ para convocar la consulta popular -que podrÃa terminar convertida en una constituyente según Petro- no es la excusa de Benedetti para pasar la reforma que ya le aprobaron, para empezar a hacer campaña desde ya con el dinero del erario o hacerse contar. Su verdadera intención es poner a pelear al Consejo de Estado y a la Corte Constitucional sobre quién tiene la competencia para revisar el decreto, buscando generar un nuevo choque de trenes institucional que termine por desprestigiar a las altas cortes.
La izquierda siempre ha tenido clara su estrategia. En 2016 lograron un primer gran paso con el Acuerdo de La Habana. No solo lograron crear una justicia paralela usurpándole competencias a la FiscalÃa y a la Corte Suprema, sino se encargaron que ese tribunal minara la credibilidad y el respaldo de los colombianos en nuestras Fuerzas Armadas, uno de los grandes logros de la Seguridad Democrática en la era Uribe.
Choque de trenes
Esto permitió que las guerrillas y el narcotráfico ganaran la guerra en el escritorio y empezarán a reconquistar el terreno que habÃan perdido en el campo de batalla. Una vez recuperado el control territorial, le sirvieron en bandeja de plomo o plata la victoria electoral a Petro durante la segunda vuelta en 2022.
Una vez montados en el poder, entendieron que la única manera de atornillarse era destruyendo lo que funcionaba. Empezaron por descabezar a la cúpula militar para evitar el ruido de sables. Destruyeron el sistema de salud para obligar a la gente a depender de las dádivas del gobierno para sus necesidades más básicas.
Procedieron a acabar con la economÃa, liquidando la industria minero-energética y matando a la gallina de los huevos de oro -Ecopetrol-. Sutilmente se adueñaron de las pensiones y suspendieron la regla fiscal con el fin de hacer caja para la batalla polÃtica que empieza. En el camino le propinaron un golpe de Estado al Congreso de la República, despojándolo de sus funciones y buscando acabar con cualquier vestigio de control polÃtico. Y cuando pensábamos que ya lo habÃamos visto todo, atentaron contra Miguel Uribe, buscando amedrentar al paÃs y al resto de los candidatos.
Para los que me han acusado de alarmista, hoy vemos cómo poco a poco, el Gobierno ha ido desangrando a nuestro paÃs, permitiendo que los delincuentes y los corruptos cogobiernen. Viene un periodo de violencia polÃtica, de amenazas constantes, de narrativas de odio y de mayor polarización, lo cual pondrá a prueba la fortaleza de nuestras instituciones.
Para redondear su faena, van a tratar de ir por el Registrador Nacional, pues saben que deben deslegitimar el proceso electoral y disfrazar su golpe de democracia.
Choque de trenes
Por eso la prueba de fuego ahora va a estar en las altas cortes. Aquà veremos de qué están hechos los magistrados ¿Son juristas Ãntegros, valientes e ilustres como los que Petro y el M-19 inmolaron en el Palacio de Justicia hace 40 años? ¿O son los herederos del Cartel de la Toga, ese esperpento de corrupción judicial que creÃamos enterrado? De la respuesta a esta pregunta, depende el futuro de la democracia del paÃs más resiliente de Latinoamérica. Señores magistrados, salven ustedes la patria.
https://www.larepublica.co/analisis/andres-otero-leongomez-2834704/choque-de-trenes-4161509