“Acabaremos con el hambre de la niñez, cueste lo que cueste. Le devolveré la dignidad a la fuerza pública, la familia será el eje central en la formación de los nuevos colombianos, terminaré con la JEP y fortaleceré la justicia penal militar”.
—Abelardo de la Espriella

El pasado 3 de noviembre, el Movistar Arena de Bogotá fue escenario del lanzamiento oficial de la gran convención nacional de la campaña del doctor Abelardo de la Espriella. Con un aforo de cerca de 15.000 asistentes, el evento comenzó a las 3:30 de la tarde, aunque las filas se formaron desde las once de la mañana.

 

La organización fue impecable, al mejor estilo de las campañas norteamericanas, en particular la de Donald Trump con su lema “Make America Great Again” (MAGA). Tecnología, luces, pantallas, música y emoción se combinaron en un ambiente de esperanza y patriotismo, con presencia de colombianos de todas las edades, clases sociales y regiones.

 

El acto fue variado y dinámico. Participaron humoristas, cantantes como Maía, quien interpretó una emotiva canción, y reconocidas figuras del entretenimiento y las redes sociales. Luego intervinieron líderes políticos, escritores, conferencistas nacionales e internacionales, así como miembros de la reserva de las Fuerzas Militares.

 

Entre los asistentes destacaron Enrique Gómez, líder del Movimiento de Salvación Nacional; Vivian Morales, ex fiscal general y candidata presidencial en 2022; el congresista Miguel Polo Polo; Carlos Lucio, excongresista; la congresista Lina María Garrido, recordada por su valiente intervención del 20 de julio; Jerome Sanabria, consejera de juventudes; el eurodiputado español Alvise Pérez; la congresista estadounidense María Elvira Salazar, y el escritor y politólogo argentino Agustín Laje. Todos coincidieron en la necesidad de una candidatura como la de De la Espriella para rescatar a Colombia y restaurar la confianza en la región.

 

El programa de gobierno del doctor De la Espriella se inspira en el concepto de “Acuerdo sobre lo Fundamental”, planteado por Álvaro Gómez Hurtado, como plataforma de gobernanza. Una propuesta seria y coherente, muy distinta a la que en su momento Gustavo Petro intentó copiar sin éxito. Mientras el “pacto histórico” se ha cimentado en la mentira, la burocracia, la destrucción de lo construido y la pérdida de valores, el proyecto de De la Espriella se basa en orden, moral, legalidad y progreso.

 

Su plan contempla cinco líneas de acción fundamentales:

 

  1. Salvaguardar el Estado Social de Derecho. La Constitución, la ley y las normas son pilares esenciales para garantizar la convivencia nacional, cerrar brechas sociales y alcanzar la paz como propósito común.

  2. Buscar la paz con moralidad, justicia y equidad. La verdadera paz no se logra premiando a los victimarios, sino reparando a las víctimas y asegurando un sistema judicial fuerte y respetado.

  3. Luchar contra la pobreza. El Estado debe ser motor del desarrollo social, con ética en la gestión pública, transparencia administrativa y educación de calidad para formar ciudadanos productivos. La generación de empleo, el fortalecimiento de los sectores productivos y el desarrollo sostenible son ejes de esta línea.

  4. Impulsar un pacto nacional por la educación y los valores. Promover una cultura participativa, con formación patriótica, ética y moral, facilitando el acceso a la educación superior, especializaciones y doctorados.

  5. Defender la sostenibilidad ecológica. Fomentar la educación ambiental, el respeto por la naturaleza y la creación de una ciudadanía consciente de su responsabilidad como guardiana del ecosistema.

 

Además, el plan incluye el fortalecimiento moral y operativo de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional, actores esenciales en la recuperación del orden institucional. Se propone un gobierno independiente de los partidos tradicionales y alejado de los extremos ideológicos, basado en lo que De la Espriella denomina “la extrema coherencia”: firmeza política y sentido común.

 

Otro de sus pilares es el rescate de la familia, célula principal de la sociedad, como núcleo de formación de niños y jóvenes en valores éticos, espirituales y patrióticos. La defensa de los principios tradicionales y religiosos será parte esencial de la reconstrucción social del país.

 

En su conjunto, la propuesta representa una hoja de ruta para la recuperación nacional: reconstruir el Estado, devolver la confianza institucional y moral, recuperar la soberanía y fortalecer la imagen de Colombia en el ámbito internacional.

 

En medio del desánimo y la incertidumbre que hoy viven millones de colombianos, la candidatura de Abelardo de la Espriella surge como una voz de esperanza, firmeza y amor por la patria. Su mensaje convoca a la unidad, al respeto por la ley y al rescate de los valores que durante décadas hicieron grande a la nación.

 

El rugir del tigre —como él mismo se autodenomina— parece anunciar que Colombia está despertando, y que una nueva generación de ciudadanos está lista para defender, con carácter y convicción, lo que tanto cuesta construir: una patria digna, soberana y libre.

 

Una nueva esperanza, fundamentada en un empresario joven, no en un político de carrera, no tiene ninguna subordinación o dependencia política ni ideológica. Una esperanza, que en este evento compartió con su esposa y sus hijos, cómo bien preciado, para comprometerse con el deseo nacional de 50 millones de colombianos. Que prefirió abandonar la placidez y tranquilidad de su gestión empresarial en Milán, Italia, para regresar a su Colombia y convertirla en el país que millones de conciudadanos esperamos, representados en los 15,000 asistentes, que llenaron “hasta las banderas, al Movistar Arena.

 


* T. Coronel Gustavo Roa C.: Oficial de la Reserva del Ejército Nacional, Administrador de empresas. Consultor en Seguridad Integral y Business Continuity Plan.