La hoja de ruta es clara y peligrosa. Primero, declarar una emergencia económica que permita gasto sin límites y ventaja política. Después, acudir a la conmoción interior, usando la crisis de seguridad generada con aliados criminales. El paso final sería aplazar elecciones e imponer una Constituyente hecha a la medida. Como lo anticipamos en Impacto24/7, el proyecto Petro no busca gobernar cuatro años, sino quedarse en el poder a cualquier costo.