
Nos quedamos “con los crespos hechos” quienes aspirábamos a presenciar un debate entre los dos candidatos a la Presidencia con reales opciones de alcanzarla, para que expliquen a los electores sus respectivos programas de gobierno o, por lo menos, el modelo de país que ofrecen.
Así se deprende de la negativa del señor Iván Cepeda a dar la cara a un debate presencial con su rival, Abelardo de la Espriella. Debemos conformarnos con la búsqueda en los antecedentes y las manifestaciones de los contendientes para sustituir el “cara a cara” usual en las elecciones.
Aparte de boletines plagados de palabras vacías, frases de cajón y trasnochadas consignas del comunismo que en ninguna parte del mundo han conducido al desarrollo de las naciones, poco se conoce sobre los puntos concretos del candidato Cepeda.
En EL PAIS/50 le formulan la siguiente pregunta: ¿Cómo imagina un Gobierno de izquierda en 2026?, a la cual responde: La base de mi planteamiento político es el programa de este Gobierno. Lo primero es que partiría de las lecciones aprendidas de este Gobierno.Al anunciar mi precandidatura planteé que quisiera escuchar atentamente a las organizaciones sociales, a los ciudadanos, incluso a la oposición. Hay algunas falencias evidentes, como por ejemplo la corrupción y escándalos como el de Olmedo López en la Unidad de Gestión del Riesgo. Yo no soy amigo de la demagogia, de decir “habrá cero corrupción” en un Estado tan corroído como el nuestro, pero sí tiene que haber un esfuerzo muy claro y preventivo para atacarla. Dicho eso, habrá continuidad de lo bueno, que no creo que sea poco.
- Se concluyede tan breve respuesta lo siguiente:
- El programa de gobierno de Cepeda se basa en su pensamiento político, que no es otro que el comunismo que ha estudiado y promovido durante toda su existencia. Lógico es presuponer que su gobierno se basará en los principios de esta funesta doctrina que se ha impuesto a través de la barbarie y ha sumido a muchos pueblos en la esclavitud, la ignorancia, el hambre y el atraso durante varias décadas. Basta con repasar la historia de los países de la cortina de hierro en Europa, Corea del norte y China en Asia, o los latinoamericanos Cuba, Venezuela, Bolivia o Nicaragua; y,
- Va a partir Cepeda de las lecciones del presente gobierno. Aprestémonos a soportar la milicianización del país iniciada por Petro, que continuará Cepeda incorporando a la Fuerza Pública todos los efectivos de las FARC como ya lo anunció; el totalitarismo de estado que propugna el comunismo se implementara a través de la Asamblea Constituyente cuyo tramite ya inició Petro y será la encargada de convertir a Colombia en otra esclava del neocomunismo; el Congreso será liquidado y convertido en una Asamblea genuflexa ante el régimen, tal como ocurrió en Venezuela durante 26 años; con la Rama Judicial y los organismos de control sucederá algo parecido ya que desaparecerán para dejar un solo tribunal del pueblo con el objetivo de perseguir a todo el que se oponga al régimen o se sospeche de su deslealtad como sucede en todos los países comunistas; desaparecerá la libre empresa y la propiedad privada pues los medios de producción quedarán en poder del estado todopoderoso, mientras el campo será expropiado y manejado mediante un proceso de colectivización que sólo generará miseria y hambruna; la patria potestad de los hijos pasará al Estado, como ya lo anunció el actual Ministro de Salud; desaparecerá la familia y se promoverá como política de estado el cambio de sexo, la ideología de género y el asesinato de los bebés en el vientre materno sin límite alguno; los hijos se educarán sin principios ni valores y no tendrán futuro diferente al de servir como esclavos a la causa comunista; la salud colapsará siguiendo las lecciones aprendidas de este gobierno que ya ha adelantado la destrucción del sistema y el robo de sus recursos; todas las formas de lucha serán puestas en marcha para perpetuar la revolución marxista-leninista contra la voluntad de los colombianos, pues así lo enseña la cartilla comunista del candidato.
Como contraparte de este modelo, Abelardo de la Espriella. en formas profusa y detallada, ha convocado a todos los colombianos, con excepción de los cómplices de Petro y Cepeda, para que votemos masivamente por un programa de gobierno inspirado en los valores fundacionales de nuestra Patria, en los principios universales de la civilización como la Democracia y el Estado de Derecho, en el mensaje evangélico de Nuestro Señor Jesucristo y en el propósito de trabajar, dentro de la Constitución y la Ley, por la seguridad de los colombianos, por el castigo al crimen, por la abolición del narcotráfico, por la guerra contra la corrupción, por la recuperación del sistema de salud, por la generación de empleo a través de la promoción del sector empresarial, por una educación moderna que prepare a los jóvenes para el emprendimiento y los forme como honestos ciudadanos y contra la destrucción de la familia. Nos invita a la defensa de la Patria y a la salvación de Colombia, trabajando por la actualización de nuestra infraestructura para generar empleo y facilitar nuestro desarrollo, la reducción del tamaño del Estado y la supresión de gastos superfluos, la descentralización de las regiones, el refuerzo y la motivación de la Fuerza Pública, la modernización del sistema carcelario para asegurar la seguridad y evitar que sigan siendo centros de planeación de la criminalidad.
En suma, es un programa de gobierno y un modelo económico que garantiza el bien común de los asociados y nos proyecta hacia el milagro económico. Su contenido no puede ser catalogado como de extrema derecha, como tratan de calificarlo los enemigos de la Patria, pues son soluciones a las necesidades sentidas del pueblo, que hemos estado esperando desde hace varias décadas.
Es la hora de cada uno de nosotros se pregunte:¿Cuál de estos dos modelos es el que le conviene al país?
¿Vamos a desperdiciar esta última oportunidad para conservar la Democracia y dejar un mejor país a nuestros descendientes?
¿Podemos darnos el lujo de seguir jugando a la sucia politiquería con la multitud de precandidatos obsesionados con llegar a la Presidencia sin tener respaldo popular o con obtener jugosas sumas del presupuesto por reposición de votos?
¿No has comprendido aún que nos llegó la hora de las definiciones y debemos hacer este pequeño sacrificio por Colombia?
¿No crees que el peligro que se avecina es catastrófico y que bien vale la pena ceder un poco en tus preferencias personales en favor del bien común?
Luis Alfonso García Carmona: Abogado. Escritor. Fundador de Alianza Reconstrucción Colombia.
8/02/2026 | Por: Luis Alfonso García Carmona . .
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