
El presidente Petro ha tomado una decisión escandalosa. Ha nombrado a los corruptos y cuestionados ex alcaldes de Medellín y Cali para manejar el moribundo sistema de salud de Colombia.
A Daniel Quintero, ex alcalde de Medellín, lo nombró Superintendente de Salud. Y al ex alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, lo nombró interventor de la Nueva EPS, la más grande de Colombia, con más de 11 millones de afiliados.
La medida es un total exabrupto, pues el sistema de salud está colapsado porque la meta del gobierno es imponer el régimen marxista en su administración, desplazando por completo al sector privado. Petro quiere que el Estado, que es el peor y el más corrupto de los administradores, se haga cargo de todo el aparato de la salud, que atiende a 50 millones de colombianos.
La Nueva EPS tiene un déficit de varias decenas de billones de pesos. Hace más de dos años que está intervenida por el gobierno, lo cual ha empeorado su situación, y desde entonces sus administradores no entregan ningún informe financiero. El desgobierno al interior de esa entidad es absoluto, al punto que muchos hospitales se niegan a prestarle servicios a sus afiliados porque no les pagan. Sobra decir que miles de enfermos han fallecido porque no los atienden o no les dan los medicamentos para salvarles la vida. Su logo institucional, que es “gente cuidando gente”, en realidad pasó a ser “gente matando gente”.
Para empeorar la situación, el nuevo director es un personaje que a su paso por la alcaldía de Cali no hizo sino robar, promover la destrucción de la ciudad durante el paro terrorista de 2021, y como consecuencia de eso tiene decenas de investigaciones en la Procuraduría, la Contraloría y la Fiscalía, que hasta ahora inexplicablemente no han tomado contra él ninguna medida disciplinaria, ni penal.
Y en el caso de Quintero, también está incurso en unos 60 procesos penales por sus andanzas criminales durante su alcaldía de Medellín, donde fue el protagonista del mayor robo efectuado a esa ciudad en toda su historia.
Además, ninguno de los dos tiene la menor experiencia en administración de salud, lo cual es una constante en todos los nombramientos de este gobierno. Ningún funcionario tiene la menor idea de administrar nada, pues los únicos requisitos para ser nombrados es que sean corruptos e incompetentes.
¿Esta es la forma apropiada de gobernar a Colombia?
17/04/2026 | Por Eugenio Trujillo Villegas . .