Cifran en 220.000 los bautizados en la Pascua en Estados Unidos, un 38% más que el año pasado: «Hay un resurgimiento de la fe»

 

Mientras arde el cirio pascual en los altares de todas las iglesias del mundo, muchos sacerdotes y laicos siguen sorprendidos por la cantidad de personas adultas que han recibido el bautismo por petición propia y después de un período de catequesis. El número más grande se ha dado en Estados Unidos, donde al tradicional mayor proselitismo de los católicos del país acompaña también el funcionamiento de las diócesis en cuanto a sus estadísticas, junto con la curiosidad de los periodistas.

 
 

En 2024, los catecúmenos y candidatos (los que provienen de un culto cristiano) fueron 90.157. En 2025, año del que todavía no hay una cifra exacta, saltó a unos 160.000. Y en 2026 se calcula un crecimiento de un 38%.

 

 

Este porcentaje proviene de una investigación realizada por Hallow, una aplicación católica de oración y meditación con más de 15 millones de usuarios registrados. Según el trabajo realizado por Hallow, que abarca a más de 140 de las 175 diócesis de EEUU, incluidas las más populosas, ha aumentado en un 38% el número de personas que ingresan a la Iglesia a través del Orden de Iniciación Cristiana de Adultos, que prepara a los catecúmenos y los candidatos para el sacramento del bautismo.

 

Entonces, con esta prospección, los nuevos miembros de la Iglesia católica pasarán a ser alrededor de 220.000, una cantidad asombrosa. No es la más alta del siglo XXI, sino que, además, rompe la tendencia a la baja desde 2000.

 

Entre 2000 y 2020, los conversos adultos pasaron de 173.674 adultos a sólo 70.796 durante el año de la pandemia, cuando los gobiernos occidentales ordenaron el cierre de las iglesias y los templos amparados en motivos de salud; y la inmensa mayoría de los obispos, comenzando por el papa Francisco, obedecieron.

 

 

A partir de entonces, empezó un crecimiento, al principio lento, pero que se ha acelerado hasta asombrar al mismo clero, desde sacerdotes a cardenales. El obispo de la diócesis de Venice (Florida), donde el número de adultos bautizados ha subido un 94% respecto al año pasado, atribuyó la principal causa del crecimiento «a la obra del Espíritu Santo». Ésta se manifiesta en que vivimos «una época dorada de los recursos católicos online», junto con la decepción por «nuestra cultura moderna (que) no ha dado buenos frutos, y creo que la gente lo ve».

 

En 2021, los conversos en EEUU fueron 74.972; y 90.157 en 2024. En 2025 se superaron los 100.000 y en 2026 seguramente pase lo mismo con la cantidad de 200.000. De cumplirse la predicción, supondría que los adultos bautizados en EEUU serían diez veces que en Francia, donde han sido casi 21.400.

 

De acuerdo con la investigación de Hallow, el crecimiento de las mayores diócesis de Estados Unidos es el siguiente: Los Ángeles, un 139%; Chicago, un 52%; Nueva York, un 36%; y Phoenix (Arizona), un 23%. Los Ángeles ha pasado de 3.462 bautizados en 2023 a 8.598 en 2026; es decir, ha crecido en casi dos veces y media; y Chicago, de 696 en 2025 a 1.059 en la última Vigilia Pascual. En Phoenix, que es una de las diócesis de más rápido crecimiento del país, se han recibido a unas 1.600 personas.

 

Una Iglesia más fiel

 

Este movimiento espectacular de llamados a la fe católica convive con otros hechos negativos. Por ejemplo, el descenso de niños bautizados, que ha caído en casi un 50% en veinticinco años. Han pasado de 996.199 en 2000 a 471.717 en 2025. Esta caída puede deberse a que los católicos (o los que se identifican como tales) prefieren no bautizar a sus hijos o, lo más probable, éstos engendran menos hijos.

 

La gravedad de esta última tendencia para la Iglesia católica (y las demás religiones) es que la inmensa mayoría de sus miembros lo son por nacimiento. Si las familias se reducen o desaparecen, la religión se acaba extinguiendo. En el caso de los católicos estadounidenses, los educados en esta fe desde niños son el 92% de sus miembros. Ese 8% de nuevos católicos representa un 1,5% de la población del país.

 

Otro dato positivo para los católicos es que el número de quienes abandonan la Iglesia ha disminuido notablemente desde 2020. En 2024, por primera vez en varios años, las líneas de entrada y salida se cruzaron. Desde entonces, más personas se unen a la Iglesia de las que salen de ella.

 

 

De acuerdo con un estudio del Pew Research Center realizado en 2025, los motivos principales de los nuevos católicos para incorporarse a la Iglesia son: el ejemplo de su cónyuge, el deseo de casarse por la Iglesia y los principios o el sentido de esta religión para ellos.

 

Trasladado a la política, el habitual mayor compromiso o celo de los nuevos miembros de un grupo en comparación con los veteranos tiene consecuencias políticas: los conversos se identifican como republicanos en una mayor proporción que los católicos de nacimiento.

 

El director de periódico digital The Federalist, también católico, John Daniel Davidson, ha escrito que la Iglesia en Estados Unidos «sigue menguando!, pero porque “continúa perdiendo miembros nominales y no practicantes, al igual que casi todas las denominaciones cristianas».

 

En su opinión, de los conversos cabe esperar “una transformación silenciosa: un retorno a una forma más antigua de la fe y un alejamiento del liberalismo del siglo pasado. A corto plazo, esto significará el surgimiento de un laicado más reducido pero más fiel, y de él surgirá un celo por Cristo que, con el tiempo, transformará Estados Unidos». Y concluye augurando que “las parroquias y diócesis que acogen y promueven estas expresiones más antiguas de la fe” serán las que atraigan a los conversos.

 

 

 

https://gaceta.es/estados-unidos/cifran-en-220-000-los-bautizados-en-la-pascua-en-estados-unidos-un-38-mas-que-el-ano-pasado-hay-un-resurgimiento-de-la-fe-20260409-0820/

 

 

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