El presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo, Frank Pearl, describió a EL NUEVO SIGLO las preocupaciones que tiene el sector en medio de una coyuntura de incertidumbre por la seguridad del país y el impacto de la transición energética

El panorama energético en el país no es bueno, de un lado, por la adopción de las políticas internas sobre la transición energética, y de otra parte, por el impacto de la geopolítica y la situación de los mercados externos.
El presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP), Frank Pearl, en declaraciones a EL NUEVO SIGLO, mostró sus preocupaciones sobre la actividad y en primer lugar señaló la inseguridad como una de las principales causas para que disminuya la producción nacional, con los numerosos bloqueos y atentados que dificultan el transporte del crudo.
De la misma manera, dijo que por diversas circunstancias el país ha perdido $35 billones en los dos últimos años, en parte por recursos que se han diluido y hubieran servido para aumentar el presupuesto de regalías para los municipios que hoy requieren proyectos de desarrollo y de avance social.
EL NUEVO SIGLO: ¿Qué preocupaciones tiene el sector petrolero con la seguridad en el país?
FRANK PEARL: La situación de seguridad se ha deteriorado sistemáticamente en los últimos años. El año pasado tuvimos más de 1.240 bloqueos a las operaciones de los hidrocarburos en Colombia. Por ejemplo, en los departamentos de Meta, Casanare y Arauca las condiciones operativas son muy precarias. Solamente el año pasado, Colombia perdió 4’100.000 barriles de petróleo que no se pudieron producir por situaciones de desorden público. Y eso implicó, en términos de recursos económicos, $160.000 millones menos de regalías a las regiones. Por ejemplo, en Arauca, los ataques a la infraestructura de transporte de hidrocarburos ponen en riesgo a las comunidades, al medio ambiente e impactan significativamente el abastecimiento energético del país. Es así que el oleoducto Caño Limón-Coveñas se encuentra inhabilitado desde octubre del 2024. De acuerdo con el Ministerio de Defensa, la Fuerza Pública ha enfrentado dificultades para asegurar la zona y permitir a los equipos técnicos hacer las reparaciones. Trabajadores del sector también han sido víctimas de acciones terroristas, así como las Fuerzas Militares.
El abastecimiento
ENS: ¿Qué alternativas hay para asegurar ese abastecimiento de los combustibles, cuando hay tantas dificultades de seguridad y de bloqueos?
FP: En primera instancia, es indispensable avanzar en el desarrollo de los almacenamientos estratégicos, diseñados para responder ante situaciones de emergencia por alguna coyuntura o evento de escasez. La Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) ya definió tanto los volúmenes requeridos como las ubicaciones en las que deben implementarse dichos almacenamientos. En segundo lugar, se requiere la creación de un Centro Nacional de Operación para la coordinación de los agentes de la cadena de distribución. Este centro permitiría identificar y gestionar alternativas logísticas tanto en condiciones normales de operación como en eventos de emergencia, fortaleciendo la capacidad de respuesta y resiliencia del sector.
ENS: ¿Esas situaciones de seguridad han afectado las inversiones?
FP: Si, digamos que las condiciones de inversión se han deteriorado bastante por varias razones. En primer lugar, al revisar las condiciones de inversión, la tarifa de impuestos a la renta en Colombia es superior a la mayoría de los países de América Latina. Cuando uno mira la porción que toma el Gobierno, lo que se llama el Government Take, está entre el 72 % y el 80 %, dependiendo del tipo de contratos, y es de las más altas a nivel mundial.
Si a esto se le suman las condiciones de seguridad, como un fondo inversionista se comparan opciones de riesgos y rendimientos parecidos, hay países que son más atractivos hoy en día. Por eso algunos inversionistas están yendo a Argentina, a Vaca Muerta, o a Guyana, o a México, o a Brasil, o a otros mercados, inclusive en el África.
Las inversiones
ENS: ¿Es decir, que Colombia ya dejó de ser importante para los inversionistas del sector?
FP: Sí, y a eso se le suma la dificultad en los procesos de licenciamiento. Porque hay requisitos ambientales, a veces fuera de las normas y que son exagerados e incumplibles. Y dificultades con grupos de interés y comunidades en los mecanismos de consulta previa, muchas veces por un abuso en esos mecanismos.
ENS: ¿Todo está muy complejo en el sector por la disminución de las inversiones?
FP: Nosotros tenemos un sistema que es muy complejo y difícil de afrontar para que los inversionistas pongan en marcha los proyectos. La disminución de la inversión extranjera directa (15 % en general y 27 % en el sector hidrocarburos entre 2023 y 2024) refleja un ambiente de creciente incertidumbre y retador ante la posibilidad, por ejemplo, de nuevas cargas tributarias impositivas y falta de seguridad jurídica que deterioran la confianza y el interés de los inversionistas, además de condiciones de seguridad y conflictividad social que dificultan las operaciones en algunos territorios, y complejos procesos de licenciamiento ambiental. Mientras países como Argentina, Brasil y Guyana fortalecen su apuesta por los hidrocarburos y atraen inversión con reglas claras y visión pragmática, en Colombia con una narrativa desfavorable se está frenando su potencial. El resultado: menos ingresos para el Estado, mayor vulnerabilidad económica, menos empleo y menos desarrollo.
ENS: Usted, que está tan cerca de los empresarios, de los inversionistas, ¿qué les dicen a ellos?, ¿qué panorama describen ellos?
FP: Este es el panorama que ellos conocen de primera mano, porque los que están en el sector lo viven todos los días. Y los que miran opción de entrar al mercado, analizan y recogen esta misma información. Habiendo dicho eso, eso es una lástima, eso podría revertirse. Y nosotros desde la ACP hacemos propuestas para poder superar estos obstáculos.
Propuestas
ENS: ¿Qué propuestas tiene planteadas la ACP al Gobierno?
FP: Lo primero es que la Fuerza Pública y el Ministerio de Defensa tomen el control del territorio en las zonas donde están mandando hoy los grupos ilegales y los grupos criminales. Eso es fundamental. Y en segundo lugar, aunque entendemos que la posición del Gobierno es no tener nuevos contratos, aquí requerimos más inversión. ¿Por qué? Porque el petróleo y el gas se necesitan en un proceso de transición energética ordenada. A nivel mundial, la demanda de energía está creciendo y va a seguir creciendo. Y lo que se ha demostrado es que más que sustitución de fuentes de energía, hay adición de fuentes de energía.
ENS: ¿Se requiere es complementar el desarrollo de esas fuentes de energía?
FP: Las energías convencionales, como las de hidrocarburos, se van complementando con otros tipos de energías, como las energías de tipo renovable. Pero, por eso, no hay nada que sea perfecto y nada que sea seguro. Por ejemplo, España y Portugal, con el apagón que sufrieron estos días, muestran que todos los sistemas son vulnerables. Las energías renovables tienen unas virtudes, pero, como todo, tienen unas características de confiabilidad e incompetencia que hacen que sean indispensables para un país como Colombia, que debe tener una seguridad energética y una soberanía energética, con fuentes de ofertas confiables como el petróleo y el gas.
Producción
ENS: El anhelo de llegar a una producción de un millón de barriles diarios de crudo parece que no se va a cumplir con todos estos inconvenientes. Entre las cuentas que ustedes hacen, ¿qué tanto la caída de los precios va a afectar los ingresos del país?
FP: Todavía falta ver cómo se estabilizan los mercados. En estos días, en la semana entrante, digamos, hay una corrección a la baja. Todos los mercados en el mundo han tenido altas volatilidades debido a las medidas anunciadas por el gobierno de los Estados Unidos. Los mercados de bienes, los mercados de servicios, los mercados financieros y los mercados de monedas. Colombia no es la excepción. Entonces, en Colombia hemos tenido volatilidad en tasa de cambio, que bajó con el anuncio financiero del Banco de la República. Es una buena medida, es una buena noticia para el mercado, porque la bajada de tasas fue votada con unanimidad por los miembros del Banco y el dólar está, más o menos, otra vez a $4.200.
Consecuencias
ENS: ¿Cuál ha sido el impacto en los mercados por esa situación?
FP: Los mercados en Colombia, dentro de los cuales está el petróleo, se han afectado. Y se han afectado por varias razones. Por las medidas relacionadas con los aranceles, por el anuncio del aumento en la producción de los Estados Unidos, por el anuncio en la no disminución de las cuotas de la OPEP, por el conflicto en Oriente Medio. Entonces, hay que esperar a ver cómo se estabilizan los mercados de alguna manera en los próximos meses. Pero lo que es indudable es que este es un sector que es uno de los pilares de la economía colombiana. Es un sector que ha tenido un desempeño mucho más pobre que en años anteriores, por lo cual Colombia ha perdido $35 billones en los últimos dos años.
Eso es lo que el Estado colombiano ha dejado de recibir en el 2023 y el 2024. Sumando impuestos, regalías, impuestos indirectos, el Estado colombiano ha dejado de recibir $35 billones en el 2023 y el 2024, comparado con años anteriores. Eso no tiene sentido en un país que tiene unos niveles de miseria y de pobreza muy grandes, donde se requiere provisión de bienes públicos, donde las regiones requieren inversión.
Protección
ENS: ¿Qué debería hace el país para proteger al sector petrolero?
FP: Aquí lo que hay que hacer es fortalecer este sector y utilizar los recursos para tres cosas. Primero, para hacer una transición energética, que es la adopción gradual de nuevas tecnologías a lo largo de toda la industria y toda la economía laboral. Segundo, irrigar a las regiones con esos presupuestos, a través del Sistema General de Regalías, que generen bienes públicos, que promuevan la competitividad y la formalización de la economía. Y tercero, una transición social. Aquí hay tres renglones: transición energética, transición económica y transición social. Y eso es lo que tiene sentido, y gradualmente ir complementando las fuentes de energía, para que las regiones no dependan de estos sectores, para que nuestra economía no dependa de estos sectores, pero sí necesitamos una seguridad que solamente dan el petróleo y el gas.
El gas
ENS: ¿Cuál es su opinión de que ahora el Gobierno acepta importar gas pero a mayores costos?
FP: Lo que pasa es que cuando uno no tiene producción local, está sujeto al mercado internacional y está sujeto a importar. Siempre es bueno tener la opción de importar. Lo que pasa es que cuando uno depende de las importaciones, está sujeto a los vaivenes del mercado internacional. Y si no tiene proveedores que están cercanos, pues va a tener mayores costos de transporte. El gas importado tiene un margen, digamos tiene normalmente un precio superior al del gas local, y eso se traduce en mayores tarifas de gas para las familias colombianas y para la industria, quitándole competitividad a la economía colombiana. Por eso nosotros insistimos en que lo mejor que podemos hacer es promover la exploración, explotación y producción de gas colombiano, y para eso hay que tomar varias medidas. Una tiene que ver con abastecimiento, que son nuevos contratos y flexibilización, continuar flexibilizando las condiciones de los contratos que hay, y en eso la Agencia Nacional de Hidrocarburos ha hecho grandes avances en los últimos meses.
En segundo lugar, hay que mandar señales claras en términos de remuneración de tarifas de transporte. En tercer lugar, desarrollar infraestructura, la conectividad de los centros de producción con los centros de consumo, bidireccionalidad con los tramos, construcción de otros. En cuarto lugar, asegurarnos de que el proyecto de gas costa afuera de Ecopetrol y Petrobras es un proyecto internacional y tiene la institucionalidad trabajando para que salga adelante el proyecto de producción lo antes posible. Algo que necesitamos también es poner a funcionar bien los mecanismos de participación para limitar los abusos que hay de mecanismos que son muy legítimos, como la consulta previa, que son necesarios para que los proyectos tengan legitimidad, pero la verdad es que esos mecanismos están siendo abusados y necesitamos orden y límites adecuados.
ENS: ¿Cree que el panorama puede mejorar con mejores precios del crudo?
FP: El Gobierno colombiano, el Estado colombiano, no tiene ninguna incidencia en los precios del petróleo a nivel mundial. Aquí estamos sujetos a unas fuerzas geopolíticas y económicas que son las que determinan los precios del Brent, que es el precio de la referencia, y en eso lo que tiene que ver y lo que ha influido es la geopolítica que estamos viendo hoy. Lo que sí es responsabilidad nuestra es crear un entorno competitivo. ¿Por qué? Porque en la medida en que hay otras fuentes de energía que van a entrar al mercado, el petróleo que se va a transportar en el mundo puede ser rentable a precios relativamente aceptables en el futuro. Y por eso necesitamos mejorar las condiciones de competitividad del sector y de la economía colombiana.
Los impactos en el sector
La disminución de la exploración y producción de hidrocarburos tiene grandes implicaciones tanto para las empresas como para el país. Limita la posibilidad de incorporar nuevos recursos y reservas, lo que a su vez frena también el crecimiento de la producción. Las empresas que quieren invertir más, generar empleo y aumentar su actividad en Colombia, necesitan certeza de que podrán explorar y desarrollar nuevos proyectos con reglas claras y estables.
Para el país, una menor producción significa menos ingresos fiscales, menos regalías para las regiones y una mayor dependencia de importaciones para satisfacer la demanda energética nacional.
Las empresas continúan explorando; sin embargo, de no firmar nuevos contratos, a 2030 Colombia se quedaría sin actividad exploratoria pendiente. Lo cual tendría implicaciones significativas para la seguridad energética y la sostenibilidad fiscal del país.
2/05/2025 | El Nuevo Siglo | Por Gustavo Veloza
https://lalinternaazul2.wordpress.com/2025/05/05/colombia-ha-perdido-35-billones-en-los-ultimos-dos-anos-acp/