Un informe de la Universidad de Maryland advierte que la pérdida de selvas en Colombia se duplicó en 2024, impulsado por la violencia, la ganadería y la minería ilegal. El país aparece entre los más afectados del mundo.

El año 2024 dejó una marca preocupante para los bosques del planeta. Según datos publicados por Global Forest Watch y desarrollados por la Universidad de Maryland, los trópicos perdieron 6,7 millones de hectáreas de bosque primario, una superficie comparable a todo el territorio de Panamá.
Colombia, en particular, encendió las alarmas: el país perdió el 50% de su selva tropical primaria en comparación con el año anterior, un retroceso significativo después de haber mostrado señales de recuperación en 2023. Lea también: El G7 busca frenar prácticas que distorsionan la economía global: foco en estabilidad, tecnología y equidad
Las causas detrás de la tala: violencia, economía informal y abandono estatal

El informe identifica múltiples factores detrás de esta alarmante cifra. Entre los principales, se destacan la expansión de la ganadería , las plantaciones de palma de aceite y el avance de la minería ilegal.
A esto se suman los cultivos de coca, y sobre todo, la creciente violencia en zonas rurales tras el estancamiento de los acuerdos de paz. Lea también: China impone fuertes aranceles a productos industriales de EE.UU., Europa, Japón y Taiwán
“La suspensión de las negociaciones de paz y la reaparición de grupos armados en áreas aisladas generaron una mayor presión sobre los bosques”, señala el documento. También se menciona el reasentamiento de comunidades desplazadas como un factor que, aunque necesario, ha producido una ocupación desordenada de los territorios.
En medio del panorama crítico, el informe rescata una luz de esperanza en 2023, tras el cambio de gobierno en Colombia en 2022, se evidenció una importante reducción en la deforestación. Este avance fue atribuido a nuevos políticas de conservación forestal y a un enfoque más integral para proteger las zonas naturales.
Proteger los bosques es proteger la economía

No obstante, esa tendencia positiva podría revertirse si no se mantiene el enfoque en políticas públicas que fortalezcan el acuerdo de paz y fomentan medios de vida sostenibles.
“Factores como la reubicación de comunidades sin acceso previo a tierras y la creciente influencia de grupos ilegales han creado nuevas presiones sobre los bosques”, señala el análisis, que pide una intervención estatal más de decidida. Lea también: Europa afina su lupa ambiental: Latinoamérica queda fuera de la lista de alto riesgo por deforestación
La deforestación masiva no solo agrava el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. También reduce el valor económico de los territorios afectados y limita el acceso de Colombia a financiamiento internacional ligado a la sostenibilidad, un campo en el que cada vez más países buscan competir.
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Por eso, organizaciones y analistas coinciden en que conservar los bosques no es solo una responsabilidad ambiental: es también una estrategia de desarrollo económico.
*Con información La República
https://www.vanguardia.com/economia/nacional/2025/05/23/colombia-pierde-la-mitad-de-su-bosque-primario-en-un-ano-la-deforestacion-amenaza-el-futuro-productivo-del-pais/