Estos diez puntos concebidos por mi el 16 de junio de 2021, antes de la sublevación general del pueblo cubano en la isla de Cuba contra la tiranía el 11 de julio del mismo año, fueron entregados en diversas instituciones competentes: Asamblea Nacional Francia, Senado Francia, Casa Ducal de Luxemburgo y Unión Europea.
Como veo que se está preparando otro cambio-fraude con el último personaje llegado al exilio, pidiendo perdón para los verdugos, vuelvo a recordar lo escrito. Por cuanto, el régimen de Cuba desde más de sesenta y seis años es una tiranía, un estado totalitario nazi-comunista, con métodos criminales y de exterminio que usa idénticos métodos que usaron ambos sistemas de represión y muerte. Por cuanto, Cuba no necesita una transición con modelos de otras dictaduras. Cuba mucho menos necesita un cambio-fraude ni tampoco un plebiscito vinculante a estas alturas. Cuba necesita un cambio radical de régimen.
Los diez puntos (inspirados en los 10 puntos de Maryam Rajavi, líder iraní por la libertad de Irán) para conseguir la libertad de Cuba son:
1. Exigir al Club de París, principal financiador de la tiranía nazi-comunista, con la intención de que pague la deuda que contrajo ese régimen con sus víctimas y con el exilio. Una deuda impagable en el plano deudor de los sentimientos, pero absolutamente posible de pagar para el Club de París, que durante décadas ha financiado a esa tiranía que nos ha oprimido y excluido, empobreciéndonos y endeudándonos. El Club de París debe saldar contante y sonante este débito con cada uno de nosotros, pues al sostener al régimen que oprime a los cubanos nos ha asfixiado a todos los cubanos imponiéndonos un bloqueo asesino y demoledor. Una demanda judicial pudiera ser prevista.
2. Relanzamiento de los tribunales anticomunistas internacionales en La Haya con especial atención al caso cubano que, junto con Corea del Norte, es el régimen más largo en tiempo y más horrendo en crímenes contra la humanidad.
3. Tumbar y sacar por la vía que sea a la familia Castro y a los esbirros que los secundan, quienes también mandan desde todos los sistemas y estamentos de poderes dentro del país y fuera de él con apoyo internacional y la complicidad de Estados Unidos. Los cubanos han preferido hasta ahora la vía pacífica, pero hemos reunido pruebas suficientes que concluyen que esta vía por el momento no ha funcionado ni funcionará a estas alturas. Entonces, pedimos, exigimos, una intervención militar quirúrgica rápida e inmediata contra los puntos y sitios claves usurpados por ese régimen. Intervención militar humanitaria, pues toda intervención militar hasta ahora es considerada ante todo humanitaria.
4. Prohibición en la isla —mediante el apoyo internacional— del Partido Comunista, del comunismo y de todos sus símbolos. En la Constitución alemana de 1949, se prohíben específicamente «los partidos políticos que conduzcan al totalitarismo». La Resolución 1481 / 2006 de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa se emitió el 25 de enero de 2006, durante su período de sesiones de invierno, la misma señala que el Consejo de Europa «condena enérgicamente los crímenes de los regímenes comunistastotalitarios» equiparando el comunismo y los estados comunistas con el fascismo y el nacionalsocialismo por sus similitudes en los crímenes contra la humanidad, la ideología de odio y la tiranía de sus gobiernos. El dieciocho de septiembre del año 2019, el Parlamento Europeo aprobó una resolución común sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro del continente, en donde se condena expresamente los horribles crímenes cometidos por los comunistas en toda Europa sin excepción.
5. Conseguir que los grupos opositores presenten proyectos profundos y serios de cambios beneficiosos para Cuba y que vuelvan a situar a la isla en el plano internacional que merece, además se declaren como partidos políticos pequeños, aunque fuertes, y consigan mediante transición y Constitución del 40 (luego se verían sus necesarias modificaciones), votación popular creando (vía Comisión de Sabios) un gobierno con líderes probadamente anticomunistas. Cualquier acercamiento de alguno de esos líderes a la ideología comunista lo descalificaría como político o analista. Una Comisión de Sabios -como se hizo en Francia- sería nombrada para tal análisis y efecto.
6. Retomar la vigencia de la Constitución del 40 y estudiar la Constitución de 1901, con vistas a refundar mediante una Constituyente una nueva Constitución inspirada en las anteriores que funcione para los cubanos.
7. Retomar las riendas de la educación y de la salud, y que se devuelvan a lo privado con el sistema de urgencias y atenciones conveniente de cualquier país capitalista desarrollado, incluido en el sector preferencial. Libertad de religión y de pensamiento, con atención especial a las prácticas que beneficien la vida, la cultura y la inteligencia, y se distancien del oscurantismo y la manipulación servil.
8. Cero diálogo con la rémora del castro-comunismo. Relación de respeto con la Armada que se dedique a defender al pueblo cubano, lo otro no sería Armada. Lo que se podría llevar a cabo en igualdad de condiciones con el ejército y con los líderes opositores, con los líderes del exilio, desde la oposición real; o con figuras de liderazgo inmediatos cuya culpabilidad o colaboración bajo la dictadura sea considerada menor a la representada por los Castro y sus esbirros, una vez que hayan reconocido frente los tribunales correspondientes de justicia sus faltas y hayan pagado con condenas por el daño perpetrado contra el pueblo cubano durante más de seis décadas. Los performances artísticos no deben ser considerados respuestas y acciones políticos, sino actos de resistencia artística.
9. La Unión Europea y el resto del mundo debieran denunciar y eliminar de inmediato el sistema de apartheid económico y de todo tipo de apartheid en contra de los cubanos opositores y exiliados. Ese sistema de apartheid constituye un desprecio a nuestro país y lo tendremos en cuenta en proyectos de gobiernos futuros en los que sin duda varios de nosotros prestaremos un rol esencial.
10. Cuba deberá seguir negociando con los socios internacionales de siempre, una vez que estos paguen la estrepitosa deuda que han contraído con los cubanos de a pie que fueron excluidos de sus negocios con el régimen y tratados y contratados en cada una de las ocasiones de negociación como esclavos y ciudadanos de segunda y de tercera categoría frente al estado totalitario nazi comunista que los usó como mano de obra esclava con la finalidad de enriquecimiento individual obrando en contra del país.
Soy Voz Delegada del MRLM (Movimiento Republicano Libertario Martiano) fundado por mí, además de pertenecer al Partido Republicano de Cuba, en calidad de Relaciones Internacionales.
Zoé Valdés
https://g.aceta.es/opinion/diez-puntos-para-acabar-con-la-tirania-castrista-20251110-0001/
