La Barca de Calderón – Traidores bravucones

Los conservadores petristas de la Cámara de Representantes que actúan por fuera de la disciplina del partido, apartándose de las decisiones de la bancada de la colectividad y, a quienes, producto de su felonía, les otorgaron el Ministerio del Deporte en cabeza de Luz Adriana López, recibieron como medida preventiva, por parte de la veeduría del partido que desempeña con lujo de competencia María Eugenia Correa, una suspensión por 90 días para votar e intervenir en las sesiones de esa célula legislativa y en las comisiones a las cuales pertenecen.

Alfredo Ape Cuello, Gerardo Yepes, Jorge Alexander Quevedo, Ruth Amelia Caycedo, Ciro Rodríguez, Daniel Restrepo y Fernando Niño, quienes pareciera fueran integrantes de la coalición del Pacto Histórico, ahora la han emprendido en contra de la veeduría y pretenden que, en una decisión ilegal, el Directorio Nacional Conservador derogue la sanción impuesta, entrometiéndose en una cuestión que no le atañe al DNC por disposición estatutaria. Como van las cosas, estos anti doctrinarios facilitadores del desastre de Petro, esperan que el Partido Conservador los premie por su torcido proceder.

En buena hora, los expresidentes del Directorio Nacional, Omar Yepes Alzate, Carlos Holguín Sardi, Hernán Andrade Serrano y José Darío Salazar Cruz, le han otorgado todo su apoyo a la veedora Correa que, apegada a los términos de la ley de bancadas y a los estatutos del partido que son ley de la república, ha puesto a estos trásfugas en el lugar que merecen por su indigno proceder.

Señores: ni hoy y nunca, el Partido Conservador, nacido bajo las enseñas del humanismo cristiano, podrá ser comunista ni materialista.

Lo que queda por saberse

Cuando hablan Sandra Ortiz, ex Alta Consejera para las Regiones en la Presidencia y María Alejandra Benavides, quien trabajaba en el despacho del Ministerio de Hacienda, surgen dudas que debe esclarecer cuanto antes la justicia colombiana. Según Ortiz, ella ha sido víctima de un perfilamiento criminal salido de la propia Presidencia de la República para tapar cuestiones que en cuantía de dinero serían aún más graves. Todo por ahora se enfoca en los 4000 millones entregados a Iván Name Vásquez (3000) y al Representante Andrés Calle (1000). El alud sigue creciendo…

En Uribia, Guajira, desaparecieron 200.000 millones de pesos. ¿Quién intervino para llevar tan ingente suma de dinero a esa municipalidad? ¿Cómo se invirtieron? ¿Qué ha dicho sobre el particular la Contraloría General de la República? ¿Quiénes son los caciques de Uribia y quiénes los facilitadores del despilfarro de tan cuantiosa partida?

Tratándose de los 92.000 millones con los que fueron beneficiados integrantes de la Comisión de Crédito Público del Congreso, y según declaraciones de María Alejandra Benavides, los ministros Ricardo Bonilla y Luis Fernando Velasco, tenían pleno conocimiento del hecho y solicitaban prontos resultados en la adjudicación de las partidas para Cotorra, Córdoba, Saravena, Arauca y Carmen de Bolívar.

Como siempre sucede, la mencionada Benavides fue llamada a indagatoria y los siete parlamentarios de esa célula legislativa están rindiendo cuentas ante la justicia. ¿Y los determinadores y quienes dieron la orden, qué? Están pasando de agache, con la solidaridad de papá Petro. Al final, la culpa es del mensajero.

Las encuestas

Faltando 15 meses para las consultas presidenciales, salen y salen encuestas sobre la intención de voto de los colombianos. Estas mediciones con tanta antelación, resaltan el conocimiento que de los consultados tiene el ciudadano, así como también la favorabilidad o desfavorabilidad de los probables aspirantes. Nada más por ahora. Es demasiado pronto y los analistas políticos que conocen como se mueve esto, lo saben muy bien.

Las elecciones para Presidente de la República se resuelven un mes antes de su fecha y con mayor precisión, en los ocho días previos al certamen electoral. Lo que sí es evidente, es que las encuestas van marcando un camino, algunas con propósitos de manipular la opinión pública de acuerdo con los intereses o sugerencias del contratante o de la empresa encuestadora.

Por ello, quienes no estamos de acuerdo con la nefasta administración de Gustavo Petro, debemos construir de manera urgente y unidos, un relato de fácil asimilación por parte de la ciudadanía, un relato que infunda esperanza y que defina el derrotero a seguir en los cinco frentes más urgentes que demanda el país.

Más que una política de seguridad, hay que regresar a la aplicación plena de la ley para castigar y no premiar la delincuencia, recuperar los territorios perdidos, aplicar la justicia sin miramientos ideológicos, dotar de garantías, armas e inteligencia a las Fuerzas Armadas de Colombia para que cumplan los mandatos de la Constitución referidos a la integridad territorial de la patria. No más secuestros de policías y soldados, no más cortes de las vías públicas, una oferta atractiva para los jóvenes del país, estímulo a la empresa privada, generación de empleo y desarrollo económico, buscando arreglar todo lo que se ha dañado o perdido durante el nocivo ejercicio del poder de Gustavo Petro.

Con discursos dispersos por los más de 30 candidatos, no llegamos a ninguna parte para salir de este atolladero. En cambio, la izquierda maneja un solo ‘cuento’ que repiten hasta la saciedad, por medios públicos y redes sociales infectas con mensajes mentirosos de las bodegas.

La estrategia ha de ser mixta, por un lado, denunciar puntualmente todos los abusos y el mal causado a la salud de los colombianos, al sistema pensional, a Ecopetrol, a la educación pública, etc. Por otro lado, ir cerrando el círculo de precandidaturas al lado de quien pueda generar un relato robusto, creíble, positivo, cargado de soluciones posibles que aseguren un futuro seguro y mejor para Colombia. Las encuestas lo dicen, Gustavo Petro alcanza hoy cifras cercanas al 35% de favorabilidad, a pesar de la destrucción del país. Por eso, es necesario unirnos, no hay cama ni Casa de Nariño pa’ tanta gente.

Una verdad incontrovertible

No hay verdaderos jefes al frente de los partidos políticos. El Congreso es un barrizal en donde un buen número de ‘padres de la patria’ patinan y resbalan ante la compraventa de votos. La palabra hoy no vale nada. En vez de servir al país para alcanzar el bien común, se empalagan con las canonjías del poder para elegirse, reelegirse y volverse a elegir hasta la eternidad para seguir robando. Tenemos que saber elegir a quienes nos representan, no más apaciguamiento. El porvenir de Colombia está en nuestras manos.

 

4/12/2024 | Por William Calderón Zuluaga

https://lalinternaazul2.wordpress.com/2024/12/04/la-barca-de-calderon-traidores-bravucones/

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