¿La economía va bien?

¿Por qué la inversión extranjera directa cayó 18% en 2024 y sigue retrocediendo en lo corrido de este año?

“La economía va bien pero el país va mal” es una frase pronunciada en 1987, hace casi cuarenta años, por el entonces presidente de la Andi, Fabio Echeverry Correa. Era el gobierno de Virgilio Barco y ya en esa época la situación de orden público, el narcotráfico, la corrupción, el clientelismo y la falta de propósitos nacionales de largo plazo generaban un clima de zozobra y pesimismo. El secuestro y el terrorismo eran pan nuestro de cada día, el miedo rondaba en un país que algunos catalogaban con el entonces novedoso concepto de “Estado fallido”. El país ha vivido entonces en crisis demasiado tiempo.

Claro, no teníamos la polarización actual ni estábamos en la crisis que hoy caracteriza al Estado. Tampoco el populismo era tan intenso ni los corruptos se pavoneaban en los altos cargos. El presidente no hablaba de mariposas amarillas, cumplía sus deberes y no se desaparecía. Tampoco incitaba al odio ni desconocía la Constitución. La economía era manejada con rigor.

La semana anterior el presidente, cantando victoria y violando la ley que asigna esta tarea al Dane, informó que el Índice de Seguimiento de la Economía (ISE) en enero mostraba un crecimiento del 2,6% con respecto al mismo mes del 2024.

¿La economía va bien? Una sola cifra no puede responder una pregunta tan compleja.

Algunos renglones como el turismo y la venta de vehículos se recuperan. El café ha tenido un buen momento de precios. Los resultados del sector bancario son mejores que los del pésimo año anterior. Las remesas y las exportaciones de oro siguen creciendo lo que ameritaría un análisis de lo que realmente indican esas cifras.

Muchos otros indicadores están en rojo. El área sembrada en hoja de coca pasó de 143 mil hectáreas en 2020 a 253 mil en 2023 (+77%) y sigue aumentando. Minería, industria y construcción llevan largos meses en negativo. La inflación se ha estancado en un nivel del 5,28 por ciento frenando la posibilidad de un estímulo monetario. El déficit fiscal es el más elevado de nuestra historia (6,8% del PIB) y tiene muy nerviosos a los inversionistas extranjeros. La tasa de desempleo (11,6%), elevada pero menor que hace un año, no debe desviarnos de un muy preocupante aumento de la informalidad. El dólar está tranquilo por la estabilidad de los precios del petróleo y por la debilidad mundial de la divisa estadounidense.

¿Si la economía va bien, por qué 1.000 colombianos emigran cada día? ¿Por qué la inversión extranjera directa cayó 18 por ciento en 2024 y sigue retrocediendo en lo corrido de este año? Hay preocupaciones por el abastecimiento de gas en un futuro próximo. El sistema de salud colapsa día a día. La productividad retrocede y el país exporta un valor inferior, en dólares nominales, al que vendía en 2014.

La economía no va bien y el país va mal. Un exministro de Hacienda y el exdirector de la Dian están investigados por corrupción.

El nuevo ministro no ofrece ni experiencia ni tranquilidad…

MIGUEL GÓMEZ MARTÍNEZ
​Consultor empresarial.
migomahu@gmail.co

POR:
Miguel Gómez Martínez

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