
El Gobierno de Javier Milei ha ejecutado en apenas dos años el mayor recorte del empleo público de las últimas décadas en Argentina. Desde su llegada a la Casa Rosada en diciembre de 2023 y hasta finales de 2025, 63.234 trabajadores estatales han salido de la administración, lo que supone una reducción del 18,4% del sector público, según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
La poda del aparato estatal se ha convertido en uno de los pilares centrales del programa económico del Ejecutivo libertario, decidido a reducir el tamaño del Estado, recortar gasto improductivo y romper con décadas de hipertrofia burocrática.
El informe detalla que los recortes han afectado a todos los niveles de la administración, con especial intensidad en los organismos autónomos, la administración central y las empresas públicas, históricamente utilizadas como bolsas de empleo político.
La administración descentralizada eliminó 20.537 puestos, un 15% de su plantilla. La administración centralizada, dependiente directamente del Poder Ejecutivo, registró el ajuste más severo en términos relativos: 16.918 empleos menos, lo que equivale a un recorte del 30,2%. Por su parte, la administración desconcentrada redujo 3.199 puestos (12,8%). Las empresas y sociedades estatales protagonizaron otro gran bloque del ajuste, con 21.075 despidos, que achicaron sus plantillas un 19,1%.
Entre las compañías estatales, el mayor recorte se produjo en Correo Argentino, con 5.284 empleados menos, seguido por Trenes Argentinos Operaciones (3.637), Banco Nación (2.208) y Aerolíneas Argentinas (1.872).
También se registraron fuertes recortes en Aysa, la empresa de aguas del área metropolitana de Buenos Aires (1.730 despidos), y en la agencia estatal Télam, con 640 salidas, en lo que el Ejecutivo presenta como el desmantelamiento de estructuras ineficientes y politizadas.
El ajuste no se limitó al número de empleados. Según el director de CEPA, Hernán Letcher, los salarios reales del personal que permanece en la administración se redujeron alrededor de un 35% desde diciembre de 2023, un dato que los críticos utilizan para cuestionar la política oficial.
Desde el Gobierno de Milei, sin embargo, se defiende esta estrategia como parte necesaria del saneamiento fiscal, orientado a contener la inflación, ordenar las cuentas públicas y liberar recursos para la inversión privada. La Casa Rosada sostiene que un Estado más pequeño y menos costoso es condición indispensable para recuperar el crecimiento y dejar atrás el modelo de gasto crónico que llevó al país al colapso.
3/02/2026 | La Gaceta de la Iberosfera | Por Santiago Carranza-Vélez