Los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC en el Catatumbo mantienen en crisis a comunidades rurales de Tibú. Más de 250 familias han sido desplazadas, hay civiles heridos por minas antipersonal, riesgo de ataques con explosivos lanzados con drones, confinamientos, falta de servicios básicos y un alto riesgo humanitario en la región.