No es la solución

La consulta popular 2.0, que trae cuatro preguntas sobre salud, no constituye una salida real a la grave crisis que afecta hoy al sistema de salud.

La respuesta del Gobierno Nacional a los primeros pasos que está dando la resucitada reforma laboral en la Comisión Cuarta del Senado fue la radicación de una nueva consulta popular por parte de los ministros de Interior, Armando Benedetti, de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, y de Trabajo, Antonio Sanguino.

La consulta 2.0 recoge las doce preguntas relacionadas con la reforma laboral y le suma cuatro adicionales que provienen de la reforma de salud.
La insistencia de la administración Petro en el mecanismo de la consulta popular, a pocos días de haber sido negada por las mayorías de la Cámara Alta, reitera que el interés del primer mandatario está más enfocado en la campaña electoral anticipada que en una real discusión de ambos articulados. Por el lado de los asuntos laborales, los gremios de la producción han manifestado una voluntad expresa de encontrar consensos que permitan vencer la contrarreloj que encara la iniciativa revivida.
No obstante, en vez de abordar estos espacios para el acuerdo, el primer mandatario expresó desconfianza en el trámite parlamentario y atacó a varios de sus protagonistas de la Comisión Cuarta.
No sobra reiterar que, sin desconocer el valor de los instrumentos de participación ciudadana, la vía institucional del poder Legislativo constituye una ruta de consensos sociales y económicos que robustecería la implementación de una reforma aprobada.
Presentar una nueva consulta cuyo texto replique las preguntas recientemente negadas abre asimismo un margen de duda e incertidumbre jurídica, a todas luces inconveniente para la legitimidad de un cambio tan crucial en las reglas laborales.
Cerrada la alternativa de las urnas, bienvenido debería ser el nuevo tiempo en el Senado que la apelación le ganó para materializar la reforma.
Esta renuencia brinda argumentos a quienes le atribuyen a la Casa de Nariño un afán puramente electoral al despliegue de esta herramienta participativa.
Por otro lado, las cuatro preguntas adicionales sobre la reforma de salud ratificarían que la administración Petro ya ha dado por perdido este trámite y que le apostaría a esta consulta popular 2.0.
Además, estos nuevos interrogantes que el Gobierno plantea proponerle a los votantes han despertado críticas por parte de los expertos. Estas preguntas contendrían cambios en los que el Ejecutivo ya tiene la facultad de aplicarlos o que se encuentran actualmente en ejecución.
Más allá de si se está de acuerdo o no con la dirección a la que apuntan estas cuatro preguntas, éstas reiteran la preferencia del gobierno Petro al activismo y al populismo electoral, en vez del ejercicio de gobernar, ejecutar y materializar los avances en las políticas públicas.
La crisis actual del sistema de salud -desatada por el ‘shu, shu, shu’ de la Casa de Nariño y con múltiples frentes financieros y de servicio- no se resuelve por vía de esta consulta popular 2.0.
Al contrario, la Casa de Nariño debería enfilar todas sus baterías a atender el evidente, y al parecer imparable, deterioro de la prestación de este servicio público básico y enfocarse a salvar vidas.
La nueva consulta popular, con el añadido de salud, no constituye una solución real y tangible a un sistema de salud, agobiado por la falta de recursos, decreciendo en calidad del servicio y cada vez más costoso para el bolsillo de los pacientes más vulnerables.

FRANCISCO MIRANDA HAMBURGER
framir@portafolio.co
X: @pachomiranda

Francisco Miranda Hamburger

https://www.portafolio.co/opinion/editorial/no-es-la-solucion-propuesta-del-gobierno-petro-630720

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