Cuando ya la indignación del pueblo colombiano ha rebasado todos los límites,
aparece una solución a este estado de descomposición que ha sumido al país en el
más profundo pozo de vergüenza y de infamia.
Alianza Reconstrucción Colombia, en unión de un significativo grupo de las reservas
de las Fuerzas Militares y de la Policía, orientadas por el Coronel Guillermo Enciso
Prieto, ha acordado la inscripción de una nueva fuerza política en la Registraduría, para ofrecer una salida a la hecatombe que está destruyendo a nuestra querida Colombia.
¿Qué ofrecemos al pueblo colombiano en estos momentos de desesperación, dolor e
incertidumbre?
El restablecimiento del orden público y la garantía del derecho fundamental a la vida y
a la tranquilidad de todos los habitantes, en las ciudades y en el campo.
El ejercicio de la autoridad, en el campo dominado por el narco-terrorismo y en los
centros urbanos, a merced de bárbaros dedicados al pillaje y la anarquía.
El cumplimiento de un programa de control al contagio del Covid-19, mediante la
supresión de aglomeraciones que han aumentado en un 500% el número de
contagiados y de fallecidos por esta implacable pandemia.
La reactivación de la economía nacional, mediante estímulos reales a la generación de
empleo y al apalancamiento de las empresas afectadas por el paro y la congelación de
la actividad económica.
La erradicación de todas las matas de coca, cuyo cultivo ha crecido un 400% gracias
al pacto con las Farc, mediante la fumigación aérea y un plan complementario para la
desarticulación de los carteles de la droga y la sustitución de los cultivos ilícitos.
La reducción del tamaño y costo del Estado, en todas las ramas del poder y a todos
los niveles (nacional, departamental y municipal)
Una efectiva persecución a la corrupción y a la evasión fiscal en las que se pierden
inmensos recursos del erario.
La recuperación del robo del plebiscito de 2016 para devolver al país la Democracia, la
Legalidad y el Estado de Derecho que desaparecieron con el espurio acuerdo de La
Habana.
La reforma a fondo de la Justicia para fusionar las Cortes, designar a los magistrados
mediante concurso de méritos, eliminar la dictadura judicial , poner límites a las
tutelas, obligar al cumplimiento de los términos procesales y castigar efectivamente a
la delincuencia.
Como pre-candidato a la Presidencia acepto el reto de dirigir esta noble causa que
detendrá el avance de la izquierda radical que pretende convertir a Colombia en un
nuevo esclavo del socialismo del siglo XXI y llevará a cabo una profunda
reconstrucción de nuestra sociedad con fundamento en sólidos y principios democráticos y cristianos y en valores como el respeto a la vida, la defensa de la
familia tradicional, la libertad de empresa y la dignidad de la persona humana.