Desde Bogotá siguen los diálogos con estos criminales que no muestran ningún tipo de interés por la paz, sino al contrario generan cada día mas violencia.

Con frases de amor y fantasía el presidente Gustavo Petro sigue apostándole a la Paz Total mientras que en Barrancabermeja la sangre no para de correr diariamente, van 74 asesinatos en este 2025, una cifra que habla por sí misma de una cruda realidad que el gobierno nacional parece ignorar. ¿Cuántos muertos más necesita la Paz Total para dejar de ser una promesa y se convierta en realidad?
Las disidencias de las FARC, ELN, el Clan del Golfo, bandas criminales como los “Búcaros” están fortaleciendo sus estructuras criminales, son grupos al margen de la ley con fuerte presencia armada en el Magdalena Medio, siendo Barrancabermeja su epicentro, han desatado una ola de violencia en la disputa de las rentas ilegales como el narcotráfico, tal como si se tratara de un mercado de violencia y muerte, siembran el terror en una población que durante décadas ha vivido el horror del conflicto.
Desde Bogotá siguen los diálogos con estos criminales que no muestran ningún tipo de interés por la paz, sino al contrario generan cada día mas violencia. La famosa “paz total” ha fracasado, ha desarmado a las fuerzas del orden, siendo este el blanco principal del accionar criminal de estos delincuentes con el cruel “plan pistola” que deja ya decenas de policías y militares muertos, explosivos, panfletos intimidantes circulando sin control, y jóvenes que caen en las redes del mal. ¿Estamos regresando a la época de Pablo Escobar?
¿Dónde están las garantías para los excombatientes amenazados? ¿Dónde están las oportunidades para los jóvenes reclutados por estos grupos? Lo que hay es abandono. Una ausencia de presencia estatal que los criminales han sabido ocupar con eficacia.
Es vergonzoso que desde un escritorio del Ministerio de Defensa se minimice la violencia, la ciudad se siente abandonada, los muertos no pueden quedar como un simple indicador de cifras para los informes y noticias, es el reflejo de una política de seguridad que fracasó.
Barrancabermeja debe ser intervenida inmediatamente, con decisiones firmes y contundentes, los discursos bonitos y las promesas fantasiosas no han detenido la ola de violencia y la población está a merced de los bandidos, pero no es solo que las fuerzas del orden hagan presencia, es que detrás de esta acción vengan consigo inversión, generación de empleo, educación, deporte, salud y muchas cosas más que terminarán siendo el arma más importante para sacar a los violentos del Magdalena Medio y de la bella hija del sol. Si el Estado no toma el control ahora, lo tomarán los criminales.
Publicado por: Cristian Gómez
https://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/2025/05/07/paz-total/