Llama muchísimo la atención la gran pantalla que le dieron este fin de semana, varios medios de comunicación, a Sergio Fajardo y sus declaraciones en las que dijo que si gana Cepeda o Abelardo el país se verá sumido en una espiral de violencia nunca antes visto.

 

La realidad es bastante distinta, lo primero es que el país no está tan polarizado como nos quieren hacer ver, lo que hay es un proceso de fortalecimiento de los grupos criminales amparados en la paz total, cuyo nombre debería ser violencia total.

 

No se puede confundir polarización con darle vía libre a vándalos como los de la primera línea. Permitir el vandalismo de la primera fue desgobierno no polarización.

 

Esta falsa polarización es un ante todo una herramienta de la izquierda, para que NO gane una persona de derecha capaz de ponerle tatequieto a sus aliados, los criminales grupos guerrilleros.

 

O sea, la supuesta polarización es una estrategia de la izquierda para que no gane Abelardo y la contienda quede entre uno de izquierda pura y un petro-santista, o sea entre Cepeda y Fajardo

 

La izquierda ha metido el cuento de que los grupos criminales conocidos como guerrilleros son defensores del pueblo y por lo tanto, en vez de combatirlos, hay que tolerarle sus crímenes de lesa humanidad y lo que es peor negociar con ellos y premiarlos. Los guerrilleros y la izquierda son los verdaderos enemigos del pueblo, al igual que el socialismo. Los grandísimos avances en el siglo XX, en la reducción de la pobreza en el mundo, son gracias al capitalismo, mientras que el socialismo por donde pasa no deja sino pobreza.

 

Un gran ejemplo de a donde lleva esta política de condescendencia con la guerrilla lo vivió Cuba cuando su presidente, que tenía muchos problemas encima, prefirió entregarle el gobierno a una manada de peludos criminales y salir corriendo antes que hacerles frente. Para rematar la CIA se comió el cuento de que estos guerrilleros iban a ser democráticos, pero tan pronto Castro se subió le hizo pistola a la CIA y mandó la democracia a freír micos, convirtiendo el país más próspero de Latinoamérica y uno más prósperos del mundo, en un país de pobres esclavos donde los derechos humanos no existen.

 

Volviendo a Fajardo, hay que recordar, que fue alcalde cuando Uribe estaba terminando su gobierno y en vez de aprovechar la seguridad democrática para terminar de pacificar a Medellín y consolidar la paz, se distancio de la misma y se dedicó a despilfarrar dinero a 4 manos, ejemplo, por doquier, pero eso si sale a criticar la corrupción, como si el despilfarro que el hizo no fuera igual o más grave.

 

También hay que recordarle que la violencia que sufrió Colombia, a finales de los 80 y en la década de los 90, fue consecuencia de gobiernos tibios como el que el propone y de los múltiples acuerdos de paz del pasado, incluido el de Santos, su jefe político, que ACABÓ con los EXCELENTES logros de la seguridad democrática

 

Otro ejemplo, que demuestra el peligro que representa Fajardo es el caso salvadoreño, en donde producto de un proceso de paz y de actuaciones como las propuestas por Fajardo, los criminales grupos guerrilleros, se convirtieron en algunas de las más terroríficas pandillas urbanas del mundo, problema que solo se solucionó con un gobierno fuerte, como el que propone Abelardo. Si Fajardo llega al poder Colombia se puede convertir en El Salvador antes de Bukele y esto puede durar décadas.

 

Fajardo omite su cercanía al creador de una de las más corruptas prácticas, la mermelada.

 

Si Fajardo fue un mal alcalde y un regular gobernador, la pregunta es: ¿porque moja tanta prensa? Para responder esta pregunta hay que tener en cuenta dos hechos, primero hay que reconocerle que habla muy bonito y segundo que ha sido uno los alcaldes que más plata se ha gastado propaganda para justificar su mala gestión.

 

La realidad es que Fajardo es casi tan peligroso como Cepeda y antes de que muchos digan que no es así, hay que recordar el ya mencionado caso cubano y la disparada de la violencia a finales de los 80 gracias a la paloma de Belisario o en los 90, con los procesos de paz.

 

Además, si Fajardo hubiera apoyado a Fico, Fico hubiera pasado a segunda vuelta y hoy seria presidente.

 

Así pues, Fajardo es un peligro que hay que evitar por qué aplicará la política de abrazos no balazos, política que los violentos saben muy bien cómo aprovechar MUY BIEN.

 

Otra razón de por que quieren meternos a Fajardo por boca y nariz, es que es la mejor carta de Santos para quedarse con el poder. Su actual pareja, es una de las principales cabezas del santísimo responsable de parte del recrudecimiento de la violencia y también de haber entregado buena parte de la soberanía de San Andrés.

 

Otro detalle importante es que en el gobierno Petro, el ministerio de interior siempre ha estado en manos de santistas, por lo que Santos quiere que gane un santista, o que al menos tenga suficiente influencia sobre quien gane para así para defender su espurio acuerdo, y Fajardo es, en este momento, su mejor carta para esto.

 

5/02/2026 | Por el Libertario