
Tal como el ganado rumbo al matadero, mugiendo una que otra res, pero avanzando en obediente fila, así luce el país. La gente se queja, imita mugidos que suenan como fonomímica, creen que se pronuncian, pero hasta ahí, no se rompe ni se desordena la fila, y la marcha continúa inalterada hacia el terrible destino que, a diferencia de la del inocente ganado, ha sido avisado, advertido, prevenido sin que se produzca una reacción que interrumpa la que hasta hoy parece inexorable marcha. Es que somos así: Pusilánimes escudados en la juridicidad.
Menos mal, el CNE no comió de cuento ni de amenazas, y abrió una investigación que todo el mundo sabe en qué terminará: La campaña hizo trampa, se voló los topes, Petro formó parte del fraude, y por eso está desesperado amenazando con un pueblo que ya no lo sigue, convocando el caos, cree que la directriz de la fiscal de bolsillo puede superar al mandato constitucional que rige a las Fuerzas Armadas, en fin, pataleando como quien se ahoga, sus abogados inventando recursos y vainas que él sabe no prosperarán. De pronto está pensando que llegó la hora del autogolpe, aunque tiene claro que no están dadas las condiciones, así que no le quedará más que continuar boqueando y amenazando. Pero eso sí: hay mucho trámite por delante y, bajo amenaza, será más decidido en su propósito destructivo de las instituciones.
Paso a paso se las ha venido tomando, así como paso a paso ha venido destruyendo al país. Desde el primer día la mal recordada ministra Irene Vélez, avisó que no más petróleo, y que causaría un empobrecimiento general cosa que, aunque no de súbito, se ha venido cumpliendo ante la pasividad y hasta la indiferencia de todos los sectores, que sí, hacen bulla, pero hasta ahí. Y así, gradualmente se han venido cumpliendo todas las promesas de campaña, y todos los propósitos devastadores de Petro.
Lo peor, en una burla abierta y descarada a todo el país. Desde los nombramientos de quienes ocuparían los altos cargos, y hasta los ministerios, que designó gente que, además de confesos ignorantes en el tema que les correspondía manejar, se jactan y se muestran como de mala calaña, pervertidos, cohabitantes con especímenes del mismo género, que exhiben sus condiciones cual trofeos, tal como el propio Petro abiertamente se exhibió en Panamá con algún pervertido de su misma calaña. Son poquísimos los funcionarios que no pertenecen al exclusivo grupo de pervertidos. Si se habla del presidente de Ecopetrol, semejante empresa otrora líder del sector, la puso en manos de quien a todas luces violó los topes legales de gastos de la campaña que dirigió, no sabe nada de hidrocarburos, pero es su llave y cómplice de perversiones. El ministro de educación ¡hágame el favor! abiertamente confiesa su adicción a las drogas y su condición homosexual. Es el encargado de educar a los niños colombianos, una increíble burla petrista. Ni hablar del superintendente de salud, abiertamente desviado en salud mental; La inmoralidad se volvió el pan nuestro de cada día, y la campante corrupción se torna en algo nimio frente a lo inmoral. Lo de los carrotanques para la Guajira es cosa menor ante la inmoralidad gubernamental.
Y el país se traga el sapo sin siquiera pasarlo con agua. Los medios se las pican de muy modernos liberales e “incluyentes”, y hablan de Pedro como compañero permanente de Pablo, como si no fuera aberración, sino lo más normal. Y nadie cierra filas para frenar el despropósito. Para aprobar sus proyectos logra mayorías con su gente del Pacto Histórico, con los guerrillos de Los Comunes, y con desviados apátridas de los partidos Liberal, de la U, y de cualquier otro, que le aprueban todo lo que presenta, hasta un endeudamiento en dólares que se gastará en las campañas de sus cómplices. Se destaca Katherine Miranda y algunos de sus compañeros quienes, pese a ser de izquierda, no comulgan con lo amoral, y se oponen.
Petro no sólo está acabando con la economía, sino que está destruyendo la moral ciudadana, y eso hay que frenarlo mientras se pronuncia el CNE y después la alcahueta Comisión de Acusaciones. El país está en mora de adelantar una masiva y efectiva cruzada, ni siquiera para tumbar a Petro, sino para defender la moral nacional.
https://lalinternaazul2.wordpress.com/2024/10/11/una-cruzada-por-la-moral/