El discurso de campaña de Gustavo Petro sobre unas supuestas “mafias que se roban los dineros de la salud” ha terminado por volverse un búmeran. Insistía en que las EPS, manejadas por “los de siempre”, saqueaban el sistema, pero la realidad es que antes de la intervención de su Gobierno, esas empresas funcionaban sin mayores sobresaltos. Hoy, las ocho EPS intervenidas están al borde de la quiebra y la calidad del servicio se ha desplomado.
No se trata solo de una narrativa populista e ideologizada. Las cifras de la Contraloría General de la República revelan una crisis profunda y alarmante. Bajo la acertada dirección del contralor Carlos Hernán Rodríguez, el ente de control ha abierto 522 procesos de responsabilidad fiscal por más de $11 billones, una cifra aterradora. Más aún, hay 148 investigaciones en curso sobre $527.316 millones cuyo paradero es desconocido. Y de acuerdo con los informes de la entidad, ya se han emitido más de 100 imputaciones de responsabilidad fiscal por una cuantía de $498.539 millones. Lo más grave es que todos estos hallazgos apuntan a un pésimo manejo de los recursos públicos en el sector salud.
Una de las entidades más comprometidas en estas investigaciones es el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag), tomado como modelo en la reforma a la salud del Gobierno Petro. Esta misma reforma, que de manera desafortunada y sospechosa fue aprobada en la Cámara de Representantes, sigue generando incertidumbre. Esperamos que la Comisión VII del Senado la hunda.
Los hallazgos de la Contraloría en el Fomag son escandalosos: irregularidades por más de $436.000 millones entre 2023 y 2024. Es decir, el mismo sistema que Petro busca imponer a todos los colombianos está hoy bajo serios cuestionamientos por malos manejos financieros.
Otro frente de preocupación es el programa de Equipos Básicos de Salud (EBS), una de las estrategias que Petro ha promovido como solución para la atención en los territorios. La idea, en teoría, es conformar grupos de profesionales de la salud para brindar atención gratuita en comunidades vulnerables. Sin embargo, investigaciones del representante a la Cámara Andrés Forero revelan que estos recursos también estarían siendo desviados.
Desde finales de 2022, el Ministerio de Salud ha girado $1,6 billones para este programa, supuestamente destinados a hospitales públicos para la contratación de los equipos médicos. Pero, según los documentos obtenidos por Forero, solo $317.000 millones han sido ejecutados. Es decir, apenas el 20%. Más preocupante aún: de los $50.000 millones girados en 2022, no hay registro de ejecución de un solo peso. Y de los $483.000 millones asignados en 2023, solo se habrían invertido $3.000 millones. ¿Qué ha pasado con el dinero restante? ¿Quién lo maneja y a dónde fue a parar? ¿Las mafias que denunciaba Petro están en su Gobierno?
Estos casos evidencian no solo la falta de control y vigilancia del gobierno sobre los recursos del sistema de salud, sino una preocupante corruptela en su manejo. La administración que prometió transparencia y un nuevo modelo libre de corrupción parece haber caído en aquellos vicios que tanto criticaba.
Por eso, siguiendo la retórica de Petro, cabe preguntarle: ¿Dónde están las mafias que se roban la plata de la salud de los colombianos? Porque lo cierto es que hoy los dineros no aparecen, y estamos hablando de billones de pesos extraviados bajo su administración. Ojalá hubiese respuestas.
@ernestomaciast
Viernes, 14 de Marzo de 2025
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