Ante la victoria petro-comunista en Colombia, ¿cesar la lucha o resistir?

Actualización 24/06/2022

En tiempo record termina el escrutinio oficial y se entregan credenciales a la formula presidencial vencedora.

Tras concluir el escrutinio oficial de los resultados de las elecciones de segunda vuelta llevadas a cabo el pasado domingo 19 de junio, el Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró oficialmente, resolución 3235 de 2022, que Gustavo Petro y Francia Márquez, son el presidente y la vicepresidenta de Colombia para el periodo 2022 -2026.

En consecuencia, solo a partir de la fecha, los actos de Petro y Marquez como gobernantes son legalmente válidos.


Para empezar, pedimos a Sr. Gustavo Petro mesura y sometimiento a la ley

El candidato Petro, ni nadie, puede autoproclamarse, ni obrar como Presidente electo a partir del ‘Preconteo’, el cual, por su celeridad y naturaleza puramente informativa, no tiene fuerza vinculante conforme consagran los arts. 41 a 44 de la ley 1475 de 2011. Podrá hacerlo cuando concluya el escrutinio oficial. No es buena señal que empiece su gobierno violentando la ley. Colombia tiene fresca en su memoria las deplorables e incongruentes cifras que arrojó el ‘preconteo’ en las legislativas del pasado mes de marzo.

Debemos manifestar, de paso, nuestra sorpresa ante la increíble y desconcertante precipitación del candidato Hernandez, y de buena parte de los actores involucrados en el proceso electoral -medios, políticos y líderes-, para otorgarle al ‘preconteo´ la fuerza vinculante y decisoria que no tiene. ¿Como entenderlo? ¿Por qué, a priori y a las volandas, el candidato perdedor renuncia a su legítimo derecho a confrontar y reclamar resultados que podrían darle la victoria? ¿Qué opereta es esta?

Las muy oscuras sombras del resultado electoral

Solo se sobrevive a las grandes tragedias si aplicamos la formula HPP, ‘hipótesis peor probable’, advertía el sabio prof. brasileño Plinio Correa de Oliveira. Y la explicaba más o menos así: prepárate para lo peor; si llega, sobrevivirás; si no llega, en la tranquilidad flotarás.

Invitamos, por tanto, a la opinión pública a mirar el resultado electoral de frente y sin maquillajes.

Sobre todas las fases de la segunda vuelta presidencial pesan muy oscuras sombras, muchas heredadas de los comicios anteriores (legislativo y 1ª vuelta presidencial). Éstas comprometen severamente la legitimidad del Presidente que tras el Escrutinio Oficial resultará elegido, y por ello es absolutamente imprescindible disiparlas:

1. ¿Son válidos los votos depositados bajo la punta del fusil? El constreñimiento armado de los electores fue metódico y sostenido en nada menos que la tercera parte del país, en el 33,41% de los municipios de Colombia conforme, tardíamente, reportó hasta la Conferencia Episcopal colombiana. Las medidas del gobierno Duque fueron apenas cosméticas.

2. El incumplimiento de la obligatoria auditoria forense internacional (sobre todo el proceso electoral 2022) fue olímpico, desvergonzado y desafiante. Recordemos que ésta fue ordenada por el CNE como garantía de transparencia electoral tras las reuniones de la Comisión de Esclarecimiento Electoral, y en salomónica respuesta al río de demandas contra el fraude masivo consumado en las elecciones legislativas de marzo pasado.

3. El crecimiento de la cascada de quejas, ‘errores protuberantes’ y denuncias por fraude, por cuenta de la segunda vuelta presidencial. Mencionamos los principales reportes:

    • Compra y votación masiva de votos en la Costa Atlántica a pesar del reporte reiterado de  baja comparecencia de votantes que causaron las copiosas lluvias
    • Mesas sin los 6 jurados reglamentarios y/o sin testigos electorales
    • Jurados con distintivos partidistas
    • Tarjetones premarcados
    • Doble votación de un muy numeroso grupo de jurados electorales
    • Abierta e inconstitucional participación en política de algunos alcaldes
    • Abierta intromisión de corruptos y narcos en el proceso electoral
    • Importante e indeterminado número de votos sin huella dactilar por sequedad de los huelleros. De Ripley, ¿verdad? ¿Habrán sido anulados o convenientemente remplazados?
    • Votos emitidos por los muertos
    • Curiosa constatación estadística: prácticamente todos votos de los ex-abstencionistas fueron para Petro. La abstención bajó del 47% al 41,97%. Hablamos del 5% del total, alrededor de 1.130.000 votos
    • Pero, por sobre todo destacamos el indecente uso de aquellos softwares electorales sub júdice, es decir penalmente cuestionados.

4. La paquidérmica, y al parecer, sincronizada negligencia del Estado para responder las múltiples reclamaciones de la ciudadanía ante el fraude electoral acaecido: derechos de petición, acciones de nulidad, acciones populares, tutelas, demandas administrativas y denuncias penales. La verdad es que, cual Pilatos, el gobierno Duque se ha lavado las manos. Los urgentísimos clamores a procuradores y jueces fueron atendidos con tardías evasivas. Ni disciplinaron, ni impartieron justicia.

Exigimos la inmediata auditoría internacional sobre la prueba reina: los formularios E11  

Hay que destacar el estratégico y empedernido incumplimiento del Registrador para entregar la prueba reina del certamen electoral: los formularios E11. Allí encontramos el registro de votantes. No unimos aquí a los abogados que, bajo diversas acciones judiciales, vienen reclamando su entrega inmediata conforme establece jurisprudencia del Consejo de Estado.

La verdad es que, una auditoría internacional idónea, imparcial y especializada sobre este formulario, en los diversos comicios (legislativo y presidencial) disiparía todas las inquietudes de la ciudadanía, legitimaría al gobierno entrante y abriría el paso hacia la paz y la concordia social, o si prefieren, hacia el ‘Pacto social’ propuesto por Gustavo Petro.

Unas palabras sobre el discurso de victoria del candidato Petro tras la 2ª vuelta electoral

No nos sorprende que un ateo reconocido invoque falazmente a Dios. Así lo hicieron sus entrañables amigos, Fidel Castro, Hugo Chávez y Daniel Ortega. Tampoco nos sorprende su nueva y repentina dialéctica del amor, que tanto se parece a la del dictador de Nicaragua; hasta nos surge la pregunta: ¿será que es el mismo ‘teólogo de la liberación’ quien les susurra al oído?

Ante toda la nación, formalmente le pedimos al Sr. Petro: permanezca fiel a su palabra. Nada de venganzas, preserve la plena libertad de la oposición, respete la propiedad privada y la libertad económica, ejecute una sabia guerra total contra la corrupción.

Es que, dado su historial, así como el de muchos de sus aliados, media Colombia teme que Petro no logrará contener esas antiguas pasiones tan salpicadas de sangre. Muchos tememos que oficial o extraoficialmente desate en cualquier momento, de forma fulminante o gradual, la violencia al estilo camboyano, o la purga discreta y selectiva al estilo nazi o varias oleadas vándalo-terroristas que serían mal contenidas por los jefes del nuevo gobierno que, antes, cuando eran activistas, abiertamente azuzaban.

Pedimos también al Sr. Petro, que se excuse ante la Nación por el lamentable traspiés dado en su discurso de victoria, cuando solicitó liberar a los vándalo-terroristas legalmente detenidos y restituir a los alcaldes investigados por la Procuraduría. ¿Recordará el Sr. Petro que es el respeto a la separación de poderes lo que nos separa de una dictadura? Hay que decirlo con tanta franqueza como respeto: estas inconstitucionales solicitudes desnudan aterradoras tendencias totalitarias.

Es triste constatar como el triunfal discurso de Petro va generando tragedias. En dos días Ecopetrol perdió en Bolsa 15 billones de pesos, es decir, algo menos que todas las ganancias del año pasado… Ganancias que ya no irrigarán las arcas fiscales ni a sus accionistas. En dos días Ecopetrol se depreció 13,65%.

Ante la turbia victoria electoral comunista, ¿cesar la lucha o resistir?

Ante el gravísimo ‘accidente electoral’, al decir de escritor Vargas Llosa, que constituye la ascensión al poder de un gobierno de extrema izquierda muchos colombianos de bien se preguntan: ¿cesar la lucha o resistir?

Cesar la lucha, no podemos. Es por imperativo de nuestra conciencia patriótica y cristiana que no podemos. Nuestra conciencia nos impone que difundamos y defendamos los principios judeo-cristianos que inspiran nuestra idiosincrasia y nuestra historia, y que combatamos -por las vías legales y pacíficas, claro está- ese colectivismo marxista, violento o no, tantas veces condenado por las encíclicas pontificias.

Convocamos por ello, a todas las fuerzas vivas de la Nación, a todos los movimientos de la centro derecha religiosa, moral y política colombiana, para conformar una gran alianza, una federación de movimientos que con asertividad nos permita preservar los sagrados derechos a la vida, a la familia tradicional, a la concordia social, a la propiedad privada y a todas nuestras libertades.

Invitamos a los colombianos a seguir el ejemplo de la actual y heroica resistencia del Perú ante las tropelías del nuevo presidente comunista. ¡Llegó la hora de que en clave de ‘amor al prójimo’ nos unamos, para recristianizar nuestra democracia liberal y para recuperar las riendas de nuestra Patria!

La Dirección
Alianza Reconstrucción Colombia

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