





El Gobierno además anunció normas para bloquear los recursos que, según Ortega, llegan desde Estados Unidos,

Periodista de PortafolioActualizado:
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, descartó este domingo que su país vuelva a tener elecciones, durante un acto en Managua por el 47.º aniversario sandinista.
“Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder“, declaró el mandatario, de 80 años.
El anuncio cierra la puerta a cualquier alternancia democrática en el país. Nicaragua tenía previsto celebrar comicios generales en noviembre de este año, pero una reforma constitucional amplió el mandato presidencial de cinco a seis años, por lo que las próximas elecciones deberían realizarse en noviembre de 2027, si el Gobierno las convoca.
Estados Unidos no fomentará una transformación en Nicaragua Foto:iStock
El mandatario llevaba dos meses sin aparecer en público y llegó al acto manejando su propio automóvil. En los últimos meses había sido visto en actos oficiales con dificultad para caminar, aunque ningún comunicado del Gobierno ha explicado los motivos de esa ausencia previa ni de su estado de salud actual.

Qué dijo Ortega sobre el fin de las elecciones en Nicaragua
Durante el acto en Managua, Ortega apuntó directamente a la oposición en el exilio. “Ellos vienen conspirando (…) buscando cómo organizar partidos para que en una elección que ellos suponen, entonces que esos partidos ganen las elecciones”, afirmó. El mandatario descartó que esos movimientos puedan algún día llegar al poder por la vía electoral.

El presidente también dirigió su discurso hacia Washington, de donde según él provienen los recursos que financian a sus opositores. “Aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis volverán a llegar al gobierno, jamás, jamás, jamás”, sentenció Ortega, en referencia a Estados Unidos.
La reacción de la oposición y el peso de la represión de 2018
Desde el exilio, el dirigente opositor Juan Sebastián Chamorro respondió con dureza al anuncio presidencial. “Ortega se ha quitado una máscara más, la que no quiere que vuelvan a elecciones en Nicaragua”, declaró en un audio enviado a los medios.
Chamorro es uno de los 222 expresos políticos desterrados a Estados Unidos hace tres años y despojado de su nacionalidad y sus bienes por el Gobierno nicaragüense.
Rosario Murillo y Daniel Ortega. Foto:AFP
Para el opositor, Ortega “se ha envalentonado” y se atrevió a decir lo que siempre ha pensado: “no someterse a elecciones aún así sea robándoselas. No quiere ni siquiera pasar por el mal rato”.
Chamorro sostuvo además que el sandinismo aspira a un modelo de partido único, con elecciones internas similares a las de China y Cuba, “el único centralismo que le ha interesado”, concluyó.
El discurso de Ortega se produce siete años después de las protestas de abril de 2018, cuya represión dejó más de 300 muertos, según cifras de la ONU.

Desde entonces, cientos de opositores han sido encarcelados, despojados de su nacionalidad o forzados al exilio, y miles de nicaragüenses viven hoy refugiados en Costa Rica, España y Estados Unidos.
Las nuevas leyes contra la oposición y la tensión con Estados Unidos
Ortega adelantó que impulsará nuevas leyes junto a la Asamblea Nacional, subordinada al Ejecutivo, para frenar a sus opositores. “Hay que hacer las leyes que le pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata que le den los yanquis, no podrán”, afirmó el mandatario.
La medida se suma a la reforma constitucional que entró en vigor en febrero de 2025 y que eliminó la independencia de poderes en Nicaragua, además de elevar el rango de Rosario Murillo de vicepresidenta a copresidenta.
MARÍA CAMILA MONSALVE MARTÍNEZ
PORTAFOLIO