Así se gestó la aplanadora de Gustavo Petro para pasar reformas en el Congreso

Liberales y La U son aliados claves del Pacto Histórico. Centro Democrático hará oposición en solitario. Cambio Radical y godos serían independientes

La conformación de las mesas directivas del Congreso desató varias peleas de última hora que aún no se han terminado de zanjar. Todo apunta, sin embargo, a que Gustavo Petro contará con una aplanadora que le permitirá sacar adelante varias de sus reformas más ambiciosas, no solo por el apoyo que ha recibido de partidos tradicionales, sino por su amplia influencia en varias de las comisiones del Senado.

Las cuentas aún no son definitivas y podrían variar de aquí al 20 de julio, cuando se posesione el Congreso. Por lo pronto, lo único claro es que la bancada de Gobierno estará compuesta por el Pacto Histórico, la mayoría de la Centro Esperanza, algunos minoritarios y el Partido Liberal, que juntos suman 53 de las 108 curules en Senado y 100 de las 188 en la Cámara.

Si bien el Partido de La U anunció que acompañará al nuevo Gobierno en la elección de las mesas directivas del Congreso, aún está pendiente de definir su posición definitiva.

La diferencia entre las bancadas que recogen las banderas del Gobierno y de la independencia radica en la posibilidad de ocupar cargos en el Ejecutivo. Mientras los de gobierno pueden pedir representación, por ejemplo, en los ministerios; los independientes, no.

En esa orilla de la independencia podrían situarse colectividades como Cambio Radical, Mira y el Partido Conservador.

David Luna, quien fue cabeza de lista de Cambio Radical, le dijo a EL COLOMBIANO que esa colectividad “va a definir su posición en la fecha límite establecida en el Estatuto de la Oposición, no antes”. Ese plazo final se cumple hasta un mes después de que se posesione el nuevo Gobierno, que llega al poder este 7 de agosto.

Pese a que no se han decantado, los conservadores han dicho que podrían apoyar desde la independencia varias de las iniciativas de Petro: uno de sus principales aliados, Carlos Andrés Trujillo, es el presidente del Partido Conservador. Además, en un comunicado firmado por 39 de los 41 congresistas godos le manifestaron a Petro su “voluntad de trabajar en la construcción del Acuerdo Nacional”.

En la oposición las cosas son más simples, pues por ahora el único partido opositor es el Centro Democrático. Empiezan siendo minoría, pero por medio del Estatuto de la Oposición tendrán derecho a sentar a un congresista suyo en las segundas vicepresidencias del Senado y de la Cámara.

Congresistas de esa colectividad le contaron a este diario que tendrán una reunión en Bogotá entre este lunes y el martes para definir su agenda legislativa y detallar quiénes irán a cada comisión.

El agarrón en la Cámara

Aunque no estuvo exenta de ruido, la elección de Roy Barreras como presidente del Senado transcurrió con relativa calma. No pasó lo mismo en la disputa por la presidencia de la Cámara, en la que hubo un verdadero enjambre de versiones, postulaciones y señalamientos.

En principio se esperaba que el Partido Liberal fuera el que designara a un ungido de entre sus toldas para que presidiera esa corporación –han sonado nombres como Julián Peinado, Carlos Ardila y Álvaro Monedero–. Es tradición que la colectividad con más miembros inicie ocupando la presidencia. Los liberales son la bancada más grande en la cámara baja: tienen 33 asientos y superaron 2,3 millones de votos.

Pero los ánimos se calentaron porque Katherine Miranda, de Alianza Verde, y David Racero, del Pacto, no han querido dar su brazo a torcer y también quieren ocupar esa presidencia.

Esta semana, Miranda reiteró que su intención de ser la cabeza de la Cámara. “El cambio es con las mujeres o no es cambio”, dijo. Aunque tiene menos apoyo y fuentes verdes le dijeron a este diario que le ven pocas probabilidades, fue la representante a la Cámara más votada y también fungió como jefe de debate de Petro durante la campaña presidencial.

De otro lado, Racero llegó a decir que contaba con el apoyo del Partido Conservador, el Partido de la U, las víctimas que ocupan las curules de la Paz y de Comunes, antes Farc.

No obstante, los congresistas del Partido de la U desmintieron ese respaldo e hicieron la aclaración de que eran partidarios de que fuera un liberal el presidente de la Cámara.

Lo que sí ya es fijo es que el primer año la presidencia del Senado es del Pacto Histórico, el segundo de la Alianza Verde, el tercero del Conservador y el cuarto será para los liberales.

¿Y las comisiones?

También es clave prestar atención a cómo se van a distribuir las comisiones: es allá donde inician su curso los proyectos de ley. Más aún, en el primer año, que es considerado la luna de miel entre el Legislativo y el Ejecutivo. De hecho, Petro quiere aprovechar este primer período para sacar adelante varios de los revolcones que propone.

La repartija ya se hizo y muestra el poder que tomó el Pacto Histórico. La Comisión Primera, clave para los temas constitucionales tendría que ver con una eventual reforma a la Procuraduría General y a la justicia. estará encabezada en el primer año por el Partido Liberal, en el segundo año por el Pacto Histórico, en el tercer año por los verdes y en el último por La U o Cambio Radical.

Varios congresistas de distintos partidos también coincidieron en que las comisiones Tercera, Cuarta y Quinta tendrán una importancia central debido a las reformas económicas que quiere adelantar este Gobierno. Las tres estarán en manos del Pacto Histórico.

En la Tercera se debatirá la reforma tributaria con la que Petro quiere recaudar $50 billones; en la Cuarta estará en discusión el Plan Nacional de Desarrollo; y en la Quinta estará sobre la mesa la reforma agraria, en cabeza de la nueva ministra de Agricultura, Cecilia López.

En el tintero estarán otras reformas importantes, como la de la Policía, que estará a cargo de la Comisión Segunda. Allí estará una de las figuras claves del Pacto, Iván Cepeda, quien dijo que ese paso solo se dará una vez esté creado el Ministerio de la Paz, que acogería a la Policía.

La cereza del pastel, que da cuenta del giro a la izquierda del Congreso, es que el partido Comunes –que recoge las banderas de los excombatientes de las Farc– tendría un espacio para encabezar las Comisiones Sexta y Séptima en el cuarto año de este Congreso

El Colombiano | 18-07-2022

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