







La evaluación cubrió las etapas preelectoral, electoral y poselectoral con un dictamen técnico favorable.

Periodista PortafolioActualizado:
Una auditoría internacional emitió un dictamen favorable sobre la operación técnica de la segunda vuelta presidencial de 2026 en Colombia, tras concluir que el proceso “contó con condiciones técnicas y operativas apropiadas” y que sus componentes funcionaron conforme a los procedimientos establecidos.
La evaluación independiente estuvo a cargo del Centro de Asesoría y Promoción Electoral (Capel), programa especializado del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH). Su revisión abarcó los momentos previos a la votación, el desarrollo de la jornada y las actividades posteriores.

El resultado cobra relevancia porque la revisión no se limitó al funcionamiento de una herramienta tecnológica. El análisis contempló diez componentes del proceso electoral, entre ellos la preparación logística, los controles aplicados, el tratamiento de los datos y la divulgación de resultados.
Según informó la Registraduría, los auditores examinaron, además, si la infraestructura utilizada ofrecía condiciones de disponibilidad, integridad y confiabilidad. El dictamen concluyó que los procedimientos y controles implementados permitieron atender los riesgos tecnológicos y operativos asociados con una elección de alcance nacional.
El informe también abordó las limitaciones propias de una operación compleja. Cuando alguna condición impidió aplicar un procedimiento inicialmente previsto, el equipo utilizó mecanismos alternativos de auditoría para obtener evidencia suficiente y sustentar técnicamente sus conclusiones.

Auditoría de la segunda vuelta revisó diez componentes electorales
El trabajo de Capel cubrió las etapas preelectoral, electoral y poselectoral. Este alcance permitió observar la operación como una cadena completa, desde los preparativos y la distribución de recursos hasta la consolidación y publicación de la información producida durante la jornada.
Entre los componentes examinados estuvieron la selección y participación de los jurados de votación, la conformación del kit electoral, los procedimientos de escrutinio y los mecanismos dispuestos para divulgar los resultados de la segunda vuelta presidencial.
La revisión de la fase preelectoral se concentró en los preparativos requeridos para desarrollar la elección. Allí fueron observadas las condiciones operativas, los procedimientos establecidos y los controles utilizados para anticipar o mitigar posibles riesgos antes de la apertura de las mesas.
Elecciones presidenciales 2026 Foto:Mauricio Moreno – Portafolio
Durante la etapa electoral, los auditores verificaron la ejecución de los procedimientos y el comportamiento de los mecanismos dispuestos para mantener la continuidad de la operación. El seguimiento incluyó el manejo de la información generada durante la votación.
En la fase poselectoral, la evaluación se extendió al cierre, la consolidación de los datos, el escrutinio y la divulgación de resultados. La finalidad era determinar si la información mantenía coherencia a medida que avanzaba por los diferentes puntos del proceso.
El alcance sobre las tres etapas permitió contrastar los resultados finales con los procedimientos previos que los hicieron posibles. Así, el dictamen no se apoyó únicamente en el dato divulgado, sino también en su trazabilidad dentro de la operación electoral.

La evaluación encontró que el proceso contó con mecanismos de seguimiento y protección de la información. También verificó la aplicación de controles destinados a preservar el funcionamiento de los servicios utilizados durante la segunda vuelta presidencial de 2026.
Análisis forense no halló manipulación sistemática de los datos electorales
Uno de los hallazgos centrales corresponde a la integridad de la información. La auditoría forense no identificó evidencia de manipulación sistemática de los datos ni modificaciones no autorizadas que comprometieran los componentes electorales incluidos dentro de la evaluación.
El análisis encontró consistencia, integridad y coherencia estadística en la información revisada. Estos criterios permitieron establecer si los datos conservaron una relación lógica durante su procesamiento y si aparecieron comportamientos incompatibles con el desarrollo esperado de la jornada.

Capel tampoco reportó incidentes que afectaran la continuidad operativa del proceso. La infraestructura y los controles aplicados fueron considerados adecuados para preservar la disponibilidad y confiabilidad de la información durante las distintas etapas sometidas a examen.
El componente forense resulta especialmente relevante porque busca identificar señales técnicas de alteración o comportamientos anómalos. En este caso, la evidencia analizada no mostró modificaciones sistemáticas que permitieran concluir que los datos fueron intervenidos de manera indebida.
La ausencia de hallazgos de esa naturaleza respaldó el dictamen favorable, aunque el informe mantuvo el carácter técnico de sus conclusiones. La auditoría se concentró en los componentes y procedimientos incluidos en su alcance, a partir de la evidencia disponible.
Elecciones presidenciales 2026. Foto:Foto: CEET
El equipo también examinó los controles de acceso y los mecanismos de trazabilidad. Estos elementos permiten conocer el recorrido de la información, establecer las intervenciones realizadas y verificar si los datos se mantuvieron protegidos frente a actuaciones no autorizadas.
Los resultados indicaron que esos controles funcionaron de acuerdo con los protocolos observados. La evaluación consideró tanto los recursos tecnológicos como los procedimientos humanos y operativos relacionados con el manejo de la información electoral.
Escrutinio y divulgación de resultados recibieron dictamen técnico favorable
La auditoría extendió su revisión hasta la consolidación y divulgación de los resultados. Esta fase resulta determinante porque reúne la información producida durante la jornada y la convierte en los datos comunicados posteriormente a la ciudadanía y a los actores electorales.

En ese frente, Capel verificó la consistencia de la información divulgada y el funcionamiento de los mecanismos de control. También revisó la trazabilidad aplicada durante el cierre y la validación de los resultados correspondientes a la segunda vuelta.
El dictamen técnico favorable indica que los componentes evaluados operaron bajo “condiciones apropiadas”. De acuerdo con las conclusiones conocidas, no fueron identificados incumplimientos con capacidad de afectar de manera material el funcionamiento de los frentes incluidos en la auditoría.
La evaluación reconoció que una elección nacional puede presentar restricciones para observar directamente cada actividad. Ante esas limitaciones, los auditores aplicaron procedimientos alternativos que les permitieron reunir elementos adicionales y completar el examen de los componentes seleccionados.

Ese recurso metodológico evitó que las conclusiones dependieran exclusivamente de una sola prueba. El equipo contrastó procedimientos, controles e información para determinar si existía evidencia suficiente que respaldara su opinión sobre la operación técnica de la segunda vuelta.
JUAN MARTÍN MURILLO HERRERA
Periodista de Portafolio