Apreciado Señor Presidente : Tengo el gusto de conocerle desde hace muchas décadas, Usted estudiando en el Jorge Robledo y yo en el San José, cuando con su gran amigo José Roberto, fundaron «El Gran Banano» sitio de encuentro obligado para nosotros los jóvenes con sus novias y amigas, finalizando la década de los años 60. Han pasado muchos muchos años, pero otras actividades posteriores, nos han puesto en aceras cercanas. Tanto así que millones de colombianos como yo, luchamos por su aspiración presidencial. Todos le admiramos y agradecemos el haber sacado a Colombia de la postración en que la dejó en especial, el DESGOBIERNO CORRUPTO de Ernesto Samper Pizano, y con tantos años de no poder transitar las carreteras del país, el devorar kilómetros mirando al ejército con el dedo arriba, es un cuadro de no olvidar, gracias Usted. El devolverle a Colombia una tranquilidad y seguridad que estaba perdida y un nuevo status de país ante la comunidad internacional, tiene el sello AUV. Pero hoy más que nunca y con total claridad, escribo éstas líneas porque estoy muy preocupado por el rumbo que ha tomado el país, como consecuencia en parte, por las desacertadas decisiones que ha tomado Usted y el partido Centro Democrático, en los últimos años, después de sus períodos presidenciales.
Nadie duda de sus buenas intenciones, pero las equivocaciones desde el nombramiento de Juan Manuel Santos, de quién Usted tenía serias dudas al excluirlo de la Operación Jaque, y quién a la postre se convirtió de una parte, en un traidor a Usted y sus principios y de otra parte, en el malvado Director de Orquesta para la FARC$A Habanera de la PA$ con la cuál jubiló a una caterva de guerrilleros quienes a la postre son las disidencias de las FARC, algo que nunca dejó de existir, buscando saciar su inmenso EGO con «el mayor horror» de los Premios Nobel, «al otorgarle» a él, el Nobel de Paz; de no imponer su criterio para defender el Plebiscito, lo que desencadenó en lo que hoy vivimos. Prefiero no profundizar, pero la elección de Oscar Iván Zuluaga, fue otro gran desacierto de su parte; Iván Duque sin tener la maldad de Santos, se salió de su redil y marcó senderos propios, pero generó un desconcierto y una desazón en el Centro Democrático que culminó abriendo las puertas para el ingreso de Gustavo Petro y su BANDOLA de delincuentes. Y en ésta campaña, dos mujeres, dos de sus mejores alfiles, María Fernanda Cabal y Paola Holguin, fueron sacadas por la puerta de atrás, de una lógica aspiración política/personal por una extraña encuesta, a favor de Paloma Valencia.
Usted a la postre, determinó que la candidata del CD fuese Paloma Valencia. Paloma ha sido una excepcional Congresista, pero hasta ahí, ha demostrado que no tenía el fondo, para ser candidata Presidencial. Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. A mí juicio, su primer gran error fue nombrar a Juan Daniel Oviedo, un abierto contradictor de sus teorías, como fórmula vicepresidencial, estimo y estima Colombia, por el prurito de haber conseguido 1,2 millones de votos, que Ustedes suponían endosables. Oviedo desde el primer momento, se deslindó de los delineamientos expuestos por Usted y el CD por años y hasta le cuestionó. Desde el primer día, fue inaceptable el criticar «a su papá». Craso ERROR ! Sin restarle méritos personales y profesionales a Oviedo y sin cuestionarle su condición – que Colombia aún no ve de buena gana – NO era la fórmula ideal de Paloma para la VP, versus la acertada escogencia del Dr. José Manuel Restrepo Abondano, como fórmula VP del Dr. Abelardo de la Espriella. Restrepo sin votos, pero con una categoría profesional maxima en el país, ha descrestado por su señorío y sus planteamientos macroeconómicos, frente a un país desbaratado y desarticulado que dejará Petro. Aunque Oviedo ha frenado su diatriba, dejó serías dudas iniciales sobre cuál podría ser su actuar posterior, trayendo a la memoria, las actuaciones de Juan Manuel Santos. Craso ERROR.
Todos los humanos estamos sujetos a equivocarnos, y el saber reconocer nuestros errores nos engrandece. Por eso considero Presidente Uribe, URGENTE advertir el riesgo enorme en que la señora Paloma Valencia está poniendo a Colombia, con su deplorable actuación como aspirante a la Presidencia de la República. Sus últimas salidas con voz veintejuliera de que «no necesita chaleco antibalas, ni una urna de cristal», así como las expresiones contra el haber cumplido Abelardo un ejercicio profesional en el caso de Alex Saab (es la Justicia quien decide), etc, amén del populismo de los SOAT (típica medida buscando votos), pero no la más necesaria en el país, le restan claridad ante la realidad hoy de la problemática del país y objetividad ante decisiones de cualquier otro candidato, por querer proteger su vida y no repetir experiencias como la vivida lamentablemente con Miguel Uribe Turbay, actuaciones de Paloma todas en sumatoria, que son una clara manifestación de su desespero aspiracional. A ellos se suma «la flojera» en las últimas entrevistas, ponen en claro, el porqué del DESPLOME en las encuestas. Adicional, no ha sido bien visto, el aceptar claramente el ingreso a su campaña a personas que han contado con amplio rechazo nacional, caso Clara López. Es pues innegable, que la campaña viene perdiendo cada día su norte.
No pasa un día sin que ella dé un paso en falso, sin que pase un día cometiendo un craso error, aterrando a los electores, que perciben un choque de trenes que puede llevarnos a un triunfo del candidato de la guerrilla, Iván Cepeda, por una confrontación ESTÚPIDA entre los dos candidatos de la derecha, cuándo deberían unir fuerzas y lo que sería una DESGRACIA nacional y continental. Éste choque de trenes, sería funesto para la democracia de nuestro país.
En vez de atacar a Cepeda y su horda de sinverguenzas que le acompañan, la Sra. Valencia la emprende, cada vez con mayor agresividad, contra Abelardo de la Espriella. En lugar de una confrontación amable antes de la primera vuelta y del compromiso ineludible de apoyarlo en la segunda, si así se diera por resultado inferior en las urnas, o solicitar lo contrario, su oratoria se hace más agresiva y sin sentido, de no votar por Abelardo, versus el montaje que la dupla de izquierda Petro-Cepeda, hacen para perpetuarse en el poder.
No es necesario enumerar más, los incontables desaciertos de una candidata que no está a la altura de lo esperado y que lo único que ha logrado es el repudio de los que siempre siguieron y seguimos al Centro Democrático.
Por lo tanto, me atrevo con respeto total a expresarle doctor Uribe, lo que sus amigos de largos años sienten : Es necesario «llamarla al orden», antes de que el daño sea irreparable, porque su incompetencia está exponiendo al país a un futuro triste que le dejaríamos a nuestros hijos y nietos.
Con admiración y respeto,
Richard Bliss Restrepo