Las incautaciones de cocaína en Europa se han quintuplicado en 10 años y la presencia de organizaciones criminales latinoamericanas, incluidas las colombianas, están detrás del aumento.

El Clan del Golfo, el ELN y las disidencias de las FARC están entre los grupos responsables del aumento del tráfico de cocaína hacia Europa en medio de una “creciente presencia de redes criminales latinoamericanas en Europa”, dice una investigación del medio británico The Guardian.
Colombia está en el centro: la publicación destaca que en el país se produce “más cocaína en Colombia que durante la época del infame narcotraficante Pablo Escobar”, una afirmación probablemente cierta, pero difícil de poner en números debido a la falta de registros o mediciones comparables entre épocas.
La investigación, que utilizó bases de datos, información de agencias policiales y de inteligencia, así como entrevistas con jueces, fiscales y expertos de ocho países, encontró que “carteles y facciones de Colombia, Brasil, Ecuador, Venezuela, México y Estados Unidos operan en al menos 12 países europeos”, en donde “han forjado estrechos vínculos con organizaciones mafiosas locales”.
El informe destaca que la presencia de organizaciones criminales, particularmente colombianas, en el Viejo Continente no es una preocupación nueva, pues “desde al menos la década de 1980, organizaciones como los carteles de Cali y Medellín tenían presencia en regiones de España como Galicia”. Sin embargo, “las autoridades están presenciando ahora es de una magnitud completamente distinta”.
De acuerdo con los datos citados, entre 2014 y 2024, se registró un aumento del 471 % en la cantidad de cocaína incautada y se desmantelaron más laboratorios locales que procesaban derivados de la cocaína.
La cifra, agrega el reporte, podría ser mayor, pues solo se tuvo en cuenta a los grupos identificados oficialmente en Europa. “No incluye a las bandas que carecen de presencia física en Europa, pero que operan en alianzas con mafias europeas”, aclara.
Entre los grupos identificados están también el cartel de Sinaloa y el cartel Jalisco Nueva Generación,de México; el Primer Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), de Brasil; el Tren de Aragua, de Venezuela; y las pandillas Barrio 18 y MS-13, originarias de Estados Unidos, que también están presentes en El Salvador, Honduras, Guatemala y México.
“Estas organizaciones han consolidado su presencia en España, Portugal, los Países Bajos, Bélgica y Francia, y también se han detectado sus actividades en Alemania, Rumanía, Croacia y Eslovaquia”, explica la publicación.
En cuanto a producción, cita el Informe Mundial sobre las Drogas de 2026 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, según el cual “la producción mundial de cocaína en 2024 se situó entre 3.800 y 4.700 toneladas, más de cuatro veces superior a la de 2014. Sudamérica sigue siendo el principal centro de producción, con un cultivo de coca que abarca la cifra récord de 385.000 hectáreas en la última década, el triple que en 2014”, indica The Guardian.
Y sobre las organizaciones, cita a la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol), que recientemente informó que de los 731 las redes criminales más peligrosas que operan en Europa, 149 están conectados con organizaciones latinoamericanas. “De estos, 67 tienen miembros latinoamericanos y 22 están compuestos principalmente por latinoamericanos”, detalla la publicación.