21/05/2026 | Por: Luis Alfonso García Carmona

Preferiría no referirme a tema tan antipático, pero existen ocasiones en que es indispensable impedir la manipulación colectiva que tanto daño hace a la verdad. Ha perdido su norte el debate electoral, que debería estar centrado en lo fundamental, es decir, en cómo derrotar a las fuerzas de izquierda que amenazan continuar con Cepeda la labor depredadora del país iniciada por su promotor Gustavo Petro.

Esta batalla cultural se ha ido desvaneciendo para ser sustituida por una inicua lluvia de ruindades y traiciones que no provienen de la izquierda radical, que es nuestro verdadero enemigo, sino de toldas de aquellos que, por su trayectoria y formación, le deben mucho al país y saben de sobra que la izquierda no puede ser enfrentada con débiles posiciones como las que nos han conducido a la crisis de inseguridad, corrupción, desbarajuste financiero y fracaso absoluto del Estado.

¿Cómo pudo ocurrir semejante despropósito? Tiene su explicación en la famosa frase de Mario Vargas Llosa:” La política saca a flote lo peor del ser humano».

Quienes hablaban de unidad, pasaron a cerrar las puertas al abogado independiente Abelardo de la Espriella. Luego, olvidaron los principios y valores que decían defender, para entregarlos a cambio de unos cuantos votos y del apoyo de todos aquellos partidos que participaron en el gobierno de Petro y que, por medio de sus congresistas, votaron a favor de las iniciativas del sátrapa.

El patriotismo también se convirtió para ellos en un obstáculo para sus intereses. Todos a una, los miembros de la consulta que se autodenomina “de centro” han manifestado que, si no pasan a la segunda vuelta, votarán por Cepeda o se irán a ver ballenas. En plata blanca, todo esto huele a pura traición y deslealtad con el país. Si no son ellos los que pasan, que se hunda el país con el candidato del continuismo.

Otra impronta que han dejado en su manera de hacer campaña consiste en basar todos sus esfuerzos en convencer al electorado, no por sus propuestas, sino porque son los únicos capaces de derrotar a Cepeda. Para apoyar este sofisma han contado con los medios de comunicación, las encuestadoras fletadas por algunos grupos económicos, el establecimiento que se resiste a perder los tradicionales privilegios de los cuales ha disfrutado con todos los gobiernos. Pero, cuando llegaron dos encuestadoras internacionales, independientes y con el mayor prestigio a nivel internacional, descubrieron que todo era una mentira y que los resultados arrojan que Abelardo dobla a Paloma y hay un empate técnico entre Abelardo y Cepeda.

Fue como un tsunami que derribó todo el andamiaje de mentiras y engaños construido para manipular la opinión. Rápidamente se pudo en marcha una siniestra operación para que la encuestadora AtlasIntel, que había tenido la osadía de informar la verdad, fuera investigada y se le prohibiera emitir el último informe antes del día de elecciones. Un magistrado del Centro Democrático expidió la orden y otra compañera suya, del Pacto Histórico, censuró a la revista Semana, prohibiéndole publicar boletines de dicha encuestadora brasileña.

Como decían los abuelos, “Blanco es, gallina lo pone”- Si de verdad Paloma tuviera la mayoría que dice tener en la intención de voto, ¿para qué buscaría censurar a Semana y sacar del juego a AtlasIntel? Resulta que se quedó con el pecado y sin el género. Nadie le va a creer su cuento, aún en el caso de que los tribunales prevariquen y que se imponga, por primera vez en nuestro país, la censura a la prensa.

No conforme con la traición, ahora agregan la bajeza, la ruindad, lo que no luce nada bien en persona que ha ocupado tan altos cargos y aspira a ser la primera autoridad del país. En un país tan inseguro Colombia, sabemos que fue acribillado a bala durante una manifestación el pre-candidato presidencial Miguel Uribe Turbay. También al candidato Abelardo han llegado informes sobre atentados que se fraguan en su contra. En una de sus más recientes apariciones fue capturado por su equipo de protección un sujeto armado y con elementos propios para labores de inteligencia, quien se hizo pasar por parte de sus escoltas, lo cual es falso. En lugar de rechazar estos intentos contra la Democracia, la personera de este movimiento antiabelardista se mofó públicamente de Abelardo por usar chaleco antibalas y mampara de protección. Ahora también lamentamos el asesinato de dos de sus colaboradores en los Llanos orientales. Está bien que no tenga mejores argumentos para convencer a las masas, pero llegar a la ruindad y la bajeza sí es el colmo que retrata el hundimiento total de su candidatura.


Luis Alfonso García Carmona: Abogado. Escritor. Fundador de Alianza Reconstrucción Colombia.