Si cada colombiano tuviera que pagar las obligaciones del país, le corresponderían US$6.828 este año, cuando en 2022 la cifra era de US$4.099. En el listado de las economías latinoamericanas, el país es quinto. En julio el total de las obligaciones llegaron a US$255.632 millones

La deuda externa total del país llegó en julio a US$255.632 millones, es decir, representa el 50,1 % del Producto Interno Bruto (PIB). De este total, la deuda pública es de US$157.213 millones (30,8 % del PIB), mientras que la privada es de US$98.419 millones.
Asimismo, y de acuerdo con el reporte del Banco de la República, US$217.730 millones correspondieron a largo plazo y el restante al corto plazo, US$35.897 millones.
En los últimos tres meses el saldo de deuda externa de Colombia aumentó en US$8.928 millones. Asimismo, en junio de 2026, la deuda externa total de Colombia se ubicó en US$247.908 millones, según las cifras preliminares del Banco de la República.
En junio, se presentó un aumento nominal de US$4.796 millones frente a mayo de 2026 (cuando fue de US$243.112 millones) y un incremento del 8,52 % respecto a junio de 2025.
Sin embargo, si se desagregan las obligaciones públicas y cada colombiano tuviera que pagarla inmediatamente, debería sacar de su bolsillo US$6.828, cuando en 2022 llegaba a US$4.099 por ciudadano. Eso significa que en, 5 años, las obligaciones per cápita crecieron 60 %.
En la región
Con ese nivel en 2026, la cifra ubica al país en el quinto puesto entre ocho economías latinoamericanas comparadas con datos del Instituto Internacional de Finanzas (IIF) por debajo de Argentina, Brasil, México y Chile, pero por encima de Bolivia, Ecuador y Perú.
El listado reúne a México y siete países de América del Sur, sin Centroamérica ni el Caribe. Dentro de esta selección, Argentina tiene la mayor deuda pública por habitante, con US$11.146, seguida de Brasil con US$10.106; México con US$8.577; y Chile con US$8.506.
Después de Colombia aparecen Bolivia con US$3.718; Ecuador con US$3.435; y Perú con US$3.403. Así, la cifra colombiana casi duplica la peruana y supera en US$3.393 la ecuatoriana. Frente a Argentina, en cambio, el país registra US$4.318 menos por persona.
Este cálculo permite expresar las grandes cifras de las cuentas públicas en una medida más cercana. No significa que cada colombiano tenga una deuda personal de US$6.828 ni que deba pagar directamente ese dinero. Es el resultado de dividir las obligaciones del Estado entre la población, una herramienta para comparar países con cantidades de habitantes muy diferentes.
La deuda
La deuda pública surge de los recursos que el Estado consigue prestados para atender sus necesidades de financiamiento. El Gobierno puede obtenerlos dentro del país, por ejemplo, mediante títulos de deuda en pesos, o en el exterior. A cambio, asume el compromiso de devolver el dinero y pagar intereses bajo unas condiciones y unos plazos.
El problema aparece cuando atender esas obligaciones consume una parte cada vez mayor de los ingresos públicos. Por eso, tener menos deuda por persona que otros países no garantiza que las cuentas estén en mejores condiciones.
Para comparar cómo está cada país en este aspecto se debe tener en cuenta el tamaño de la economía, el costo de los préstamos y la capacidad del Estado para recaudar. También importa qué tanto interés tienen los inversionistas en prestarle al país y bajo qué condiciones están dispuestos a hacerlo.
El ingreso
Si se tiene en cuenta que la deuda colombiana se encuentra alrededor del 65 % del PIB, significa que debemos cerca de dos terceras partes del valor de los bienes y servicios que produce la economía durante un año.
Aunque el porcentaje es menor que el de Argentina y Brasil en las cifras que cita el experto, advierte que Colombia enfrenta dificultades por el costo de financiarse y la capacidad de generar ingresos.
Una de sus principales alertas está en las tasas de la deuda interna, que sitúa en torno a 13 %. Esta referencia corresponde al financiamiento del Gobierno y no debe confundirse con la tasa de interés que fija el Banco de la República.
A ello se suma el déficit fiscal, que aparece cuando los gastos del Gobierno superan sus ingresos. Para cubrir esa diferencia, el país necesita conseguir recursos adicionales, lo que puede implicar contratar nueva deuda. Así, las necesidades de financiamiento no dependen únicamente de los préstamos del pasado, sino también de cómo evolucionan el gasto y el recaudo.
Comparación
Por otra parte, se debe tener en cuenta la comparación regional en el PIB per cápita. Colombia registra un PIB por habitante de US$10.425, por debajo de Chile con US$20.156; Argentina con US$16.392; México con US$15.680; y Brasil con US$12.535. Este indicador representa un promedio de la producción de cada economía y no el salario ni el ingreso que recibe cada persona.
Chile y México son un ejemplo de cómo cifras de deuda similares pueden tener un peso distinto. La deuda por habitante de México es de US$8.577 y la de Chile de US$8.506, una diferencia de apenas US$71. Sin embargo, la producción anual por persona de Chile supera la mexicana en US$4.476. Aunque ambos registran una deuda parecida por ciudadano, el tamaño de la economía que la respalda es diferente.
El contexto internacional ayuda a dimensionar las diferencias. Datos de la OCDE de 2025, ajustados por paridad de poder adquisitivo, ubican a Estados Unidos y Japón por encima de US$110.000 de deuda pública por habitante. Esa metodología debe tenerse en cuenta al leer sus resultados frente al listado regional. El mayor monto tampoco implica automáticamente que esas economías tengan más dificultades para cumplir. Estados Unidos cuenta con la ventaja de emitir deuda en dólares, la principal moneda de reserva internacional.
El FMI en la mira
Respecto al endeudamiento del país, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) estimó que el posible acuerdo entre Colombia y el Fondo Monetario Internacional (FMI) podría reducir el costo de endeudamiento externo del país hasta en 290 puntos básicos frente a una emisión de deuda en los mercados internacionales.
El centro de estudios explicó que el acceso a los recursos del organismo multilateral aliviaría las condiciones de financiamiento, en un contexto en el que la deuda neta del país alcanzó el 51 % del producto interno bruto (PIB). El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella solicitó el 27 de septiembre la activación del crédito, mientras evalúa mecanismos de cooperación financiera con el Fondo.
José Ignacio López, presidente de ANIF, advirtió que un eventual acuerdo con el organismo no corregiría por sí mismo el desequilibrio de las cuentas públicas. El economista subrayó que la brecha entre el gasto y los ingresos del Estado es el problema de fondo y que esa grieta no desaparece con financiamiento externo.
“Acudir al Fondo no resuelve el problema fiscal. Es apenas un puente en el camino para tratar de encontrar la solución”, afirmó López.
De acuerdo con ANIF, la situación fiscal de Colombia es compleja: el gasto ha crecido a un ritmo superior al de los ingresos, lo que amplió la deuda pública de forma significativa. La ausencia de reformas estructurales incide en los niveles actuales de endeudamiento.
“Si el país tiene que hacer un ajuste fiscal de todas maneras, tener acceso a recursos más baratos puede hacerlo menos doloroso. La alternativa más difícil es llegar al punto en que nadie quiera prestarle al Gobierno. En ese momento ya no hay forma de suavizar el ajuste”, argumentó el presidente de ANIF.
https://www.elnuevosiglo.com.co/economia/deuda-externa-capita-de-colombia-aumento-60-entre-2022-y-2026
Deuda externa per cápita de Colombia aumentó 60 % entre 2022 y 2026