El objetivo del desarrollo económico

Los países en vías de desarrollo tienen el deber ineludible de encontrar la forma para acabar con la pobreza y de igualar sus economías a las de aquellas que pertenecen al primer mundo. Si se hace un análisis histórico de aquellos países que siendo pobres lograron desarrollar sus economías generando riqueza y sacando a millones de la pobreza, encontramos que la fórmula es la misma en todos los casos.

Es una paradoja que Colombia haya sido uno de los países que envió un contingente militar a Corea del Sur en su guerra contra su vecino comunista del norte desarrollada entre 1950 y 1953. Para ese momento, Corea del Sur era un país extremadamente pobre, mucho más que Colombia y que el promedio de países latinoamericanos, y la guerra no hizo más que afectar a su frágil economía. Casi 70 años después la diferencia entre las economías surcoreana y colombiana, así como la de todos los países latinoamericanos en términos de desarrollo y niveles de vida es abismal. Es evidente que, durante ese lapso, ellos lo hicieron mejor que nosotros.

Existen otros ejemplos llamativos de países tradicionalmente pobres que lograron desarrollar sus economías a tal punto de igualarlas o incluso superar a las de los países más ricos. Casos como los del sudeste asiático; Tailandia, Singapur, Malasia y Taiwán; o de países europeos tradicionalmente pobres como Irlanda que actualmente supera en velocidad de crecimiento a su vecino Reino Unido; o incluso, mas cerca, podríamos traer a colación el caso de Chile que siendo un país de la media latinoamericana logró superar a todos sus vecinos de manera considerable en las últimas décadas.

La fórmula mágica que estos países utilizaron no es otra que el de la liberación de sus economías, abriéndolas al mercado mundial, protegiendo la propiedad privada, abrazando la globalización. Siendo prudentes con el gasto público, evitando la inflación y asegurando un marco jurídico estable y ágil para la creación de empresas. Es fundamental la disminución de impuestos, la responsabilidad social, y sobre todo el fortalecimiento del Estado de Derecho. Es esta y no el socialismo, en cualquiera de sus formas, la manera para desarrollar las economías y sacar a millones de la pobreza.

No hay manera para creer que si esta formula funciona en otras regiones del mundo no vaya a funcionar en Colombia. Es por eso que tenemos la ineludible misión de profundizar en los aciertos y en mejorar aquellos errores que han evitado que seamos un país desarrollado, ese debe ser en últimas nuestro principal objetivo para las siguientes décadas.

Juan Camilo Revelo, Twitter: @juanreveloj, Periódico Debate, 27/01/2021

* Abogado. Exasesor jurídico de Presidencia.

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