El parricida de Colombia

Ahora somos árabes, palestinos, hijos de Bolívar, macondianamente universales, nazis, esclavistas, paracos, riquitos y blancos, hermanos del sobrevalorado socialista Gabo.  Nuestra bandera es la de la libertad o la muerte. La vida no importa salvo la del bodeguero petrista pago por RTVC, o algún gestor de paz, o del tren de Aragua o la del “niño” experto sicario y cobrador de sueldo, que disparó a matar a Miguel Uribe T. en la cabeza. 

Todos esos merecen mucho amor, protección, garantías como víctimas de “las derechas”. Entre mensajes ininteligibles y erráticos, propios de un drogadicto, fue incapaz de mencionar el nombre de Miguel Uribe. Tuvo que hacerlo acudiendo a una retórica prosopopéyica y cobarde. Ni Petro ni su familia han sido víctimas directas de la violencia jamás. Entonces, no se apropie atentados, no se iguale con la familia colombiana Turbay. Más bien, si de victimizarse se trata, los colombianos somos sus víctimas. Sus discursos bajo las influencias de sustancias, amenazantes, llenos de miedo y odio lo demuestran. Usted en cambio ha ejercido la violencia y se la han contado y la ha asumido como propia y la cuenta al pueblo ignorante, como si hubiera sido en carne propia, realmente vivida cuando no lo es. Como un puro mitómano.

En el fondo, no lamentan lo que pasó… Lo aprovecharon para tratar de fortalecerse políticamente. Seguir con el “decretazo” desde el polvorín Cali.  Rompiendo la regla fiscal. Extorsionando al Congreso.

Usted no lo ve, pero yo y muchos sí. Su cara se ha transformado, para mal, como el retrato de Dorian Gray. Agitador de masas, perjurar es su felicidad. La constitución la incumplió desde su posesión, trayendo violentamente el arma de Bolívar, para dividir, incumpliendo el mandato básico contenido en el artículo 188 de la constitución que le ordena, simbolizar la unidad nacional y lo obliga a garantizar los derechos y libertades de todos los colombianos. No solamente los de sus adeptos, pagos y los que usted, Laura, el drogo de arete y Delcy crean que los tienen.

Ahora entendí su bandera de la libertad o la muerte y que ondeó entre gritos amenazantes y delirantes al lado de la que le dice con gestos que si a todo, con su cabecita con gafas y dientes de aluminio…

A Petro y seguidores les gusta la muerte, el caos, la sangre, la división. Es el divisor (el diablo).  El agitador de masas. El gran azuzador. La eterna víctima sin causa. El asesino de la colombianidad. El parricida de Colombia. Inventando, para dividir, sobre orígenes y razas que no somos, tergiversando la historia, deformando las mentes con historias inexistentes, orígenes raciales superiores, estratificando y clasificando aquí y allá en su neolenguaje poético y mal escrito y hablado.

Después del mensaje en árabe a Miguel Uribe T., en semejante tragedia, ya no debería quedar ninguna duda sobre las condiciones sobre todo humanas que bien describe mi amigo A. Leyva sobre el guerrillero. Es evidente su corrupción mental, espiritual y moral.

Toda mi solidaridad con Miguel Uribe Turbay, su familia y el Centro Democrático.

¡Fuerza Miguel!

 

.Juan Felipe Reyes

https://www.elnuevosiglo.com.co/columnistas/el-parricida-de-colombia

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