El Show de Maduro: unas elecciones fraudulentas para legitimar su dictadura y la participación más baja de la historia

Con la participación más baja de la historia, Maduro celebró unas fraudulentas elecciones en Venezuela sin transparencia ni apoyo popular. El fin del modelo chavista que ha perdido totalmente al pueblo.

El dictador venezolano Nicolás Maduro había convocado a una elección parlamentaria para este 6 de diciembre, abierta a la oposición para que presenten sus listas e incluso diciendo que si su partido perdía las elecciones él dejaría el cargo.

La oposición, liderada por el Presidente Encargado Juan Guaidó, no cayó en la trampa y rechazó esta elección de cuajo. Muchos líderes opositores aseguraron que no están dadas las condiciones para que se celebren comicios en el país, debido al control absoluto del aparato estatal que posee el chavismo.
Si bien la Asamblea Legislativa es actualmente controlada por la oposición, luego de unas polémicas elecciones en 2016 en las que la oposición tomó por sorpresa a Maduro y lograron triunfar con la Mesa de Unidad Democrática (MUD), la oposición ahora entiende que si participa de esta elección, el régimen iba a robarse la elección y legitimar su dictadura con el control del órgano legislativo.
Los resultados de esta elección fueron los esperados. Un 80% de la población se abstuvo de votar, transmitiéndole un claro mensaje a Maduro que no tiene el apoyo de una mayoría de los venezolanos. Según la pesquisa de Meganalisis, sólo 3.961.904 personas acudieron a las urnas, de los más de 20 millones de personas habilitadas para votar.

Según el régimen, la elección tuvo un 31% de participación (que sigue siendo la más baja de la historia) y el chavismo triunfó con un 67% de los votos.

Según la Presidente del chavista Consejo Nacional Electoral (CNE), Indira Alfonzo, el partido de Maduro logró el 67,6 % de la preferencia; lo que equivale a 3.558.320 votos, seguidos por Alianza Democrática con 944.665 votos, lo que representa un 17,95%; mientras que Venezuela Unida logró el 4,19% y el Partido Comunista 2,73%.

 

Ningún país del primer mundo reconoció el resultado de esta elección. La Unión Europea desconoció la elección y aseguró que seguirán reconociendo a Juan Guaidó como Presidente legitimo. Incluso España, que tiene un Gobierno socialista simpatizante del chavismo, aseguró que no reconocería el resultado de esta elección.

Los únicos en reconocer los resultados fueron Cuba, Nicaragua, Bolivia y China. Por su parte, Argentina no se expresó al respecto.

Por su parte, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, quien se encarga de las relaciones exteriores de la Casa Blanca de Trump, aseguró antes del cierre de los comicios que «el fraude electoral en Venezuela ya está cometido. Los resultados que publique el ilegitimo régimen de Maduro no van a reflejar la verdadera voluntad de la gente«.

Venezuela usa máquinas para votar con la misma tecnología que las máquinas Smartmatic, que se usaron para perpetrar el fraude en Estados Unidos. Por su parte, el canciller chavista Jorge Arreaza le contestó a Pompeo en inglés, celebrando que Joe Biden está cerca de volver a la Casa Blanca: «Un zombi ha hablado! En Venezuela, tu fracaso es absoluto. Estamos esperanzados que pronto la Diplomacia volverá al Departamento de Estado y a la Casa Blanca«.

Es notable también la falta de transparencia de esta elección. Como observadores internacionales fueron invitados los ex presidentes Evo Morales, Rafael Correa, Fernando Lugo, Manuel Zelaya e incluso el español José Luis Zapatero. Todas estas figuras fueron cómplices de la dictadura chavista cuando estuvieron en el poder, y también trataron de perpetuarse ilegalmente en el poder.

Esta elección terminó siendo un gran problema para Maduro, pues evidenció el poco apoyo que le queda al chavismo en la población.

Es notable que el chavismo, habiendo logrado más de 8 millones de votos en la última elección legitima (2012) hoy no pueda convocar ni 4 millones de personas para votar en una elección. El modelo socialista bolivariano ha llegado claramente a su fin, y lo único que queda en su lugar es una brutal y sanguinaria dictadura que se niega a escuchar al pueblo que dice representar.

Las imágenes del día de hoy son alarmantes. En plena pandemia y una nueva crisis económica, Maduro se gastó millones en abrir las urnas en todo el país, esperando afluencias de millones de venezolanos, pero no fue nadie a votar.

Escuelas y centros de votación vacíos, fiscales de mesa dormidos, establecimientos cerrados por falta de personal electoral, y cuadras enteras con sillas para hacer fila vacías.

Sorprendió también que la ciudad de Maracaibo, bastión chavista, haya estado tan vacío, incluso superando las expectativas de la oposición que pidió por la abstención. Con los números que se manejan, es destacable que ni los empleados públicos del chavismo fueron a votar.

Centro de Votación vacío a las 10:35 a.m., en Estado Sucre. Fuente: @ElPitazoTV

Filas para votar vacías a las 12 p.m., en Estado Vargas. Fuente: @jguaido

Centro de votación vacío a la 1 p.m., en la ciudad de Maracaibo. Fuente: @JuanPGuanipa.

Filas vacías en un centro de votación a las 3 p.m., en la ciudad de Caracas, Fuente: @Br_candelaria

La Derecha Diario, 06/12/2020

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