Globalismo: sustrato filosófico-político de la sociedad posthumana.

A) Concepto 

El globalismo es un movimiento político que reivindica la limitación material de recursos naturales del planeta tierra y propone regular la reproducción, el trabajo y la alimentación humana para adaptarla a dichos límites.

Su objetivo es acabar con la superpoblación del planeta controlando la natalidad a través de legislaciones cimentadas sobre postulados morales hedónicos y un sistema epistemológico-ontológico positivista.

Sus axiomas gnoseológicos  son:

1) Ateísmo: No hay Dios, toda realidad es contingente, aparece espontáneamente y por casualidad. La vida humana no tiene sentido más allá de si misma, el ser humano no es necesario.

2) Materialismo: La realidad es inmanente, su componente es material, no hay nada más allá de la materia, lo trascendente no participa de la realidad.

3) Positivismo: El ser humano no percibe la realidad, la interpreta según la percepción; la verdad es un convención humana, por tanto todo es relativo y en especial lo moral y lo jurídico.

4) Racionalismo político: Fe en la matemática y su aplicación a la racionalidad práctica.

Sus postulados morales son:

1) Relativismo: la moral se adapta a las necesidades del hombre en cada momento, y no el hombre a las necesidades de la moral.

2) Utilitarismo: La moral sirve a las múltiples finalidades del hombre, el bien es lo útil para el individuo en cada momento, la primera virtud es el pragmatismo.

3) Hedonismo: el fin de la vida es el placer subjetivo, la comodidad, y la liberación material de todo sufrimiento.

Sus frentes políticos son

1) Ecologismo: Lograr una planeta sostenible limitando la producción de bienes

2) Ideología de género: Proyecto universal de ingeniería social que busca acabar con la superpoblación modificando la manera ordinaria del ser humano de reaccionarse sexualmente.

3) Intervencionismo económico: Limitar la libertad de mercado y eliminar la propiedad privada para lograr el control sobre la producción y hacerla sostenible.

4) Laicismo: movimiento cultural que busca sustituir la autoridad moral religiosa por el culto a las instituciones e ideología del estado.

B) Motivos Históricos

El globalismo es la consecuencia de la falacia naturalista y del error lógico del ateísmo positivista dominante desde el siglo XX.

La fe matemática supone la negación de la conciencia, es la consagración de un determinismo monstruoso que niega la libertad humana y que en última instancia cree en el dominio absoluto del hombre sobre la naturaleza, o dicho de otra forma: que el hombre puede ser causa la naturaleza misma; se pasa del hombre siervo de Dios, de los límites naturales o logos del mundo, a la naturaleza como sierva del hombre o al Hombre-Dios; concepción antrópica cuyas consecuencias empíricas conducen del campo nazi a la checa comunista, y de la checa a cien mil abortos por año.

  1. C) Transhumanismo: 

El Ateismo-materialismo tiene un impacto emocional fuerte en la psique del que lo profesa. Al no admitir que la vida tiene un sentido más allá de si misma, el globalista no es capaz de aceptar la justicia natural de los contrarios que se complementan: para la vida es necesaria la muerte, para el placer el dolor, para el amor el odio… Su ensoñación le hace incapaz de convivir con las necesidades y los límites de la realidad y en consecuencia se obsesiona con alterarlos.

Las corrientes filosóficas del globalismo especulan con la inmortalidad y la eliminación del sufrimiento mental a través del progreso biomédico. Multitud de filósofos, ingeriros médicos, biólogos y genetistas sostienen su potencialidad.

El transhumanismo es la corriente filosófico- política que está detrás del globalismo, y no tiene otro objetivo que divinizar al hombre haciéndolo dominador de los fenómenos naturales alterando los límites outolegislados.

Aunque es un ideología tentadora su finalidad es cometer la mayor injusticia: aniquilar a la naturaleza o a Dios; si nos hacemos inmortales el relevo generacional no sería necesario y en consecuencia privaríamos a los futuros de experimentar la realidad, subsistiríamos egoístamente privando a otros de vivir el tiempo que les corresponde, quedaríamos atados a este mundo y al no conocer el sufrimiento, no seriamos capaces de conocer el placer, el amor, o el bien; dejaríamos de ser humanos para convertirnos en un puñado de viejos inmortales a los que en cierto momento les será indiferente vivir. Alterar los límites es una garantía de extinción, es sin duda el apocalipsis.

El globalismo es la última fase del racionalismo pitagórico: una incapacidad para entender que la naturaleza no responde a la perfección matemática, y que la perfección del mundo es su imperfección, es decir un miedo desmesurado a morir, una grave neurosis por el deseo de vivir en tensión con la evidencia de la transformación de la conciencia, en definitiva una cobardía extraordinaria por aceptar la realidad.

D) Conspiranoia 

El globalismo es una ideología potente y está de moda, tiene financiadores pudientes y es religión estatal en la mayoría de estados occidentales. No se trata de una conspiración, los políticos, filósofos, “filántropos” la sostienen abiertamente. La conspiración es un pacto secreto, aquí no estamos hablando de ningún secreto, si no de una ideología, de un método, y de una moral presente en la sociedad, de la que se habla cada minuto en los medios de comunicación, y de la que sus adeptos son orgullosos defensores; es más estamos hablando de que los globalistas proponen una forma de vivir o de pensar que a muchos nos disgusta profundamente, a la que se ha llegado por medios moralmente cuestionables pero a falta de prueba lícitos. Sus defensores están convenciendo a la sociedad y los opositores estamos demostrando una incapacidad absoluta para hacer frente sus doctrinas, es más muchos ya se han pasado o se están pasando a esta nueva forma de pensar, lo que supone y es un acto libre que merece el máximo respeto.

Por otra parte no ayudan aquellos que aprovechan esta circunstancia para lucrarse a costa de de teoría fantásticas sobre el globalismo, pseudoivestiadores varios y variopintos que relatan acontecimientos inverosímiles y sin ningún rigor. Los globalistas aprovechan sus locuras atribuyéndoselas al resto de sus opositores, generando una sensación, a través de la propaganda de que todo aquel que se opone a sus postulados carece de rigor intelectual. Este tipo de contenido hay que rechazarlo de plano, y todavía si se quiere relegarlo al entretenimiento, y venderlo en la sección de esoterismo o fantasía. La conspiranoia es una realidad, y también se hace necesario desmentirla.

E) Sugerencias para resistir al globalismo 

Resistir al globalismo es una responsabilidad individual, la acción colectiva es necesaria, pero la lucha real la hace cada uno en su vida cotidiana. A continuación voy a dar una lista de pautas que pueden ayudar no solo a resistir al globalismo si no a ser más feliz a largo y corto plazo.

1) Desconexión tecnológica: El poder propagandístico está en los medios de comunicación

a) Televisión: Los informativos tienen sesgo editorial, hoy tenemos la posibilidad de seleccionar la información que queremos recibir, o si queremos recibirla. Nadie está forzado a ver una u otra cadena de televisión.

b) Redes sociales: abandonar las redes sociales como medio lúdico. Las aplicaciones relacionadas con la ostentación nos hacen centrarnos en nosotros mismos y descuidar a los demás; la mente  necesita procesar y deliberar sobre la información que recibe para distinguir la realidad de la ficción , un aluvión de imágenes puede ser difícil de procesar y tiende a generar complejos. En las redes solo mostramos aquello que queremos mostrar, es decir: un relato muy sesgado de nuestra vida. Utilizar la redes de una forma u otra o no utilizarlas en una lección no una obligación.

c) Celulares: limitar su uso a lo indispensable, volver a contemplar el teléfono como una herramienta de comunicación y no como una extensión de mi cuerpo ¡nadie se pasa el día con una llave inglesa!. Se gana tiempo para concentrarse en cosas más importantes.

2) Espiritualidad

Tratar de dedicar algún tiempo al día a la reflexión, a pensar en uno mismo, en los demás y en el mundo que te rodea, al fin y al cabo toda oración o meditación, supone un método de dialogo con el yo trascendente, una conexión con la dimensión espiritual, o la relación que uno tiene con el mundo exterior. Las personas necesitamos dedicarnos tiempo para conocernos, pararnos a pensar si somos felices, si lo estamos logrando, que necesitamos cambiar etc.

3) Libertad

No dejarse contaminar por ideas que obligan a actuar en contra de mi conciencia. Vivir conforme a lo que yo creo que es bueno y me hace feliz, y como conforme a lo que la ideología dominante me sugiere. No tener miedo a querer algo diferente, a realizarse a uno mismo por medios tradicionales o alternativos, y a expresarlo libremente.

4) Responsabilidad

La lucha ideológica no se sostiene sola, requiere de hombres y mujeres valientes se comprometan sus vidas al servicio de sus ideas, si dejamos que la lucha la hagan otros estamos condenados al fracaso perpetuo; esto no quiere decir que todos tengamos que dedicar todo nuestro tiempo a la causa, basta con que cada uno contribuya en la medida de sus posibilidades, es definitiva responsabilizarse de la situación; no podemos seguir achacando nuestro mal estar cultural al globalismo, ellos actúan en consecuencia con sus ideas y eso no es reprochable.

Últimas consideraciones 

1) El globalismo es un sistema ideológico en formación, bebe de varias fuentes, y tiene múltiples influencias, siendo la principal el racionalismo matemático en lo referente a la racionalidad teórica y el positivismo en la práctica: un racionalismo positivo. Sin embargo nos referimos a el como globalismo, por su vocación universal, y estando en definición.

2) El globalismo en un fenómeno filosófico, político, social y religioso evidente, comprobable, empírico y existente.

3) Oponerse al globalismo es una decisión libre, legítima y respetable, constituye una manifestación del libre desarrollo de la personalidad, la dignidad de la persona, el respeto a la ley y el derecho la libertad ideológica, y de expresión, como fundamento del orden jurídico y de la paz social reconocidos en los artículos 1, 10, 16, 20 y 21 de la Constitución Española.

Nota final

En este texto expongo una visión sucinta y particular del fenómeno globalismo, expongo hipótesis que pueden ser más o menos acertadas, pero que son fruto de un trabajo de reflexión y pensamiento rigurosos. Luego es el lector el que debe sacar sus propias conclusiones.

Carlos Ferrández López.

Carlos Ferrández López, El Correo de España, 16/12/2020

Nacido en 1993 se graduó en Derecho por la Universidad de Alicante. Tras una corta aventura política aprendió que su mente era más griega que romana. Se define como cristiano de la progresión tradicional; su dialéctica destaca la necesidad de mantener un escrupuloso control ético del progreso tecnológico y de evolucionar de acuerdo con valores eternos. Deportista apasionado y lector problemático, actualmente se dedica a su oposición y a sus estudios en filosofía. 

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