Gustavo Petro hace parte del entramado secreto de Alex Saab

Carlos Gutiérrez Robayo es un colombiano que hace parte del círculo íntimo del senador de extrema izquierda colombiano Gustavo Petro. Gutiérrez Robayo hace parte también de la red de colaboradores y socios de Alex Saab. Gutiérrez Robayo es concuñado de Gustavo Petro y “aparece en una investigación financiera contra los negocios de Saab en Suiza”, afirma el portal web Armando Info (1) en un artículo que describe la red de socios que Saab había organizado con personas de Colombia, Venezuela, Italia y Suiza para proteger sus obscuros negocios en varios países.

El 13 de septiembre de 2021, la exsenadora colombiana Piedad Córdoba Ruiz, muy cercana del difunto dictador venezolano Hugo Chávez, y miembro ella de la red de Saab, cruzó ilegalmente la frontera entre Venezuela y Colombia por el puente Simón Bolívar, para ayudar a Petro en su campaña electoral. La prensa de Bogotá informó que unas semanas antes, el pasado 18 de agosto, Piedad Córdoba se reunió con un jefe del partido de Petro, el Pacto Histórico, y que después tuvo una conversación telefónica con Gustavo Petro sobre la participación de ella en la campaña electoral de Petro en 2022.

En la red de Alex Saab, compuesta de 24 personas, figuran 12 colombianos, 8 venezolanos, 2 italianos, 1 suizo y uno de Antigua y Barbuda.

(1).- https://armando.info/pero-no-es-solo-alex-saab/, Colombian News, 17 de octubre de 2021

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Agentes de Saab vinculados con Petro en la mira de EEUU

La simpatía de Gustavo Petro con el chavismo y con Nicolás Maduro no es un secreto ni mucho menos una exageración. Hasta hace poco era su hoy aliada Claudia López quien le sacó en cara haber traído por primera vez a Chávez a Colombia y lo recriminó por ser complaciente con la dictadura de Maduro.

Esa realidad comenzó a tomar forma gracias a revelaciones periodísticas. El columnista de El Tiempo Mauricio Vargas habló de la entrada de recursos del gobierno venezolano a la campaña en Colombia y luego fue la Revista Semana que le puso rostro a uno de esos financiadores de Petro.

La primera pista de esos movimientos la dio el portal El Expediente en febrero de 2018 cuando informamos sobre operaciones del gobierno de Estados Unidos en relación con la financiación de dos campañas electorales en Colombia, las de Gustavo Petro y la de Piedad Córdoba. Con base en nueva información obtenida de manera confidencial, El Expediente revela el organigrama y los negocios específicos que investigan las agencias de inteligencia norteamericanas y en el que aparecen estrechamente vinculados amigos, financiadores y familiares de Gustavo Petro y de dirigentes de izquierda en Colombia y Latinoamérica.

Se trata de cuatro colombianos cercanos al candidato de la ‘Colombia Humana’ que figuran en primera línea de negocios con el gobierno de Maduro y que al parecer forman parte de una red de lavado de activos: Carlos Gutiérrez Robayo, esposo de María Teresa Alcocer y concuñado de Petro; el empresario colombo venezolano Alex Saab, Álvaro Pulido Vargas sobrino de Piedad Córdoba.

Dos de esos enlaces de Petro con el gobierno de Maduro son viejos conocidos en Colombia, el primero (Gutiérrez Robayo) por su relación familiar y de negocios durante su alcaldía en Bogotá y el segundo (Alex Saab) por sus relaciones con políticos locales y la dictadura venezolana. Gutiérrez Robayo, concuñado de Gustavo Petro, creó una red de 12 sociedades ‘offshore’ y tres fundaciones en Panamá e Islas Vírgenes Británicas, gestionadas por su firma Trenaco Colombia. Esa red era gestionada junto con su esposa, María Teresa Alcocer García, hermana de la esposa del exalcalde de Bogotá Gustavo Petro. Las actividades de las sociedades tenían lugar en Panamá, Colombia, el Reino Unido y Suiza, en sectores como la biotecnología, la ganadería y el sector inmobiliario”, según la IICJ, organización de periodismo internacional que puso al descubierto los ¨Panamá Papers”.

Como si fuera poco, documentos obtenidos por el diario El Tiempo y publicados el 13 de julio de 2014, muestran que, en el 2011, julio Gómez, involucrado en el carrusel de la contratación, le escrituró un lote a la Promotora Torre SM S. A., una constructora de la que son accionistas mayoritarios Juan Carlos y María Teresa Alcocer, cuñados de Petro, y su concuñado Carlos Alberto Gutiérrez Robayo.

Según registros públicos, se pagaron 1.450 millones de pesos por el predio –de 851 metros cuadrados, ubicado en el norte de Bogotá–, en donde hoy se levanta el edificio Torre San Marino, cuyos permisos se tramitaron en la administración de Gustavo Petro. Gutiérrez también fue señalado de haber tenido injerencia, en el 2013, en la prórroga de los contratos de Transmilenio por tres años más a los cinco operadores de las fases 1 y 2, que les arrojará utilidades por 30.000 millones de pesos y fue mencionado por participar en la construcción por parte de la firma Praga Servicios Inmobiliarios S. A. de un proyecto de construcción de vivienda multifamiliar cerca del humedal La Conejera, en Suba.

Alex Naib Saab Moran es un empresario barranquillero señalado por la exfiscal de Venezuela Luisa Ortega como socio del Presidente Nicolás Maduro en una empresa que le vende comida a un programa gubernamental de Venezuela, “Maduro le ha firmado contratos por más de 200 millones de dólares al colombiano”, Asegura Ortega, quien entregó pruebas de los mismos a la Justicia de los Estados Unidos. El periodista colombiano Gerardo Reyes en una investigación para Univisión, dijo que Saab pasó de ser vendedor de llaveros promocionales y uniformes de trabajo a proveedor de materiales para la construcción de vivienda para la revolución bolivariana. De acuerdo con la investigación «El oscuro pasado de dos millonarios contratistas del gobierno venezolano» de Gerardo Reyes y publicado por Univisión, «Saab forjó una buena relación con la senadora colombiana Piedad Córdoba quien ha mantenido conexiones estrechas con Chávez y Maduro. El patrimonio de ambos empresarios se incrementó ostensiblemente a raíz de los primeros desembolsos del gobierno venezolano.

Saab adquirió un avión ejecutivo en el que viajaba a París. En esta ciudad el empresario alquiló una amplia casa y compró varios automóviles de lujo. La senadora Córdoba fue visitante de la casa en viajes de compras a las mejores tiendas de la ciudad». Efectivamente, en 2011 Saab participó en un convenio suscrito entre los presidentes Hugo Chávez Frías y Juan Manuel Santos. Al acto al que también asistieron los cancilleres Ángela Holguín y Nicolás Maduro y otros ministros, como Sergio Díaz Granados de Comercio Exterior y el actual ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, quien era el ministro de Minas, para la construcción de viviendas prefabricadas, pero a los periodistas venezolanos les llamó la atención que la empresa representada por Saab no tenía experiencia en construcción y había sido constituida pocos días antes, dice Reyes citado por la Revista Semana (25 de agosto de 2017).

La relación de estos dos empresarios y otros más con Gustavo Petro y Piedad Córdoba no es cosa del pasado. Los negocios que comprometen directamente a Carlos Gutiérrez, Alex Saab, y Alberto Merlano Alcocer, y están en la mira de Estados Unidos son, Trenaco y Pozos petroleros de PDVSA; la construcción de viviendas y exportaciones ficticias; el suministro de bolsas CLAPS en Venezuela; Monomeros colombo – venezolanos y el activismo de Telesur bajo la dirección de la colombiana Patricia Villegas. En agosto de 2015 la estatal de petróleos de Venezuela (PDVSA) le entregó un contrato por USD 4.500 millones de dólares para la explotación de 600 pozos petroleros a la empresa Trenaco cuyo propietario es Carlos Gutiérrez Robayo, concuñado de Gustavo Petro y en el que participan Alex Saab, Álvaro Pulido Vargas y Nicolás Maduro.

Una discreta empresa que presentaba perdidas en Colombia terminó ganándole a petroleros de peso la explotación de la Faja del Orinoco, la mayor reserva petrolera del mundo. La agencia Reuters se refirió a este caso y citó a un agente de la DEA que asegura, »que Estados unidos viene investigando empresas de propiedad de Saab y Pulido bajo sospecha de lavar dinero proveniente del Narcotráfico en Colombia».

Construcción de viviendas Venezuela y exportaciones ficticias

El gobierno de Venezuela adelanta un Convenio Binacional con Colombia para la construcción de viviendas populares prefabricadas en polietileno en que el también aparecen involucrados Alex Saab, Álvaro Pulido Vargas, el presidente Nicolás Maduro, su esposa, la Primera Dama Cilia Flores y el secretario del Tesorero Nacional y de PDVSA Erick Malpica Flores. Ese convenio de ejecuta a través del Fondo Global de Construcción y las autoridades de EEUU investigan si se simularon exportaciones ficticias desde Ecuador para obtener acceso a dólares preferenciales en Venezuela. Estas transacciones se realizaban a través de empresas ficticias constituidas en Venezuela y en Colombia.

Las bolsas Claps Venezuela

La empresa Group Grand Limited & Postar Intertrade Limited maneja un contrato por USD 340 millones de dólares para el suministro de 7 millones de cajas de alimentos que se entregan a los ciudadanos que apoyan a Maduro. En esa firma también aparecen Álvaro Pulido Vargas, Alex Saab; Shadi Nain Saab y funcionarios del gobierno venezolano. Esa red quedó al descubierto hace menos de un mes cuando en un operativo conjunto entre la DEA, la Policía colombiana, la Fiscalía y agencias de inteligencia mexicanas, incautaron en Cartagena 400 toneladas de alimentos no aptos para el consumo que serían enviados a Venezuela y distribuidos por colectivos chavistas. En esa operación terminaron comprometidas las firmas Trenaco cuyo propietario es Carlos Gutiérrez y dio origen a una declaración del presidente Santos en la que advirtió un fraude electoral en Venezuela.

Monómeros colombo-venezolanos PDVSA

La empresa colombo-venezolana Monómeros, recordada por haber financiado campañas de Piedad Córdoba, también aparece en el organigrama. Le ha entregado contratos a las firmas Servifértil vinculadas con Alex Saab y Remberto Merlano relacionados con el transporte marítimo y la Concesión del Puerto de Barranquilla. En las sospechosas operaciones comerciales de Monómeros figura la firma Postar Intertrade Limited, del empresario venezolano Samark López Bello, a quien el Departamento del Tesoro estadounidense señaló en febrero pasado de ser el “testaferro” del Vicepresidente de la República, Tareck El Aissami. Según un informe confidencial al que tuvo acceso El Expediente “Personas e instituciones vinculadas a Piedad Córdoba y a Gustavo Petro reciben concesiones, contratos y donaciones, que algunas en gran medida y otras en alguna medida tienen como propósito el financiamiento de las campañas políticas de estos personajes. Monómeros Colombo-venezolanos está técnicamente quebrada y aparentemente se le está dando en comodato a Remberto Merlano para que quede en manos de Gustavo Petro”.

El Expediente, Bogotá, 25/07/2019


El más sospechoso contratista de Pdvsa vinculado al ex alcalde de Bogotá

La empresa de servicios petroleros Trenaco, registrada en Colombia y Suiza, apareció de la nada en 2015 para alzarse con el más apetecido proyecto de la petrolera estatal venezolana, por 4.500 millones de dólares. Cuando el contrato se cayó, sin embargo, Trenaco desapareció casi como vino. Aunque se desconoce cómo pudo una compañía inexperta y desconocida conquistar una asignación tan colosal como especializada, se supone que estaba bien relacionada. Algunas de esas relaciones se dejan entrever en los llamados Panama Papers.

Aunque mencionada desde hace tiempo con sigilo en los corrillos del periodismo especializado, Trenaco, una empresa colombiana de servicios del sector petrolero, fue una desconocida total para el público de Venezuela hasta la semana que acaba de terminar, cuando un reportaje de investigación de la agencia Reuters la puso bajo los reflectores.

La pieza, firmada por los reporteros Alexandra Ulmer y Girish Gupta, sigue la estela visible de un presumible tráfico de influencias, por el que la petrolera estatal venezolana Pdvsa pudo haber otorgado en agosto de 2015 un contrato por 4.500 millones de dólares para la activación de 600 pozos en campos de la Faja Petrolífera del Orinoco a una empresa bisoña, opaca pero, en apariencia, bien relacionada, la colombiana Trenaco.

Algunas petroleras internacionales y las grandes firmas de ingeniería pusieron el grito en el cielo al conocer el resultado de la licitación. Para ellas representaba un riesgo asociarse en un proyecto de alta tecnología con una contraparte de la que no tenían referencias. Fuera por estas quejas u otro tipo de presiones, a comienzos de 2016 el contrato se deshizo y Trenaco, tal como había aparecido de la nada, se desvaneció en la nada y cesó sus operaciones.

Parecía casi como que Trenaco había sido creada para capturar ese proyecto. En medio de la aguda crisis socioeconómica venezolana, con una industria petrolera cada vez más comprometida por sus deudas y caída en sus capacidades productivas, este tenía todo el aspecto de ser el último contrato jugoso que Pdvsa asignaría en mucho tiempo. Si ya llamaba la atención que el negocio fuera adjudicado a un recién llegado, las curiosidades serían azuzadas todavía más por los trascendidos que dejaron saber los nombres de quienes estarían detrás de la sorprendente empresa: Álvaro Pulido Vargas y Alex Saab.

Debuta el elenco de la trama

Pulido y Saab son dos ciudadanos colombianos cuyos nombres cabalgan en infinidad de rumores vinculados a negocios con el Estado venezolano durante la autodenominada Revolución Bolivariana. Diversas informaciones en la red señalan a Saab, un empresario de Barranquilla (Colombia), como ahijado o sobrino de la exdiputada Piedad Córdoba, uno de los más seguros aliados del chavismo en la política colombiana.

Ambos hombres de negocios aparecieron en la trama del escándalo de exportaciones fingidas o no completadas de la empresa Fondo Global de Construcción desde Ecuador a Venezuela. La corporación ecuatoriana, de la que Pulido Vargas es accionista junto al venezolano Luis Sánchez Yánez, en un mecanismo aparentemente diseñado para sacar provecho del sistema de compensación monetaria SUCRE, se benefició con asignaciones de divisas del Estado venezolano por al menos 159,8 millones de dólares, monto que debía servir para pagar los suministros de casas prefabricadas en Ecuador por el Fondo Global de Construcción destinadas a dos desarrollos habitacionales de interés social en los Valles del Tuy, estado de Miranda.

Sin embargo, durante el mismo periodo, la aduana ecuatoriana solo pudo verificar exportaciones del Fondo Global a Venezuela por apenas 3,1 millones de dólares. La notable diferencia entre el monto de las asignaciones anticipadas para la empresa, y la magra cuantía de sus exportaciones, prendió las alarmas de la Fiscalía en Ecuador. El Ministerio Público logró desarrollar un caso de lavado de dinero que ya ha pasado por varias etapas. Hasta cuatro absoluciones han recibido los inversionistas del Fondo Global, todas desafiadas por los fiscales, quienes hasta han apelado al Consejo de la Judicatura local. Entre tanto, el Fondo Global dejó de funcionar en Ecuador.

En Venezuela, Alex Saab figura como representante del Fondo Global de Construcción y hasta llegó a dar la cara en 2011, durante la transmisión televisada desde el Palacio presidencial de Miraflores de la firma del convenio para la construcción de las urbanizaciones en los Valles del Tuy, con la presencia del entonces presidente Hugo Chávez. Las sucursales nacionales del Fondo Global de Construcción en Venezuela, Colombia y Ecuador resultaron propiedades de una matriz en España que, a su vez, pertenecía a un holding registrado en la isla de Malta, en el mar Mediterráneo. En el esquema no aparecen

En 2015, el investigador venezolano Alek Boyd, en sus publicaciones en línea, y el legendario hombre de la radio en Colombia, Julio Sánchez Cristo, empezaron a divulgar desde sus respectivos medios las versiones de que los mismos Álvaro Pulido Vargas y Alex Saab del Fondo Global de Construcción eran quienes manejaban Trenaco, la empresa petrolera entonces recién premiada con el Gordo de Pdvsa.

Los reporteros de Reuters se propusieron comprobar que Pulido y Saab son los propietarios beneficiarios de Trenaco, cuya persona jurídica está inscrita tanto en Bogotá como en Ginebra, Suiza. Cuatro ex ejecutivos de Trenaco, que sin que sus nombres salgan publicados en la nota prestaron testimonio a Reuters, aseguraron que los dos socios manejaban la compañía junto a un tercer ciudadano colombiano, Carlos Gutiérrez. Pero fue imposible documentar esa conexión en los registros suizos y colombianos.

Inicio con Mossack Fonseca

Sin embargo, algunas pistas sobre el verdadero esquema patrimonial de Trenaco se pueden encontrar en los llamados Panama Papers, la colosal filtración de archivos electrónicos fugada en 2015 del bufete panameño Mossack Fonseca –uno de los líderes en el istmo y en el mundo en el ramo de la incorporación de empresas en paraísos fiscales–, recibida por el diario alemán Süddeutsche Zeitung y procesada por un grupo de 370 reporteros bajo la coordinación del Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (ICIJ, por sus siglas en inglés).

Entre los documentos que estaban en manos de Mossack Fonseca y se incluyen en la filtración, se encuentra uno seminal en la historia de Trenaco: se trata del acuerdo que el 23 de diciembre de 2009 suscriben Fair Energy Colombia SA, cuyo signatario es Felipe de la Vega Vergara, y Linston Perfect Investment LTD, por el cual esta última, una empresa registrada en las Islas Vírgenes Británicas, pasa a representar a la primera para comercializar sus productos en mercados internacionales. El contrato tiene una vigencia de cinco años y establece comisiones para Linston de entre 1% a 3,37%.

Yadira de Boutaud es una de las prestanombres del bufete Mossack Fonseca, que se ha encargado de registrar la compañía en el archipiélago caribeño.

En el documento Fair Trade Energy SA se presenta como “una empresa dedicada a la comercialización de commodities, como el petróleo, derivados del petróleo, biocombustibles y productos mineros, tanto en el mercado colombiano como a nivel internacional”. Pero antes de que se cumplan el plazo del contrato, en agosto de 2010, Fair Trade Energy SA cambiará de nombre a C.I. Trenaco SAS. Según la revista Dinero de Bogotá, entre ese mes de agosto de 2010 hasta 2013, Trenaco incrementaría sus ingresos en más 1200%, suficiente para convertirse en la séptima compañía petrolera más grande de Colombia.

Fair Energy reconoce en su nuevo representante, Linston, el “conocimiento” necesario para comercializar con éxito sus productos. Linston, incorporada en 2010 –esto es, después de la firma del contrato de representación- tiene por accionistas a una empresa de las islas Seychelles, Constant LTD, de la que no hay mayor información; y una fundación privada en Panamá, Kenford Foundation, con accionistas individuales y jurídicos prestados por Mossack Fonseca, pero cuyo beneficiario final es Felipe de la Vega Vergara, el propio representante de Fair Energy.

Momento del concuñadísimo

En 2012 ya Fair Energy se ha transformado en Trenaco, con su creciente negocio en Colombia. La abogada de Medellín, Antioquia, María Mercedes Bermúdez lleva la cuenta a Mossack Fonseca en Panamá para que esta conciba y genere una “solución offshore” en favor de su cliente, Trenaco. En el intercambio por correo electrónico entre el bufete panameño y la jurista colombiana, Bermúdez gira una instrucción clara: el esquema offshore debe beneficiar a dos personas: a Felipe de la Vega y a Carlos Alberto Gutiérrez Robayo. En la misma comunicación, la abogada Bermúdez ofrece, con tono de intriga, aportar también como cliente a Mossack Fonseca a “uno de los cantantes más famosos de Colombia”. Lo describe así, pero no lo identifica al fina. No queda claro si ese otro negocio se consuma, aunque parece probable que no. En 2013, Mossack Fonseca suspende a María Mercedes Bermúdez como intermediaria.

Carlos Gutiérrez Robayo –a quien las fuentes de Reuters mencionaron como uno de los directivos de Trenaco, junto a Alex Saab y Álvaro Pulido– es un polémico empresario de la región de Zipaquirá, al suroeste de Bogotá. Su padre, exdirigente del partido conservador, llegó a ser considerado el mayor productor individual de papa en todo el mundo. Médico veterinario de 43 años de edad, Carlos Gutiérrez Robayo es concuñado de Gustavo Petro, ex alcalde de Bogotá de 2012 a 2015 y dirigente del izquierdista Polo Patriótico. La esposa de Gutiérrez Robayo, María Teresa Alcócer García, es hermana de la esposa de Petro, Verónica Alcócer García.

Petro también es de Zipaquirá, como el clan Gutiérrez Robayo. Participó en la guerrilla del M19. Tras su desmovilización, incursionó con éxito en política. Con frecuencia crítico del chavismo, sin embargo, en marzo reciente se ganó la animadversión de una facción de los tuiteros venezolanos, tras publicar en su cuenta e esa red social un par de fotografías de presuntos automercados de Caracas con sus góndolas repletas de productos y la leyenda: “Entré a un supermercado en Caracas y miren lo que encontré…. ¿Me habrá engañado RCN?”. Su intento por desmentir el desabastecimiento de alimentos en Venezuela pasó como un gesto de apoyo al régimen de Nicolás Maduro.

En mayo de 2013 Gutiérrez Robayo le hizo llegar a Mossack Fonseca una síntesis curricular, en la que se identifica como “Director Downstream de C.I. Trenaco”. Al mismo tiempo, en consonancia con su formación, hace una relación de las empresas en las que figura como accionista, todas de actividad agropecuaria: Praga Bogotá, Urbisa, TK Canes Reforestaciones Limitada, Ciagro, CGR Biotecnología Reproductiva.

El intento de Petro por desmentir el desabastecimiento de alimentos en Venezuela pasó como un gesto de apoyo al régimen de Nicolás Maduro.

En favor de Gutiérrez Robayo, Mossack Fonseca se dedica entre 2012 y 2013 a crear una panoplia de empresas en las Islas Vírgenes Británicas. Sus denominaciones: Elfers United, Clareville Consulting, Burnswick Holdings Corporation, Lasting Impact Inc, Speedfast Services Capital Limited, Clover Palais Management, Galaxy Night Worldwide, Coral Trading Global, Greeneagle Enterprises.

En el accionariado de esas empresas está invariablemente Gutiérrez Robayo, en diferentes combinaciones que a veces incluyen a su esposa, María Teresa Alcócer o alguna de dos fundaciones privadas creadas para él en Panamá: Tanbury Foundation y Pengrove Foundation.

Una excepción parece ser la de Burnswick Holdings Corporation, entre cuyos suscriptores están Pengrove Foundation y lo que a todas luces es el clan familiar: Luis Eduardo Gutiérrez Méndez, Beatriz del Socorro Gutiérrez Robayo, Carlos Alberto Gutiérrez Robayo, Claudia Rocío Gutiérrez Robayo, Jairo Andrés Gutiérrez Robayo, y Beatriz Robayo de Gutiérrez, son los accionistas. Todos estos registros se hallan en los archivos de Mossack Fonseca dentro de la carpeta del cliente Trenaco y con una dirección postal de Gutiérrez idéntica a la que Trenaco notifica al bufete: Carrera 11, No 82-01, piso 10, Bogotá, Colombia.

Sin embargo, en 2014 Gutiérrez Robayo decide cerrar todas sus empresas de las Islas Vírgenes Británicas y migrar sus operaciones a Panamá. Ese año se abren dos compañías nuevas en el istmo, controladas por las fundaciones privadas de Gutiérrez: Crawley Portfolio Inc y Dane Trading Inc.

El último documento relativo a Trenaco que hay en la filtración data de octubre de 2015. En él, Mossack Fonseca admite que no ha podido completar el cierre de las empresas de Gutiérrez en Islas Vírgenes y su continuación en Panamá, lo que parece dar lugar a un cambio en el agente de representación.

Saab también

Alex Saab también aparece en los Panama Papers, pero no en relación con Trenaco. En los archivos se le vincula con dos direcciones postales, una en Barranquilla (Calle 80, No. 55-78, Apartamento 12) y otra en la Ciudad de Panamá (Edificio Proconsa II, Segundo piso, 2A). Alex Nain Saab Morán es el apoderado de dos empresas creadas por Mossack Fonseca en 2013: Lintel Overseas Inc y Kingstone Team Inc. Con sus hermanos Katia, Amir y Luis Alberto, y otros familiares, crea la Fundación Venedig, también en Panamá. Aparece en la Roseacre Corporation, incorporada en Belice en 2015, cuyo poder detenta sin embargo Amir Saab Morán. Por último, es el apoderado de una empresa constituida en Costa Roca con 500.000 colones de capital, Proment, y otra en las Islas Vírgenes Británicas, Neston Property. Todas estas personas jurídicas aparecían activas en los archivos de Mossack Fonseca hasta 2015.

Por Ewald Scharfenberg, Armando Info, Bogotá,31/07/2016

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