Hungría, el país conservador que enfurece al progresismo mundial

Entrevista con Rodrigo Ballester: “Hace poco Hungría sufrió una feroz dictadura comunista, eso le ha proporcionado una especie de vacuna contra esta ideología”.

Hungría es un país muy pequeño -tiene una población similar a la de New York- y está muy lejos de América, aún así, está dando mucho de qué hablar. ONGs en Washington dicen que es un país con muy pocas libertades civiles y que hay unos ultraconservadores peligrosos en el poder. El presidente Biden ha llegado a referirse al Primer Ministro de Hungría, Viktor Orbán, como un “matón totalitario”. El mainstream media asegura que en Hungría se violan los derechos de la comunidad LGTBI y que sus políticas anti-inmigración se mezclan con una especie de supremacismo.

¿Por qué un país tan pequeño y tan lejano está dando tanto de qué hablar? La respuesta corta es la siguiente: es un país abiertamente conservador que ha decidido defender sus principios aunque a los globalistas eso les moleste. La respuesta detallada la conversamos en esta entrevista especial de El American con Rodrigo Ballester, director del Centro de Estudios Europeos del Colegio Matías Corvino en Hungría.

Ballester empieza la entrevista dándonos un parte de calma ante los titulares escandalosos de la prensa progresista en USA: “Los derechos fundamentales están muy bien protegidos en este país. Don’t worry”. Nuestro entrevistado cree que una de las cosas que más le molesta a los progresistas es que a Hungría -siendo un país que no se avergüenza de sus raíces cristianas y que no sigue el pensamiento único- le vaya tan bien. Es un país pequeño pero con una economía fuerte, buen desempeño en materia educativa y cifras de seguridad envidiables.

Le preguntamos por el reciente escándalo alrededor de lo que la Comisión Europea ha catalogado de “violaciones a los derechos fundamentales de la comunidad LGTBI”. Ballester empieza explicando el ambiente de libertad y tolerancia que se vive en Hungría para la comunidad LGTBI y para todas las minorías. “En junio en Budapest hay un Gay Pride multitudinario, en Hungría las uniones civiles de parejas homosexuales son reconocidas por la ley, es un país donde los homosexuales tienen su unión reconocida ante la ley”

Nos explica lo que en realidad ha ocurrido en este pequeño país: se ha aprobado en el parlamento “proteger a los niños, en general, de promoción sexual”. Ballester aclara que lo que Hungría ha decidido no es ir en contra de un grupo, sino proteger a los niños de información referente a la sexualidad. Información a la que -según dice- no deberían estar expuestos a tan temprana edad.

El límite en Hungría es con los niños, lo que ha aprobado el parlamento húngaro es una ley de protección a los menores. A partir de los 18 que cada quien haga lo que quiera, pero a los niños no se les habla de género. Un asunto fundamental que señala Ballester es la intervención de la Unión Europea en temas en los que no tiene ninguna competencia: “Esta intervención es una deriva francamente peligrosa”. La Unión Europea no tiene ninguna competencia en temas educativos y no debería señalar a los países qué hacer en ese aspecto, es lo que piensa Ballester.

También resalta que estas instituciones y organismos internacionales parecen querer imponer un pensamiento único y condenar a países que no se acoplan a lo que unos burócratas creen que es lo adecuado. Sobre por qué Hungría es tan diferente y tiene una población conservadora que se opone al comunismo en todas sus variantes, Ballester recuerda que hace muy poco Hungría sufrió una feroz dictadura comunista, y que eso le ha proporcionado una especie de vacuna contra esta ideología.

También le preguntamos a Ballester por su opinión sobre la actualidad en Estados Unidos: “Veo Estados Unidos con mucha preocupación, porque en cuestión de años está cambiando radicalmente, USA siempre ha sido el templo de la libertad de expresión y eso se está cuestionando ahora, no por los jueces sino por la sociedad. Rodrigo Ballester señala con preocupación que muchas de las mejores universidades del mundo están en Estados Unidos y que en este momento ya no se puede debatir tranquilamente. “Llevamos en Occidente mil años haciendo eso, confrontando ideas, y de repente en los templos de la sabiduría ya no se puede hacer”.

Video de la entrevista:https://elamerican.com/hungria-conservador-enfurece-al-progresismo/?lang=es

Entrevista de Vanessa vallejo, El American, Miami, https://elamerican.com/hungria-conservador-enfurece-al-progresismo/?lang=es, 9 de septiembre de 2021

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