Incendios naturales, indispensables para preservar el extraordinario y bellísimo equilibrio de la naturaleza

Nota de la redacción:

El video que publicamos abajo, políticamente incorrecto, de alguna forma desnuda al catastrofismo climático desatado por el ‘ambientalismo marxista’. Este catastrofismo es difundido profusamente, y sin filtro científico, por ciertos medios de comunicaciones permeados por la izquierda.

Bajo su politizada mirada, cualquier evento de la naturaleza -inundaciones, heladas, sequías, incendios…- es suceptible de ser magnificado con tomas en primer plano y con discutibles estadísticas que no se pueden corroborar. 

La yihad de este ambientalismo obsesivo y desequilibrado presenta al capitalismo liberal como el gran depredador de la madre tierra, como el mayor peligro para la supervivencia de la naturaleza y del hombre que en ella habita. Y por ende, propone su sustitución inmediata por un nuevo modelo para la humanidad: un comunismo tribal eco-tecnificado, sin Dios, sin ley, sin jerarquías, sin clases… Lo que simplemente recicla la centenaria utopía final del comunismo que Carlos Marx esbozara en 1867: la anarquía sin caos.

Para terminar esta breve nota recordamos algunas de las ficciones del ambientalismo marxista que terminaron en el basurero del descrédito científico:

1. Que, al rumiar, el ganado exhala toneladas de gas metano que destruye la capa de ozono. Los mitómanos de la ecología radical exigían nada menos que la liquidación gradual de todas las ganaderías del mundo y la sustitución de la carne animal por proteína vegetal y por insectos.

2. Que el calentamiento global sería catastrófico en 2010, advertía el Club de Roma en su informe de 1972 ‘Los límites del crecimiento’: derretimiento de los polos, desertificación acelerada, incremento intolerable de la temperatura mundial. Resultó ser un monumental fraude.

3. Qué el fracking es catastrogénico porque provoca una seguidilla de terremotos de baja intensidad, contaminación de aguas subterráneas, y posteriormente, de los ríos del entorno. Los hechos probaron lo contrario. EUA se convirtió en la primera potencia pétrolera del mundo. Son muchos los países del mundo que también probaron lo contrario: la explotación rigurosamente sustentable del fracking derrama riquezas inmensas sobre el vecindario y sobre las naciones. Los video-informes 1 y 2 titulados ‘No más Fake News. Fracking sostenible no daña el medio ambiente‘ sorprenderán al lector.

4. Qué los grandes incendios de la Amazonía, acaecidos en Agosto del 2019, destruirían el pulmón del mundo, cosa que no sucedió. En el 2020 esto fue publicado: “Bolivia: Tribunal de la Naturaleza culpa a Morales y Añez por incendios del 2019“.

5. Qué las excavaciones para el túnel Medellín-Rionegro, 8.2 kms, en Colombia, contaminaría los acuíferos que surten de agua a dichas ciudades. Por esto paralizaron la obra 4 años. ¿La realidad? El daño de los acuíferos nunca se dio, hoy el tunel presta servicios invaluables a los habitantes de la región.

Tal vez sea prudente aprender a desconfiar de la profusa narrativa climática manoseada por estos profetas de catástrofes.

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La historia no contada de los pastos

(Extractos del estudio completo publicado en http://openecosystems.co.za)

Mira la historia de los desvalidos, los pastos, que se enfrentaron a sus amigables adversarios, los bosques, con la ayuda de poderosos aliados: el fuego y las grandes manadas de animales.

Los pastos crearon un mundo abierto, iluminado por el sol, rico en animales y plantas, incluidas aquellas que nutren, alimentan y sostienen la vida humana sobre la tierra.

Ahora todos, pastos, animales y humanos, estamos amenazados por planes que quebrarían el maravilloso equilibrio del ecosistema: plantar un billón de árboles.

Qué ganamos los humanos con pastizales y praderas

¿Te das cuenta de que la civilización humana hubiera sido imposible sin las praderas?

Nuestros alimentos básicos son principalmente granos, pastos que hemos cambiado con el tiempo para satisfacer nuestras necesidades. Considere el trigo, la avena, el maíz, el arroz, la cebada, el centeno, el sorgo, la caña de azúcar… pan, pasta, pizza, polenta, fideos, cuscús, cereales matutinos, tortillas, gachas, pasteles y galletas.

¿Y qué pasa con los animales que hemos domesticado que proporcionan otros elementos esenciales? Piensa en vacas, ovejas, caballos… lana, leche, cuero, carne, transporte.

Piensa en lo diferente que sería nuestro mundo, nuestras vidas, sin esas cosas…

Restauración del ecosistema

Acabamos de comenzar la década de la ONU de restauración de ecosistemas. Ofrece la emocionante perspectiva de restaurar ecosistemas degradados en todo el mundo.

La restauración de los bosques ha sido el foco central, incluida la campaña del billón de árboles y el desafío de Bonn.

La forestación indiscriminada de antiguos ecosistemas herbáceos con eucaliptos y coníferas es una gran amenaza para estos ecosistemas y las personas, plantas y animales que viven en ellos.

El árbol correcto en el lugar correcto

La plantación de árboles se ha convertido en una especie de obsesión en todo el mundo como forma de luchar contra el cambio climático. El problema es que con demasiada frecuencia plantamos los árboles equivocados en los lugares equivocados. Si bien las vastas plantaciones de eucaliptos de rápido crecimiento pueden almacenar carbono, en el proceso estamos destrozando la tierra y destruyendo grandes extensiones de ecosistemas importantes, incluidas las antiguas praderas del mundo.

Las plantaciones de eucaliptos y pinos son altamente inflamables y el riesgo de que nuevas plantaciones se quemen ferozmente y liberen el carbono almacenado es alto, como sucedió en los megaincendios de Portugal y Chile en 2017.

Aprende a apreciar y proteger los hermosos ecosistemas de las praderas, iluminadas por el sol. Evita proyectar una sombra sobre ellas con un amor obsesivo por los árboles.

http://openecosystems.co.za | 21-02-2021

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