¿Ineptitud o cobardía?

Inexplicablemente, cuando el país se apresta a decidir en las elecciones del presente año entre la Democracia y el Totalitarismo del social-comunismo, ninguno de los candidatos diferentes a los de izquierda se atreve a debatir este punto.

Todos sin excepción, compiten en la exhibición de posiciones “políticamente correctas”, que no vayan a ofender a quienes se apoderaron de las calles desde hace 3 años y medio , a aquellos que se acostumbraron a imponer sus falacias por medio de la violencia, la mentira y el chantaje al gobierno.

Coincide esta anodina actitud de los aspirantes a la Presidencia con la del Gobierno que, desde su inicio, se ha empeñado en mantener la política “santista” de imposición de un acuerdo espurio que el  pueblo rechazó en las urnas; que se ha abstenido de combatir el narcotráfico con el arma más eficaz, la fumigación aérea; que abandonó durante varios meses las ciudades en manos de las turbas dirigidas por la guerrilla marxista; que no ha defendido la soberanía nacional, vulnerada por países que refugian terroristas y organizaciones internacionales que abusivamente intervienen en nuestra política interna; que enmascara la acción criminal de las FARC llamándolas con el eufemismo de “disidencias”; que aplica los recursos de un país en quiebra al cumplimiento del espurio pacto con las FARC, sin exigir a éstos nada a cambio; que expide cartilla para adoctrinar en la ideología de género a los niños colombianos en contra de nuestras más caras tradiciones familiares; que contribuye a blanquear la imagen de gobiernos marxistas  e instituciones perversas como la JEP, pero no dispone de tiempo para atender a las víctimas de los crímenes de las FARC.

 Estamos presenciando el deplorable espectáculo de una Democracia bobalicona y sin dientes, que no atina a defenderse de sus enemigos, enquistados desde hace varias décadas al interior del establecimiento, abusando impunemente de sus privilegios mientras la conducen a un insostenible grado de ineptitud y vulnerabilidad .

No se dan por aludidos – ni los candidatos de “centro” ni el Gobierno – de las decisiones adoptadas en el Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla , en las que enfilan todas las baterías del marxismo internacional para la toma de Brasil y Colombia en los comicios del 2022.

¡Cuánta falta nos hacen líderes como los de antaño! En 1976, el Dr. Mariano Ospina Pérez, pronunció la siguiente frase, acertadamente citada por el historiador José Alvear Sanín en su excelente libro “Vida y obras de Mariano Ospina Pérez”, que acaba de publicar la Academia Antioqueña de Historia:

“La cuestión fundamental de este país no radica en las relaciones entre los partidos, sino en la aparición del comunismo, que es dueño de los centros nerviosos del país. Tienen la educación universitaria, los sindicatos y se han metido en la burocracia oficial”

Se ha justificado con creces la admonición que hace 45 años nos compartió este insigne patriota. No solamente la educación universitaria sino la primaria y secundaria están en poder del marxismo, así como la administración de justicia que les sirve para vandalizar impunemente al país. La burocracia , a todos los niveles, está plagada de marxistas-leninistas y de sus aliados del “farc-santismo.

¿Qué futuro espera Colombia si , en vísperas de la batalla definitiva, no hay conciencia clara entre nuestros dirigentes sobre cuál es nuestro principal enemigo? Si, ¿en lugar de estar preparando un programa para desmoronar uno a uno los puntos de la estrategia marxista para la toma del poder, nos dedicamos a temas baladíes , a circunstancias personales, a enfrentamientos de poca monta o a chismes por las redes?

Por Luis Alfonso García Carmona, Presidente de Alianza Reconstrucción Colombia

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