
La reacción de la anquilosada clase dirigente, o mejor, su falta de reacción, frente al fenómeno político y cultural que ha significado el movimiento de los Defensores de la Patria, nos dan a entender que carecen de la capacidad para leer el sentimiento popular, y para adoptar, en consecuencia, una estrategia con alguna posibilidad de victoria.
Se portan como el desventurado al que le estallan una bomba cerca y no atina a saber qué pasó ni qué más le puede suceder. Es que la aparición en la actividad política de un personaje como Abelardo de la Espriella ha roto todos los esquemas conocidos:
¿Cuándo había sucedido que una persona ajena a la actividad política hubiera construido en pocos meses un movimiento arrasador que llena todos los escenarios, del cual se habla en todas partes, que preocupa a sus rivales hasta el punto de obligarlos a cometer toda clase de torpezas?
¿Cuándo un aspirante a la Presidencia se había atrevido a señalar los vicios subyacentes en un sistema corrupto, en un estado débil y propicio para ser avasallado por la izquierda maléfica y totalitaria?
¿Cuándo se había atrevido un aspirante a la presidencia a lanzarse a tan difícil tarea sin contar con el patrocinio de los grupos económicos, ni de la maquinaria oficial, ni de los cacicazgos tradicionales de los partidos, ni de los poderosos medios de comunicación?
¿Cuándo ha fundado un candidato su programa de gobierno en la defensa de los valores que comparte el pueblo colombiano, en la solución de las angustias que dejan como funesto legado los gobiernos intrascendentes que permitieron el arribo de la perversa izquierda al poder, y en la convocatoria para que todos, con el liderazgo del Presidente, construyamos la Patria milagro a la que aspiramos?
¿Cuándo ha logrado candidato alguno las multitudinarias manifestaciones en todo el territorio nacional como las que hemos presenciado, sin pagar traslado de manifestantes en buses, refrigerios y otra clase de donativos, como acostumbran otras campañas?
¿Cuándo se había evidenciado tanta pasión, tanto fervor, tanto patriotismo en las convocatorias de Abelardo a sus seguidores en todas las regiones?
No nos engañemos. Este es un fenómeno político que cambia diametralmente la forma de hacer la política en Colombia. La izquierda radical será derrotada indefectiblemente, pues depende de un grupo de fanáticos idiotizados por la propaganda oficial y por los contratos y privilegios que reciben del sistema corrupto que los patrocina, pero la tendencia indica que ese sector no podrá crecer más allá de lo que hasta ahora ha alcanzado.
La otra vertiente, que llaman de centro, es en realidad un “sancocho” de antiguos petristas, alfiles de Santos, personajes con ideas de izquierda y contrarios a los valores fundacionales del país, como Oviedo, y burócratas de todos los gobiernos. Con semejante disparidad de opiniones no es posible gobernar al país. Ya estamos viendo a diario sus notorias discrepancias a lo largo de su pobre campaña. Basaron su propuesta en que sólo Paloma tiene la posibilidad de vencer a Cepeda en segunda vuelta, tesis alimentada por unas cuestionadas encuestas ayunas de credibilidad.
Se les estalló la bomba en las manos y ya no saben qué hacer. No han podido entender que este movimiento popular, que le arrebató las calles a la izquierda, que devolvió la esperanza a los colombianos y que tiene temblando a los bandidos de todos los pelambres, no se mide con encuestas ni con los malabares que algunos de sus correveidiles difunden para tratar de explicar cómo ganarán en la segunda vuelta, cuando ya está prácticamente asegurado el paso de Abelardo y Cepeda a la segunda, salvo que Abelardo gane en la primera vuelta.
Para muestra un botón. Repasa con objetividad lo que ocurrió en los cierres de campaña: ¿Quién logró una mayor convocatoria? Y, mira lo que está ocurriendo en las votaciones en el exterior, realidad inocultable que tiene al borde de los nervios a las campañas de Cepeda y Paloma. Alea jacta est.
Luis Alfonso García Carmona: Abogado. Escritor. Fundador de Alianza Reconstrucción Colombia.
27/05/2026 | Por: Luis Alfonso García Carmona
https://lalinternaazul2.wordpress.com/2026/05/27/la-nueva-forma-de-hacer-politica/ . .