
Estamos en mora de reconocer el invaluable aporte de nuestra clase media al desarrollo del país y al bienestar de todos los asociados. Me atrevería a afirmar que, entre todos los beneficios que nuestra Patria ha recibido, es nuestra clase media nuestro más invaluable tesoro. Por supuesto, no se ha reconocido así porque no se trata de una colectividad organizada, un grupo homogéneo, un estamento fácil de manipular a la hora de las elecciones.
Se habla de “clase media “como si fuese una indefinible masa, solamente útil a la hora de las estadísticas, pero jamás es tenida en cuenta a la hora de las decisiones estatales.
Comprende la clase media a los profesionales, técnicos y experimentados empleados que mueven los motores de las empresas industriales, comerciales o de servicios; los emprendedores que, por decisión propia o por la fuerza de las circunstancias, dedican su esfuerzo a crear empresas de la nada: hombres y mujeres que se levantan cada día a buscar el sustento de su familia con sus propios medios, por fuera de las nóminas de empleados; agricultores y ganaderos que, sin contar con grandes latifundios, convierten a sus parcelas en fuentes productivas para su familia y, a veces, para un grupo de trabajadores adicionales; empleados públicos de carrera que mantienen en funcionamiento los paquidérmicos engranajes del Estado; los maestros, los transportadores de pasajeros o de carga, los vendedores de servicios indispensables en toda sociedad; los médicos, enfermeras y demás “héroes de bata blanca” que sacrifican su tranquilidad en aras de la comunidad; los mandos medios de las fuerzas militares y de policía que arriesgan su vida por nuestra seguridad y por la soberanía nacional; los sacerdotes y religiosos que llevan su mensaje de espiritualidad a un pueblo sediento de una verdadera redención y hastiado de los engaños de la politiquería.
En lugar de atender las sentidas y justificadas aspiraciones de este sacrificado conglomerado social, se ha dedicado el régimen a profundizar las injusticias del pasado y a hacer más oprobiosas sus circunstancias presentes y futuras. Veamos algunas:
- El imperio de la criminalidad y del terrorismo, por cuenta de la política de contemporización con el crimen y fortalecimiento de los grupos ilegales, tanto en los centros urbanos como en las áreas rurales, impide a los ciudadanos el ejercicio de su derecho a la movilización y genera pánico colectivo que afecta las actividades laborales y comerciales.
- Constituye obligación del Estado garantizar un adecuado servicio de salud a la sociedad y respeto a sus ahorros para optar por la pensión de vejez. Es todo lo opuesto a la depredadora acción del régimen petrista. Sea un empleado o un trabajador independiente que cotiza para obtener salud y pensión de vejez, el Estado no le está cumpliendo a nadie y, por lo tanto, la clase media queda desamparada ante semejante aberración.
- El desastre económico y el monstruoso déficit fiscal que heredaremos del régimen petrista nos conducirán a una cesación en los pagos de la deuda, una hiperinflación y una crisis irreversible. Las esperanzas para obtener un empleo digno, o para sostener con mediano éxito su negocio particular, o para acceder a una pensión de vejez, se evaporarán como por encanto.El Estado entrará en bancarrota, las empresas cerrarán ante las erráticas políticas que producirán su imposibilidad para continuar operando. Y las pensiones, con base en las reformas petistas, podrán ser aplicadas a enjugar el déficit fiscal y de tesorería, dejando a los jubilados sin el pago de su pensión.
- Para 2025, a raíz de la situación fiscal por la que atraviesa el país, el Icetex pasó de entregar más de 50.000 créditos educativos al año a solo 10.000, desapareciendo, con ello, la línea de crédito de largo plazo, subsidiada por el Estado y destinada a personas en condición de vulnerabilidad. La política del gobierno se orienta a terminar con los créditos educativos para estudiar en universidades privadas, lo que coloca a los estudiantes de clase media que son los beneficiarios de los créditos, en desventaja con relación a los que pertenecen a clases altas, que sí podrán escoger una enseñanza de mejor calidad. Para 2025 se dispuso un recorte presupuestal al ICETEX, lo que aleja aún más la posibilidad de créditos nuevos para los estudiantes de clase media.
- Es una aspiración prioritaria para el jefe de familia de clase media, sea hombre o mujer, la adquisición de casa propia para vivir con su familia. Pero la torpe (por decir lo menos) gestión del camarada Petro, ha enervado de raíz este merecido sueño. El Presupuesto General de la Nación (PGN) 2026 en Colombia enfrenta una reducción significativa en vivienda, con un recorte estimado del 35,7% en su inversión, alcanzando el nivel más bajo desde 2008. Esta contracción, de cerca de $1,64 billones, prioriza mejoramientos sobre nueva construcción y reduce subsidios como «Mi Casa Ya», impactando la oferta de vivienda VIS.Se prevé que los subsidios para programas como «Mi Casa Ya» disminuyan de 50.000 a 20.500 en 2025/2026. Analistas advierten que esta reducción afectará la producción de Vivienda de Interés Social (VIS) y la generación de empleo.
- Con las exorbitantes cargas fiscales (entre las más altas en el mundo), los onerosos costos parafiscales, el desorbitado aumento del salario mínimo y las gravosas condiciones para los empresarios plasmadas en la reforma laboral del actual gobierno, se encuentra el emprendedor de clase media, suficientemente asfixiado, como para persistir en sus proyectos productivos. Pero, no conforme con lo anterior, el alienado gobernante de turno encontró la forma de dar el puntillazo final a las ilusiones de nuestros emprendedores. La extensión de convenciones colectivas a todo un sector laboral implica aplicar obligatoriamente los acuerdos firmados por sindicatos y empresas a todos los empleadores y trabajadores de ese sector, independientemente de si participaron en la negociación. Con el nuevo Decreto 234 de 2026 en Colombia, las convenciones sectoriales son de obligatorio cumplimiento para empresas y trabajadores de su ámbito. Los acuerdos de nivel sectorial o de rama se extienden a todos los trabajadores (sindicalizados o no) y empresas, independientemente de su tamaño. Los trabajadores no sindicalizados que se beneficien de la convención deberán pagar una cuota sindical al sindicato titular. Esta medida originará la desaparición de la mayoría de las micro, pequeñas y medianas empresas al obligarlas a cumplir condiciones pactadas por grandes empresas del sector. Es el colofón de toda la política gubernamental encaminada a cerrar las fuentes de empleo para cerca del 90% de los asalariados del país y la desaparición de la clase media emprendedora que ha construido con su inteligencia y con sus manos la Patria que tanto queremos.
En contraste con este desolador panorama que la clase media ha heredado de la vieja politiquería y del depredador régimen neocomunista, surge la esperanza de la “Patria milagro” que propone Abelardo de la Espriella en la cual la clase media jugará un preponderante papel. Todos a una, como en Fuenteovejuna, trabajaremos por los siguientes propósitos:
- A partir del 7 de agosto impondremos la seguridad como garantía mínima para vivir y trabajar en paz.
- Fomentaremos el trabajo como la única vía digna para el progreso y la libertad de todos.
- Respetaremos absolutamente el derecho a la propiedad como fruto del trabajo, eliminaremos las cargas tributarias expropiatorias, la destinación de ahorros de los trabajadores y fondos de pensiones a otros fines que no sean el pago de pensiones.
- Por decreto se revocará el 8 de agosto el decreto 234 de2026 que ordena la extensión de convenciones colectivas a todas las empresas del sector
- Reduciremos el tamaño del Estado, los gastos superfluos o innecesarios para destinar parte de los ahorros a la rebaja de impuestos y a gastos productivos
- Incentivaremos el crecimiento económico mediante la reactivación de los motores del crecimiento: hidrocarburos y gas, energía eléctrica, producción de alimentos para exportación, productos y servicios de avanzada tecnología, y turismo. Se priorizará la participación del sector privado, especialmente los emprendedores, para los cuales se establecerán programas especiales de financiación, beneficios tributarios, simplificación de trámites, y asesoría tecnológica y de mercadeo.
Se rediseñará la educación para formar unos ciudadanos con capacidades técnicas, bilingüismo, preparación en informática, inteligencia artificial, matemáticas y tecnologías de punta que los habilite para su desempeño en el mundo moderno, y con valores espirituales que los hagan buenos ciudadanos.
Convirtamos a la clase media en el motor de arranque de esta “Patria milagro” que edificaremos con el granito de arena de cada uno de nosotros. Hagamos acto de presencia en la campaña del “tigre” y suscribámonos a los “Defensores de la Patria”. Unidos seremos invencibles. Dejemos atrás ese lastimoso escenario de miedo, angustia económica y desesperanza en que nos encontrábamos. Ahora nos ilumina una luz de esperanza. Es nuestro deber no permitir que se apague. Estamos ¡firmes con la Patria!
Y cantaremos todos reunidos, así:
“El pueblo que andaba en tinieblas
vio una gran luz;
sobre los habitantes de la tierra de sombras de muerte
resplandeció una luz”
Isaías, 9:2
Luis Alfonso García Carmona: Abogado. Escritor. Fundador de Alianza Reconstrucción Colombia.
13/05/2026 | Por: Luis Alfonso García Carmona . .