La violencia llega a Medellín

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Mientras los paisas se sentían más o menos tranquilos porque a Medellín no había llegado el horror de la violencia destructora, en el Metro, que es el orgullo de los antioqueños, ayer por la tarde ya los vándalos habían penetrado furtivamente y habían comenzado su obra destructora.

Y esto sucedió ayer viernes 30 de abril, como coletazo de la revuelta mayor de Bogotá, Cali y otras ciudades. Que pasará entonces hoy sábado 1º de mayo, día festivo, y día en que los sindicatos que en nuestro país aprovechan para reclamar mejores salarios, mejores condiciones de trabajo, mejor servicio médico para ellos y sus familias, mejores primas y bonificaciones, etc., lo que saben muy bien los organizadores de las marchas y los mamertos promotores de la violencia, lo cual hace temer que la situación empeore, ¿con la posibilidad de que haya heridos y hasta muertos?

Alcaldes, Gobernadores, Ministros del Interior y de Defensa, presidente Duque, ¿Qué esperan para militarizar el país? El doctor Duque, que por cierto en la entrevista que le concedió ayer a Luis Carlos Vélez cedió en su tozudez y claramente dijo que quería negociar y que para ello declaraba que ya no había líneas rojas, lo cual está muy bien, porque ahora los congresistas pueden elaborar una ponencia sustitutiva y hacer una ley aceptable, pero mientras eso sucede a partir del próximo lunes o martes, los esbirros petrinos son capaces de incendiar medio país, les repetimos la pregunta ¿Que esperan para militarizar el país?

Los magistrados y jueces que se han arrogado la facultad de gobernar a Colombia mediante sentencias y fallos, prácticamente han dejado desprotegidos a los agentes de policía que ya no se atreven ni a saludar a un amigo que se encuentren en la calle por el temor de que los viandantes lo asalten y la den una tremenda paliza, esos pobres agentes que son tan colombianos como nosotros y hasta mejores porque ellos arriesgan hasta su vida por los demás, deben guardarlos o ponerlos en labores más decorativas que efectivas y SACAR AL EJÉRCITO CON SU ARMAMENTO Y LOS TANQUES, porque a esos si los respetan los vándalos.

Uno de los columnistas más serios y calificados de la Linterna Azul, el doctor Luis Alfonso García Carmona, presidente de la Alianza Reconstrucción Colombia, que por cierto sería un excelente presidente de la República por sus conocimientos, trayectoria, honorabilidad y carácter, ha propuesto en varias ocasiones que se declare la conmoción interior y que mediante ese instrumento constitucional se gobierne en Colombia en estos agitados tiempos que vivimos. ¿Es que el temor del ejecutivo a los magistrados impide que se de este paso?

En fin: los alcaldes de las grandes capitales no obedecen ni a los gobernadores ni al presidente, porque los más han demostrado que su gran orientador es Petro, excepto en Bogotá donde el que le habla al oído a la alcaldesa es Fajardo. ¿Por qué diablos Gustavo Petro no está en la cárcel, acusado de instigación a la violencia, de lo que somos testigos miles de colombianos?

El lema de Alianza de Reconstrucción Colombia, ALRECOL, el muy parecido al que usó el gran Rafael Núñez cuando en compañía del señor Caro pusieron en orden a este desencuadernado país hace cerca de dos siglos. El lema propone “Reconstrucción o Catástrofe” y como ya estamos en tiempos catastróficos, pues entonces ensayemos la Reconstrucción, porque lo que no arreglemos ahora con seguridad va a empeorar con paso del tiempo y mucho tememos que en el 2022 el congreso se integre con Comunes, Guerrilleros, Elenos, Vándalos, Fecodenses y por supuesto Roy Barreras y Armando Benedetti. En cuanto al presidente, será Gustavo Petro y el vicepresidente Iván Cepeda o viceversa. Entonces sí, será el crujir de dientes y el terror desatado y no nos quedará más remedio que librar una guerra civil para restaurar la Democracia en nuestra amada República.

 

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