Las jugadas políticas del Gobierno para dividir a los partidos en el Congreso

Votación de proposiciones sobre el Plan Nacional de Desarrollo en la Cámara de Representantes, donde hacen presencia el ministro del interior, Luis Fernando Velasco y Jorge Iván González del DNP.

Votación de proposiciones sobre el Plan Nacional de Desarrollo en la Cámara de Representantes, donde hacen presencia el ministro del interior, Luis Fernando Velasco y Jorge Iván González del DNP. Foto:César Melgarejo / El Tiempo

¿Qué tan efectiva será la estrategia de seducir a congresistas al margen de la cúpula de partidos?

Armando Neira
Con dos de sus ‘reformas sociales’ entrando a la recta definitiva en el Congreso –el debate de la pensional empieza este martes, y el de la reforma de la salud en los próximos días– el gobierno del presidente Gustavo Petro se acaba de jugar dos arriesgadas cartas.
La primera, el intento de ‘toma hostil’ del Partido Conservador a través de la designación de la nueva ministra del Deporte, Luz Cristina López, no le salió bien. En un contragolpe que puso en evidencia todos sus años en la política, el senador Efraín Cepeda no solo logró mantener la colectividad en la independencia sino ratificar que su línea, crítica frente a las reformas, es la oficial del conservatismo.
Redicación del proyecto sobre porte y consumo de drogas.

Redicación del proyecto sobre porte y consumo de drogas. Foto:Prensa Partido Conservador

La segunda movida del Presidente llegó este viernes. Con la confirmación del exsenador Alexánder López como nuevo director del reputado Departamento Nacional de Planeación, el Gobierno deja de nuevo un alto cargo técnico en manos de un político. Pero, precisamente, se asegura de tener en un cargo clave a la hora de asignar presupuestos sin dilación y sin mayores argumentos técnicos, a un hombre que por casi dos décadas estuvo en el Congreso y que conoce el menudeo del trámite legislativo.
De hecho, la salida de su antecesor, Jorge Iván González, se explica en buena medida porque fue capaz de decirles no a proyectos que no cumplían con los estrictos requisitos que exige el DNP.

Semestre clave

De vuelta de las sesiones ordinarias, el Congreso retoma el rol de protagonista de la política de Colombia. De su papel depende en buena medida el legado del presidente Petro. Aunque hasta ahora él lleva un poco más de la tercera parte de su mandato, en la Casa de Nariño son conscientes de que si no se aprueban en este periodo sus ‘reformas sociales’, el panorama se complicará exponencialmente.
Es tan claro el diagnóstico que el Presidente tiene de esto que el viernes en la mañana ordenó implementar elementos de la reforma de la salud en la Nueva EPS y en la Supersalud, lo que llamó ‘un sistema preventivo’. “Ninguna norma nos lo prohíbe. La Constitución lo ordena y las mismas leyes lo pretenden”, dijo.
Bogotá 04 diciembre 2023.El gobierno celebra el pase en la Cámara de Representantes de la Reforma a la Salud

Bogotá 04 diciembre 2023.El gobierno celebra el pase en la Cámara de Representantes de la Reforma a la Salud – Foto:Néstor Gómez / El Tiempo

“La orden del Presidente de implementar a la brava la reforma de la salud a través de la Nueva EPS es una afrenta al Congreso y una burla a los colombianos”, dijo el exembajador en La Haya Franciso Lloreda. “Está por verse si los senadores de la Comisión VII se hacen respetar y hunden la reforma o si enajenan su conciencia y al país al Emperador”, agregó.
Con este abrebocas, al Senado llega, además de la de salud, la reforma pensional. Sin la coalición que le permitió sacar la reforma tributaria a finales del 2022, el Gobierno empezó a aplicar la misma estrategia y las mismas estrategias de la vieja política que ya le dio éxito en la Cámara en 2023: seducir a los congresistas de manera individual al margen de la cúpula de los partidos.
“Las leyes tienen que debatirse con los parlamentarios”, ha dicho Luis Fernando Velasco, ministro del Interior. “El debate es con quienes hacen las leyes, y quienes hacen las leyes son los parlamentarios”, argumenta para defender esta intromisión.
Una línea de acción que les dio resultados en Cámara pero que no está garantizada en el Senado, en donde el ejercicio es a otro precio y donde de entrada las cuentas no les dan.

‘Golpe a la dirección’

Eso explica el intento de “golpe” a Efraín Cepeda en la dirección del Partido Conservador, una de las fuerzas decisivas a la hora de las votaciones al día de hoy y en el futuro cercano porque asumen la presidencia del Congreso el 20 julio.
Con 15 senadores y 27 representantes, es una de las tres colectividades con más músculo. Después del Pacto Histórico, es la segunda bancada más numerosa en el Senado. Y en Cámara le empata con 27 curules. Por eso, el intento del oficialismo para mover a Cepeda y poner en su lugar a una figura más afecta a la Casa de Nariño. De hecho, hubo un instante en que literalmente estuvo fuera de la dirección, pero él se movió con rapidez y habilidad. Así no solo retuvo el poder sino que dejó la sensación de que hoy están más lejos del Gobierno.
Gustavo Petro, presidente de Colombia.

Gustavo Petro, presidente de Colombia. Foto:Presidencia

El intento de toma del partido fundado por Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro se venía gestando desde finales del año anterior en la Cámara. Hubo hasta reuniones de algunos representantes con el propio presidente Petro y se les tentó con representación en el Ejecutivo. Así va a desembarcar en el gabinete Luz Cristina López como ministra del Deporte.
Hay quienes defienden su designación –es abogada, administradora de empresas deportivas y con experiencia en los comités Olímpico y Paralímpico del país–, pero también se escuchan voces que dicen que es cuota de un sector conservador.
“Quiero dejar claro que como técnica del sector no pertenezco a ninguna colectividad política, que no represento en particular a ningún partido político, sino que mi experiencia está basada fundamentalmente en los años de trayectoria que llevo en el deporte”, dice la designada ministra en su defensa.
Sin embargo, la versión más repetida es que su hoja de vida fue entregada al Gobierno por un grupo de representantes liderado por Alfredo Ape Cuello, en su momento investigado por supuestos vínculos con paramilitares, específicamente con el jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40. Aunque siempre del sector tradicional, ahora él coquetea con el petrismo.

Rápidos y furiosos

Ante esto, Cepeda, de inmediato, presentó su carta de renuncia a la presidencia del directorio del partido. “Los colombianos esperan en estos momentos claridad en lo que representamos y convicción en lo que defendemos”, dijo en su misiva.
En la trasescena, el Gobierno actuaba también de prisa. Desde Palacio, desde el Ministerio del Interior y desde el celular de un senador llamaron a los miembros del Directorio para dar el nombre de Vicente Antonio Blel Scaff, hijo del exsenador Vicente Blel y hermano de la senadora Nadia Blel. “Sería un buen presidente de la
colectividad”, sugerían.
El jueves, la cúpula del partido se reunió para estudiar la renuncia de Cepeda. Contrario a lo que esperaban en la Casa de Nariño, la respuesta fue negativa. Incluso, el senador Carlos Andrés Trujillo, cercano al petrismo y aliado del exsenador liberal Julián Bedoya, respaldó a Cepeda.
“Ratificamos nuestra posición de independencia, así como las posturas adoptadas en la bancada con respecto a la agenda legislativa, somos conscientes de lo que necesita y pide Colombia”, dijeron en un comunicado. Un traspié enorme para el Gobierno porque, además, no cuenta con el apoyo cohesionado de los partidos Liberal, ‘la U’ y la Alianza Verde.
En el caso del liberalismo, el ministro Velasco también ha hecho intentos por ganar votos al detal, pero la dirección del partido, en manos del expresidente César Gaviria Trujillo, se muestra cada vez más distante.
“Lo que enfrentamos en la actualidad es una ley estancada en el Senado debido a un proyecto de ley con enormes deficiencias, sumado a múltiples errores procedimentales documentados, lo que anticipa que difícilmente superará el eventual escrutinio de la Corte Constitucional”, escribió hace unos días Gaviria sobre la reforma de la salud y del estado actual de lo que él calificó como “el desmantelamiento del sistema de salud”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia.

Gustavo Petro, presidente de Colombia.  Foto:Presidencia

Por si fuera poco, el caso de la nueva ministra de Deportes generó otra molestia en un sector de los ‘rojos’. Varias fuentes le confirmaron a EL TIEMPO la extrañeza sembrada entre los liberales cercanos al presidente Petro por la entrega de un ministerio a los conservadores que se han mostrado reacios a colaborar con el Gobierno mientras que a ellos no los han tenido en cuenta.
“Hubo un desplante hacia nosotros”, dijo otro dirigente liberal sobre la llegada al gabinete de una conservadora. “No soy petrista, acompaño a Petro porque el liberalismo comparte ideas con él”, le dijo el presidente de la Cámara de Representantes, el liberal Andrés Calle, a EL TIEMPO hace unos días para subrayar su lealtad.

Después del abrazo

Ha sido tradición en la política que los gobiernos ofrezcan cuotas burocráticas a cambio del apoyo parlamentario. En el balance hoy está un abismo abierto con los conservadores y la molestia con los liberales.
En el caso de ‘la U’ la situación también es incierta. Aunque allí había un mando único con la hoy gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, ahora es una cabeza plural.
El ministro Guillermo Alfonso Jaramillo fue hace unos días hasta Cali y le tendió un manto de olivo a la mandataria, que en el pasado fue crítica de la reforma y sacó al partido de la coalición. Habrá que ver en qué se traduce el cálido abrazo con el que se despidieron en el despacho de la gobernación.
Y por el lado de los ‘verdes’ el panorama también es incierto. Viven en permanente discusión en si continúan acompañando al Presidente o se lanzan a la independencia.
Hasta esta semana, los ‘verdes’ tenían a dos figuras claves en el alto Gobierno. Carlos Ramón González y Mauricio Toro. El primero podría alardear de contar con la oficina más cercana al Presidente en su condición de director del Dapre, pero Petro lo pasó a la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), que si bien es un cargo de importancia para la seguridad del Estado, en el ámbito simbólico muestra una lejanía evidente para quien es nada más y nada menos que el dueño de la marca de los ‘verdes’.
Y con la marcha de Toro de la dirección del Icetex pierden el liderazgo de una entidad que debía dar respuestas a un sector fundamental en la elección del presidente Petro como es el de los jóvenes.
De hecho, en el Pacto Histórico creen que los ‘verdes’ no están comprometidos con todas las reformas y deberían buscar apoyos en otros partidos, pese a que reconocidas figuras de esa colectividad ya han sido ‘enmermelados’ con cargos.
En manos de los ‘verdes’, liberales y ‘la U’, que entre los tres suman 36 congresistas, está el futuro de la reforma pensional en plenaria así como de la salud. Para el Gobierno la estrategia es que estos partidos se dividan para pescar un buen número de votos.
El pleno de la corporación, que tiene 105 miembros, se ocupará de la pensional. Allí, las cuentas están parejas. En principio, la reforma tendrá 26 votos a favor (20 del Pacto, 5 de Comunes y uno de Mais). Y en contra serían fijos 39 (15 conservadores, 12 del Centro Democrático –sin contar a Ciro Ramírez, preso por el escándalo de las ‘Marionetas’–, 11 de Cambio Radical y 1 de Colombia Justa Libres.
Esta situación empezará a decantarse de manera paralela en la Comisión VII del Senado y en la plenaria donde se debatirán las reformas de la salud y la pensional, respectivamente.
En esta célula, el Gobierno tendrá a su favor que la presidencia está en manos del Pacto Histórico, con Martha Peralta. La comisión cuenta con 13 parlamentarios y de entrada el proyecto suma tres votos: dos del Pacto y uno de Comunes. Y en cuanto a los negativos, los fijos serían cuatro: dos conservadores y dos uribistas.
Los seis votos restantes serán cruciales. Sin embargo, analistas que siguen el curso de las reformas y que en otros tiempos se han mostrado escépticos, en esta ocasión apuntan a que el Gobierno podría tener ventaja. Hay una carta aún guardada: los planes de desarrollo de alcaldes y gobernadores. Sería un intercambio de favores. Mientras que el Ejecutivo consigue apoyos en el Congreso, los mandatarios locales consiguen el visto bueno a sus propuestas. Para los parlamentarios, el peso de sus regiones es vital porque allí están sus electores.
Eso, claro, a la espera de la respuesta de cada uno de los jefes de las colectividades, quienes en principio se han mostrado menos duros con la pensional que con la de salud. La discusión en el Congreso será dura y –si pasa– la oposición espera que la tumbe la Corte Constitucional.
“Lo que realmente enfrentaremos no es un enredo jurídico, sino la incapacidad del Gobierno para atender a millones de pacientes,una situación que se volverá cada vez más evidente con el paso de las semanas”, pronostica el expresidente Gaviria.
ARMANDO NEIRA
Editor de Política de EL TIEMPO
En X: @armandoneira

Compartir:

WhatsApp
Facebook
Twitter
Telegram
Email
0
Amamos tu opinion, deja tu cometario.x
()
x