
1.En manos de la dupla abortista, Kamala Harris + Biden, el gobierno de los EUA dejó de ser un socio confiable.
Cómo se temía, el repentino y precipitado abandono de Afganistán está generando un monstruoso genocidio. Las naciones aliadas, tiemblan. Se zarandeará el equilibrio geoestratégico mundial.
- En un mar de opresión y sangre termina ahogado el mito que anestesió al mundo libre: ‘ante la maldad, el mejor camino es dialogar y ceder… para no perder’
- Quedan ratificados, una vez más, el sentido común y la doctrina católica: ¡la debilidad ante el crimen solo conduce al imperio definitivo de la violencia!
¡Con el mal no se negocia! ¡Nunca llegarás a un acuerdo confiable con los hijos de la iniquidad! ¡Con el cáncer no se negocia!
- En nuestra Colombia, los diálogos y acuerdos con narcoguerrilleros y corruptos, con gestores de paros y bloqueos a la población, con vándalo-terroristas desembocarán en una gran tragedia
Algo en la línea del Afganistán de hoy. En la línea de la toma del Palacio de Justicia 1985, de Vietnam 1975, del Acuerdo de Múnich 1939 que provocó la 2ª Guerra Mundial. En fin, seguiría un largo etc.
Por la vía del ‘diálogo’, sobrevendrá el fin del Estado Nación, como soñaba Marx. Éste quedará fracturado en mil pedazos… gracias a la ‘prudente omisión’ de un gobernante incapaz de gobernar. Terminaríamos consumidos por el torbellino de fuego que calcinó a 117 feligreses en la Iglesia de Bojayá.
- Solo una santa alianza de las fuerzas vivas, sin ataduras, ni políticos equilibristas, ni corruptos podrá salvar a Colombia del comunismo y de la debacle moral.
Los partidos políticos actuales, por su historial de negociados y traiciones, son objeto del asco nacional. Acercarse a ellos, ya no suma, resta. Se siente en las calles, es lo que ratifican las encuestas.
Colombia reclama un timonel nuevo, sabio y decidido.
Colombia exige que se restablezca el Estado de Derecho, que se anulen los espurios, letales e incumplidos ‘Acuerdos Farc-Santos’; hay que recuperar la democracia real que nos robaron aquel aciago día en que fue estrangulado el intocable y sagrado plebiscito que rechazó tales ‘Acuerdos’ (2/10/2016). Hay que gobernar en clave de ‘familia tradicional’ y de respeto a la ‘vida desde la concepción hasta la muerte natural’. Hay que revivir la justicia cristiana: proteger y premiar a los buenos, castigar y proscribir a los malos.
Entre nosotros esta tomando forma una muy interesante y atrevida propuesta en este sentido. Aquí podrás verla: https://www.youtube.com/watch?v=XnPnWn_k6MQ. ¿Estarías dispuesto a respaldarla?
- ¡Nunca, pero nunca, pierdas la esperanza! Por su propia naturaleza, ¡la luz siempre disipará las tinieblas!
Depende de ti el ‘cuándo’. ¿Cómo va tu batalla interior? ¿Qué batalla estas librando para garantizarle un mejor país a tus hijos? ¿Te has asociado con los tuyos para protegerlos, para proteger tu comunidad, tus bienes y tu Patria?
Nunca pierdas de vista: ¡Ante Dios, la maldad es menos que nada! Nunca dejará de ser un gigante… con pies de barro.
Sigue el consejo de San Antonio María de Claret: “¡A Dios rezando y con el mazo dando!”.
Por Juan Carlos Ariza Gómez