EL NUEVO SIGLO habló con la presidenta de Acolgen, Natalia Gutiérrez, y los exministros de Minas, Amylkar Acosta y Mauricio Cárdenas, quienes explicaron las principales crisis del sector que encontrará la nueva administración de Abelardo de la Espriella

CON MANIFESTACIONES de aprobación y confianza recibieron distintos actores del sector la designación del presidente electo, Abelardo de la Espriella, de María Noemí Arboleda Arango como ministra de Minas. Los retos que tiene son de hondo calado por la amenaza de racionamiento de energía por el fenómeno de El niño, la reducción de las reservas de petróleo y gas, así como la fuerte deuda del Estado con empresas generadoras y comercializadoras.
Arboleda se desempeña actualmente de gerente general XM, el operador del sistema interconectado y el administrador del mercado de energía mayorista de Colombia. “Tiene 30 años liderando procesos de planeación energética, operación de sistemas eléctricos de potencia y administración de mercados de energía”, destacó el presidente electo.
Amenaza de desabastecimiento
La Contraloría General de la República advirtió a finales de mayo pasado “que la combinación de un fenómeno de El Niño de intensidad alta o muy alta, más el actual déficit de energía eléctrica en firme, más los retrasos en la ejecución y entrada en operación de proyectos de generación y más la elevada deuda del Gobierno nacional con los actores del sector eléctrico del país, estimada en $8,2 billones, sin duda va a configurar una crisis severa y de carácter estructural al sistema eléctrico del país”.
Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen (Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica), dijo a EL NUEVO SIGLO que “la principal prioridad de la nueva ministra de Minas y Energía debe ser recuperar la seguridad energética del país. Eso empieza, primero, por evitar que el apagón financiero de Air-e termine convirtiéndose en un apagón físico, garantizando que las empresas generadoras cuenten con los recursos necesarios para seguir operando, especialmente durante la sequía”.
En segundo lugar, la directiva expresó que “se debe recuperar y fortalecer la institucionalidad del sector, la cual se vio afectada en los últimos 4 años por señales equivocadas e intentos de intervención”.
Tercero, anotó que se deben dar señales de confianza para los inversionistas, de manera que sigan apostando por el país. “Para esto es clave garantizar reglas de juego claras y estables”, enfatizó.
Añadió Gutiérrez que es fundamental que los “proyectos de generación y transmisión, que hoy están represados, logren entrar a operar y se agilicen los trámites para lograrlo”. Así mismo, se debe impulsar una estrategia nacional de ahorro de energía de cara al fenómeno de El Niño, con incentivos para quienes ahorren y castigos para quienes no lo hagan.
Finalmente, la presidenta de Acolgen dijo que el país debe avanzar en una solución estructural para el Caribe, que mejore la calidad del servicio y permita aliviar las tarifas para los usuarios.
Mientras que Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía, dijo a este Medio que hay que “tomar medidas tendientes a conjurar la inminencia de un racionamiento en la prestación del servicio de energía y en el suministro de gas natural. Entre ellas, adelantar la hora lectiva y laboral, incentivar mediante una tarifa diferencial el desplazamiento de la demanda desde las horas ‘pico’ a las horas ‘valle’, inducir el uso racional y eficiente de energía mediante la estrategia Apagar paga 2.0. Agilizar los trámites para la instalación de manera temprana de nuevas plantas regasificadoras para así ampliar la capacidad de importación de gas natural, pues allí se presenta un cuello de botella”.
Agregó el exministro que hay que titularizar la deuda contraída con las empresas comercializadoras de energía, tanto la correspondiente a la opción tarifaria como la atinente al pago pendiente de los subsidios al consumo de energía de los estratos 1, 2 y 3.
Acosta subrayó que se deben destrabar los proyectos de los parques eólicos en La Guajira para su instalación, frenados por permisos ambientales y consultas previas con las comunidades indígenas Wayuu.
Manifestó que es muy importante, “habida cuenta de que muchos proyectos, no solo del sector energético, sino de otros sectores, están paralizados o retardados en su ejecución por la paquidermia y el burocratismo de la autoridad ambiental, conviene fortalecer sus capacidades y competencias”.
En tanto que el exministro de Minas, Mauricio Cárdenas Santamaría, dijo a este Diario que la entrante ministra «es el perfil idóneo, una persona con experiencia en el sector con mucho conocimiento».
Añadió que está muy bien preparada «para entender la problemática de lo que podría ser una contingencia asociada a El Niño». Y resaltó que “va a ser fundamental para evitar razonamientos».
Cárdenas explicó que «esto requerirá desde el primer día de acciones decididas en acelerar el programa de expansión de la capacidad de generación. La entrada en funcionamiento de muchos proyectos que están demorados en distribución, en transmisión y en generación».
Dijo que, en materia de “política petrolera y minera, pues dar todas las condiciones para que las empresas petroleras puedan reanimar de manera muy rápida los programas de inversión».
Cárdenas invitó a la entrante ministra “a pensar en la posibilidad de una emergencia económica con el argumento de evitar una crisis inminente que puede ser la asociada a El Niño”.
Problema en el Caribe
Un reto mayúsculo que tiene la próxima ministra es la crisis eléctrica en la costa norte por la calamitosa situación financiera y operativa de la empresa prestadora y comercializadora Air-e, intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos; las altas tarifas, las más caras en el país, y los retrasos en la construcción y modernización de la infraestructura.
La Contraloría General comentó que “se observa una profundización del riesgo sistémico como consecuencia de medidas de intervención estatal de empresas del sector, particularmente en el caso de Air-e, así como las dificultades económicas que enfrentan los comercializadores que atienden a los usuarios, particularmente en la región Caribe, derivadas de los bajos niveles de recaudo y el incremento de pérdidas”.
De la Espriella le encargó también a María Noemí Arboleda “la misión de resolver el grave problema de tarifas en mi amado Caribe. Ese es un compromiso con el pueblo costeño que hay que cumplir”.
“Mi decisión es liquidar Air-e para lograr que sus activos configuren una empresa común con otra empresa pública caribeña”, dijo en su momento el presidente Petro. Esta empresa privada tiene una deuda con agentes del mercado que ascienden a $2.7 billones, de los cuales $1.7 billones son con generadores térmicos.
Acolgen dijo que «resulta relevante contar con claridad sobre los fundamentos técnicos, financieros y jurídicos que respaldarían una eventual decisión relacionada con el futuro de Air-e”.
Otros objetivos
Otra tarea clave que le corresponderá a la entrante ministra de Minas es tomar medidas para reactivar Ecopetrol, pues en el actual Gobierno se redujeron drásticamente sus utilidades. Para ello, el vicepresidente electo José Manuel Restrepo dijo que por un decreto se levantará la restricción que impuso el presidente Petro a la exploración y explotación de petróleo, aduciendo los efectos de los combustibles fósiles para el cambio climático.
Se conoció que el entrante gobierno citará a la asamblea de Ecopetrol para que se cambien la junta directiva y la presidencia, que sigue ocupando Ricardo Roa, aunque fue apartado del cargo por una licencia debido a los procesos judiciales que afronta.
Así mismo, le toca a la entrante ministra la implementación de la técnica del fracking para la exploración de petróleo y gas, que anunció el presidente electo De la Espriella para incrementar la producción del primero de estos energéticos arriba del millón de barriles diarios.
En esto el reto no es solo hacer fracking por primera vez en el país, sino que tenga el mínimo impacto ambiental, como se comprometió De la Espriella ante el temor que han expresado los ecologistas.