Los daños colaterales de los “Acuerdos Finales”

 

El próximo 24 de noviembre se cumplen cinco (5) años de la firma de los Acuerdos pactados en la Habana, llamados los Acuerdos Finales (en adelante AF), citados también como Acuerdos del “Teatro Colón”; sin duda, para esa fecha se cumplirán muchos foros, seminarios, conversatorios y espacios en general donde desfilarán los que se autodenominan “Expertos” y algunos analistas del tema, será igualmente, la oportunidad para que aquellos que de alguna manera participaron en ese proceso, intenten dejar la impresión que esos arreglos fueron buenos, argumentando y atribuyendo responsabilidades a terceros buscando justificar de alguna manera la realidad y los hechos que se vienen presentando a la vista de todo un país imposibles de controvertir. Ciertamente, quienes formaron parte de las negociaciones destacarán los incumplimientos de uno y otro lado, igualmente, prevalecerá la crítica en las dos vías.

Producto de los AF, las concesiones dadas por el Estado fueron de gran magnitud, las colosales cantidades de dinero y la ampliación aún más de la tradicional y acostumbrada burocracia que caracteriza al Estado colombiano tuvieron un fin específico: el aprovechamiento personal para lograr un Nobel y alcanzar la firma de la contraparte (única beneficiaría); ese atrevimiento le está facturando al país consecuencias destructoras y demoledoras.

Lo sustancial, es emplear las líneas de este escrito para determinar si los AF le han proporcionado algún beneficio al país, si contradictoriamente los mismos no han agregado nada de valor, o si por el contrario, han empeorado aún más el panorama nacional.

Palabras Claves:

Consolidación de la paz. Coexistencia pacífica. Conflicto social. Estabilidad Nacional. Efectos colaterales.

Contexto.

Lo que se le vendió al país y a parte de la comunidad internacional, es que los Acuerdos se adelantaron para reconstruir y reconciliar al país, procurar mejorar las condiciones sociales y crear oportunidades, mensaje que desde luego es de muy buen recibo; para ello, hábilmente se creó todo un marco de vínculo con la justicia interna, se incorporó y existe su respaldo en la Constitución y en algunos documentos en órganos e instancias internacionales como la ONU y los Convenios de Ginebra[2], dándole así matices de “legitimidad” interna y externa, lo que ha sido el argumento de algunos para plantear la obligatoriedad en su cumplimiento, pero, igualmente para una gran mayoría causa desconcierto al percibir la realidad de su legado.

Los puntos más destacados en que se enfocaron los AF, fueron lograr una reforma rural integral, la participación en política para los desmovilizados, la búsqueda del fin del conflicto, escrutar una salida adecuada al problema de las drogas ilícitas, beneficiar a las víctimas del conflicto, e instaurar un mecanismo de verificación y cómo refrendar los puntos pactados.

Aunque ello tiene alguna importancia, lo funcional y aconsejable es dar una mirada al país antes de los Acuerdos y observar como es hoy. No se hace referencia a los problemas cotidianos que son muchos, son innumerables las falencias en varias áreas, el deterioro de la justicia, la corrupción, la pobreza, el desempleo y otros muchos más estuvieron presentes, están y lo estarán en nuestro medio con los gobiernos que pasaron, el actual y con los que llegarán. La reflexión es, ¿estamos sumando a esa problemática otros males tan graves o tal vez mayores?, la transición para que esto suceda se da producto de lo pactado y su desenlace.

Esta anomalía para muchos, es el imperceptible fruto de las necesidades inmediatas, la seguridad, la economía personal, la salud, etc., pero por qué no decirlo, es común la falta de interés, información y de prospectiva de país que debemos tener, al fin y al cabo estamos hablando del futuro de cada uno de nosotros.

Este no ha sido el primer acuerdo pactado en Colombia para dirimir asuntos internos, tampoco será el último; recojamos algunos de ellos en los anales de nuestra historia. Están los acuerdos de 1902, conocidos como los tratados de Neerlandia, Wisconsin y Chinacota[3], el pacto de Benidorm[4]en 1956 cuando se dio el llamado Frente Nacional, un año después en 1957 se estableció el pacto de Sitges o pacto Nacional[5], más recientemente a mediados de los años 80s se inicia una serie de acuerdos con los pactos con disidentes como el EPL, el Quintín Lame, el M-19, el PRT y otros grupos[6], posteriormente se les dio cabida a representantes de esos grupos en la Asamblea Constituyente de 1990 y ahora estamos en el proceso y evolución de los pos Acuerdos gestados en la Habana culminados en el 2016.

Sobre estos últimos, la Contraloría General de la República, considera que su implementación en relación con las obras y adecuación de la infraestructura, solo se alcanzará en 26 años, consignada esta visión en el V Informe de seguimiento a la ejecución de los recursos y cumplimiento de las metas de los Acuerdos[7]. El ente de control afirmó que, existe un riesgo de desfinanciación para su implementación.

Pero la visualización sobre este AF, debe hacerse no solo desde el punto de vista del progreso de cada punto pactado, pues terminaría este escrito en cifras y estadísticas básicas, lo apropiado, es revisar las consecuencias, los aspectos de carácter general que se desprenden de ellos, los efectos colaterales que el mismo está causando, y que han originado todo un cambio en el actuar de las personas, en su filosofía y en la memoria de país.

Para ello se podría iniciar con una serie de reflexiones sobre el actual acontecer nacional, como que actualmente tenemos que aceptar como válido resaltar la memoria de “Jefes” guerrilleros como lo han hecho con alias “Tirofijo” y recientemente con el “Mono Jojoy”, o escuchar sin refutar que, las condiciones de los que estuvieron secuestrados en campamentos guerrilleros fueron las adecuadas, como lo afirmaba en días pasados la senadora de las Farc, pretender que, con expresiones de perdón se intente eximir de toda responsabilidad los graves delitos cometidos por el grupo que pactó con el Gobierno, o que tiene validez y hay que darle crédito a cualquier revelación por el simple hecho de haber tomado parte en el proceso, como en el caso del magnicidio del Dr. Álvaro Gómez entregando una falsa verdad, o que los Derechos Humanos aplican en toda su extensión para “exguerrilleros” pero no para la contraparte, que la Unidad Nacional de Protección sea hoy en día una cueva de rolando[8] cuando los desmovilizados allí incorporados emplean los medios entregados, armas y vehículos propiedad del Estado, para conveniencia personal[9] (Campo, 2021), que sea normal “demoler” un monumento sin ninguna consideración y la debida dignidad por lo que representa para nuestra memoria histórica, aquel nos recordaba y perpetuaba las batallas y los héroes más destacados en la gesta de la independencia, asuntos estos que nos identifican como país.

Se nos está cambiando incluso algo taxativo para nuestra nación, la religión, el aborto, la ideología de género ya están en nuestro medio con una mirada de aceptación, tal vez, uno de los puntos más relevantes es como están limitando la acción de la Fuerza Pública (FF. PP), un ejemplo es la estigmatización a los bombardeos que realiza la Fuerza Aérea, las acciones del Escuadrón Móvil Antidisturbios o las acciones operativas de los batallones del Ejército y la Infantería de Marina que tiene que aceptar “los escudos” indígenas que protegen cultivos ilícitos, han logrado ante esta andanada odiosa, que uno que otro Policía, Infante y soldados restrinjan su función por el temor a las represalias en su actuar, la FF. PP, los garantes de la libertad, están en uno de sus peores momentos en la historia; en fin, con el listado de reflexiones se podrían llenar hojas y hojas de la “deconstrucción”[10] que está siendo objeto nuestro país, todo ello como un efecto adyacente producto de esos Acuerdos.

La realidad, es que los valores tradicionales han cambiado, para darle cabida a “valores impuestos” para migrar a una Nación progresista, socialista; esto está pasando actualmente, peor aún que poco o nada se está haciendo al respecto mientras este tipo de hechos siguen su implacable curso.

Este es el verdadero resultado de los Acuerdos, amén de las estadísticas del Instituto Kroc[11] las obras realizadas, la entrega de tierras, la política u otros logros o malogros que se estén dando o que sean deficitarios.

De otra parte, en su campaña el actual presidente mostró inconformidad con los Acuerdos, sin embargo, a pesar de un presupuesto que nunca se previó en el gobierno pasado, ha venido cumpliendo con diferentes compromisos y por intermedio de su Consejero presidencial, el Sr. Archila[12], anunció que para la vigencia 2022 se asignaron 10. 9 billones de pesos que serán destinados en la reforma rural y orientados hacia las víctimas principalmente, a ese capital se le suman otros recursos por regalías y recursos internacionales.

Consideraciones finales

La realidad de los efectos de esos AF es dolorosa, es una fusión de acontecimientos, una amalgama de eventos que no son producto de la casualidad, se están dando como resultado de una planificación y prospectiva, es así como se ha entregado poder político a quienes no quieren la reconciliación, una justicia transitoria (afortunadamente) y una Comisión de la Verdad que ha desilusionado por su comportamiento, por su falta de ecuanimidad y por los productos y acciones que ha entregado. Está claro que, los AF son el trampolín para la llegada del socialismo a Colombia. Nos están llevando a perder nuestra propia identidad cultural como colombianos, están primando los intereses supranacionales, desplazando los nacionales, se está imponiendo el globalismo, lo que implica terminar con las libertades de los gobernados.

Internacionalmente, solo se escuchan apoyos lejanos de personas que no se percatan de una realidad local como la expresada por el Secretario General de la ONU quien manifestaba que….

“La resiliencia demostrada por los colombianos de zonas afectadas por el conflicto, que aún esperan que se haga realidad la promesa de la paz, es una inspiración y un llamado a la acción, y cada esfuerzo que se haga será determinante para que el país avance”. (Guterres, ONU. 2021)

“A finales de este año habrá transcurrido un tercio del plazo previsto para la implementación integral del Acuerdo Final. Con el compromiso de las partes, la activa participación de la sociedad colombiana y el firme apoyo de la comunidad internacional, incluidas las Naciones Unidas, confío en que los cimientos del proceso de paz colombiano serán lo suficientemente sólidos para resistir los desafíos”. (Guterres, ONU. 2021)

Contrariamente a todo el discurso de los representantes de las partes negociadoras, y los comentarios y declaraciones de los que ven el conflicto desde fuera, las víctimas no se han constituido en absoluto “en el centro de la negociación”; los victimarios sí, los Acuerdos están llenos de concesiones a las Farc y amplios compromisos para el Estado, para las Farc las obligaciones consignadas en el Acuerdo son pocas, este fue parte de un análisis realizado por el Foro Atenas[13], en el presente año.

El contenido del AF, favorece primordialmente a las Farc hoy partido “los Comunes” y a sus intereses y no al pueblo colombiano como se presume sería su objetivo primordial. Es perentorio en un nuevo Gobierno la revisión de esos Acuerdos, para el bien de Colombia como nación.

Referencias.

Bahamon. 2020. “La implementación del Acuerdo Final de Paz en el sistema Colombiano: Un análisis Jurídico”

https: //revistas. unilibre. edu. co/index. php/verbaiuris/article/view/6880/6511

Contraloría General de la Nación. 2021. “Quinto informe sobre la ejecución de los recursos y cumplimiento de las metas del componente para la paz del Plan Plurianual de Inversiones Noviembre de 2016 a 31 de Marzo de 2021 – Énfasis Vigencia 2020” https: //www. contraloria. gov. co/resultados/informes/informes-posconflicto

CICR. 2016. “¿Qué dice el DIH sobre los acuerdos especiales en el marco de un proceso de paz?”

https: //www. icrc. org/es/document/acuerdos-especiales-acuerdos-de-paz-dih-colombia-comentarios-convenios-de-ginebra

D. W, made for minds. 2021. “Acuerdo de Paz en 2021: un año decisivo para saber si Colombia logra o empantana La Paz”. https: //www. dw. com/es/acuerdo-de-paz-en-2021-un-a%C3%B1o- decisivo-para-saber-si-colombia-logra-o-empantana-la-paz/a-56147649

Guterres. ONU. 2021. Para hacer realidad la paz en Colombia se necesita. https: //news. un. org/es/story/2021/04/1490512

Jerez. 2021. “UNP investiga presunto uso irregular de carros asignados a indígenas durante las protestas”

https: //www. rcnradio. com/politica/unp-investiga-presunto-uso-irregular-de-carros-asignados- indigenas-durante-las-protestas

Naciones Unidas. Noticias ONU. 2021. “Para hacer realidad la paz en Colombia se necesita consolidar la presencia del Estado en todo el país”

https: //news. un. org/es/story/2021/04/1490512

La paz se toma la palabra. 1957. “Pacto de Benidorm” https: //proyectos. banrepcultural. org/proyecto-paz/hechos-de-paz/pacto-de-benidorm

Los procesos de paz. 1991. “Los proceso de paz con el M-19, el EPL, el Quintín Lame y el PRT desde        1989     a          1991” http: //www. indepaz. org. co/wp-content/uploads/2013/04/Los_proceso_de_paz_con_el_M19-EPL-Quint%C3%ADn-Lame-1989-1991. pdf

Paz y seguridad. 2021. “Para hacer realidad la paz en Colombia se necesita consolidar la presencia del Estado en todo el país”

https: //news. un. org/es/story/2021/04/1490512

Presente, pasado y futuro de la paz en Colombia. 1957. “La paz por un acuerdo político”

https: //www. museonacional. gov. co/elementosDifusion/itinerantes/2018/Paz/AFICHES. FINAL. AJUSTE7. pdf

Real Academia Española. Definición. “Deconstrucción” https: //dle. rae. es/deconstrucci%C3%B3n

RCN. 2021. “UNP investiga presunto uso irregular de carros asignados a indígenas durante las protestas” https: //www. rcnradio. com/politica/unp-investiga-presunto-uso-irregular-de-carros- asignados-indigenas-durante-las-protestas.

Valle invencible. 2021. “Instituto Kroc calificó de forma positiva la labor del Gobierno del Valle para la implementación de los Acuerdos de Paz”

https: //www. valledelcauca. gov. co/publicaciones/71315/instituto-kroc-califico-de-forma-positiva- la-labor-del-gobierno–del-valle-para-la-implementacion-de-los-acuerdos-de-paz/


[1] Asesor del Instituto de Estudios Geoestratégicos y Asuntos Políticos (IEGAP) de la Universidad Militar Nueva Granada. Este documento forma parte de la serie “Análisis Coyunturales” del IEGAP. Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de su autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de la Universidad Militar Nueva Granada.

[2]  Un acuerdo de paz, un acuerdo de cese de hostilidades u otro similar pueden ser considerados acuerdos especiales si contienen cláusulas para crear otras obligaciones derivadas de los Convenios de Ginebra y/o sus Protocolos adicionales. Esto está contemplado en el artículo 3 común, que aplica para conflictos armados internos. (CICR. 2016)

[3]  El Tratado se firmó en la finca bananera Neerlandia, entre Ciénaga y Aracataca, en el departamento del Magdalena. El Tratado de Neerlandia fue el primero de los grandes acuerdos entre los contendores que pusieron fin a la última guerra civil formal que sufrió el país, y la más destructiva en vidas y bienes.

[4]  El Pacto de Benidorm fue un acuerdo firmado en dicha ciudad española, el 24 de julio de 1956, entre el liberal Alberto Lleras Camargo y el conservador Laureano Gómez, en representación de sus partidos, con el fin de poner término a la crisis política que se vivía en Colombia. (La paz se toma la palabra. 1957)

[5]              El pacto de Sitges, también llamado Pacto Nacional, fue un acuerdo firmado en dicha ciudad española, el 20 de julio de 1957, entre los partidos liberal y conservador colombianos, representados por Laureano Gómez y Alberto Lleras Camargo, donde se estableció la necesidad de convocar un plebiscito para ratificar democráticamente los convenios a los que habían llegado estos máximos dirigentes y reformar la Constitución de 1886. En 1963, ambos partidos formaron la coalición del Frente nacional, cuya disolución, en 1974, significó la liquidación del pacto. (Presente, pasado y futuro de La paz en Colombia. 1957)

[6]  De 1990 a 1994, el gobierno de César Gaviria continuó implementando una política de paz que se había comenzado en 1988 durante la administración Barco. La política resultó en procesos de negociación exitosos con el M-19, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), el Ejército Popular de Liberación (EPL) y el Quintín Lame. Los procesos también influyeron en la creación de la Asamblea Nacional Constituyente en 1991. (Proceso de paz. 1991)

[7]  Quinto informe sobre la ejecución de los recursos y cumplimiento de las metas del componente para la paz del Plan Plurianual de Inversiones. Noviembre de 2016 a 31 de Marzo de 2021 – Énfasis Vigencia 2020.

[8]  Cueva de Rolando, expresión que significa un lugar peligroso.

[9]  Alfonso Campo Director de la UNP, manifestó ante la posible utilización de medios pertenecientes a esa entidad, con los elementos entregados a líderes indígenas en el Paro Nacional en la ciudad de Cali. “Rechazamos el mal uso de las medidas de protección, sea vehículos, hombres de protección y otros implementos que la Unidad le entrega a nuestros protegidos para poder cuidar su vida” (RCN. 2021)

[10]  Deconstrucción: Desmontaje de un concepto o de una construcción intelectual por medio de su análisis, mostrando así contradicciones y ambigüedades, se deshace una idea o una concepción en forma analítica para darle paso a una nueva estructura, con un fin específico. (Real Academia Española)

[11]  El Instituto Kroc de la Universidad de Notre Dame, responsable de hacer un monitoreo independiente a la implementación del Acuerdo de Paz en Colombia.

[12]  Emilio José Archila Peñalosa es un abogado y político colombiano. Actualmente es el Alto consejero presidencial para la Estabilización y la Consolidación.

[13] Grupo de pensamiento y acción en apoyo a la Fuerza Pública. Misión: contrarrestar el avance del socialismo del siglo XXI en Colombia y Latinoamérica.

 Universidad Militar Nueva Granada | Instituto de Estudios Geoestratégicos y Asuntos Políticos | Por el Mayor General (RA) Ricardo Rubiano Groot Román[1] , La Linterna Azul, 22/10/2021

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