Por Juan Carlos Ariza Gómez, 12/10/2020
El ‘gigante’, con pies de barro, que no pudo esconder sus vergüenzas por más tiempo
Me perdonarán por hacer pública una reflexión en contravía del sentir de la mayoría de los medios colombianos que se ufanan de ser demócratas. Por atreverme a presentar reflexiones políticamente incorrectas.
Espero que los aquí señalados, siempre con esmerada altura y respeto, no vayan a reaccionar en contra mía de forma violenta. En cualquier caso, me pongo en manos de Dios, Padre y Creador de todos.
Aquí voy…
Gustavo Petro, consolidado maestro de las intrigas y del odio (de clases) se está quedando solo
Solito… por acelerado. Por un intransigente y torpe cálculo.
Durante la jihad incendiaria de las semanas pasadas, a nivel nacional, contra los CAIs de policía y el patrimonio (público y privado), Petro se precipitó en dejar ver sus garritas y sus colmillitos. Desplegó una muy desatinada y radical campaña festejando abiertamente, y con alborozo, el vandalismo -sin duda una forma indirecta de instigarlo-[1], la cual terminó asustando a su muy querida presa, la irremediablemente incauta Caperucita Roja.
¡Qué desconcertante y garrafal error ha cometido Petro! Se ha quitado aquella máscara que embelesaba. Ha tirado a la basura la careta de pacifista, de demócrata, de mesías ambientalista, y de Robin Hood de los pobres. Ha espantado, al parecer irremediablemente, a su Caperucita Roja. En mi opinión, con esto, Petro, nuestro lobito criollo… ¡ha cavado su tumba!
Creo no equivocarme al vaticinar que, en los próximos comicios, veremos a Petro desnudo y en sus huesitos
Y a las izquierdas gravemente afectadas si, con prontitud, no se deslindan de este impaciente y exaltado agitador. Permítanme explicarlo:
Primero. En las últimas elecciones presidenciales, año 2018, más del 50% de los votos de la alianza de las izquierdas en torno al Polo Democrático Alternativo los puso el poeta pacifista, Antanas Mokus, el 2º senador más votado en la legislativas del 2018. Afectado por Alzhaimer y bajo el acoso de sus ‘amigos’ de izquierda, el Prof. Mokus aceptó participar en los comicios electorales a pesar de incurrir en una evidente inhabilitación. Si, es cierto, ganó 18 curules para el Polo, (9 para el senado y 9 para la Cámara) pero al final, sucedió lo inevitable: perdió su curul en medio del escarnio nacional.
Hoy, la corriente joven que seguía a Mokus ha manifestado de mil formas que no seguirán al Petro incendiario. Y hasta ayudaron a contener, con gran valentía, a la hordita de pirómanos, valientemente encapuchados que, durante las ‘marchas de protesta’ trataron de provocar un nuevo bogotazo.
Estos jóvenes mokusianos anhelan una mejor distribución de la riqueza, una sociedad más equitativa, sin duda. Pero, están muy lejos de pretender implantar en Colombia el tenebroso socialismo castro-chavista que hoy esclaviza a Cuba, Venezuela, Nicaragua…
Segundo. Su mesianismo ambientalista, su cruzada contra el extractivismo minero ha chocado contra un infranqueable muro de contradicciones fundamentales:
- ¿Por qué Petro nunca ha condenado, ni demandado antes tribunales nacionales e internacionales, a los cultivadores de coca y a los narcos colombianos (Colombia produce más del 70% de la coca mundial [2]) por el gigantesco daño ecológico, y sobre todo humano (Dic 2017, registra 18,1 millones de consumidores en el mundo[3]), que provoca el cultivo y procesamiento de la coca, y que por mucho supera los supuestos daños que provocaría la fumigación aérea con glifosato en áreas rurales distantes?
- ¿Por qué sucede lo mismo con los gigantescos daños provocados por petróleo derramado tras las frecuentes dinamitadas de oleoductos por parte del ELN y de las ‘disidencias’ FARC? Repito la pregunta: ¿por qué Petro no los condena, porque no los demanda ante las instancias internacionales?
- ¿Por qué Petro hace oídos sordos a múltiples y muy exitosos ejemplos de explotaciones mineras sustentables, a nivel mundial, perfectamente amigables con el medio ambiente, que han derramado inmensas riquezas sobre sus pueblos y que han catapultado sus desarrollos? ¿Por qué no acepta estudiar, por lo menos, las rigurosas auditorías consagradas en esos contratos de explotación minera? ¿Por qué Petro le niega a sus compatriotas una explotación racional y supervigilada de esa riqueza minera que Dios nos regaló? ¿Qué otra locomotora económica presenta Petro para recuperar los mas de 3 millones de empleos, empresas y riquezas perdidas por la cuarentena sanitaria provocada por la pandemia china?
Tercero. Su más poderoso y cerebral aliado, el senador Jorge Enrique Robledo, líder del MOIR, que hoy representa el 35% de los miembros del Comité Ejecutivo Nacional del Polo, el 3er senador más votado en la legislativas del 2018 y principal elector del Polo, el pasado 15-09-2020 pidió la formal escisión[4] de esa colcha de retazos que es hoy este partido de las izquierdas, que no de Petro, por muy delicadas, y al parecer insalvables razones:
- «Se ha acumulado un importante número de diferencias de orden táctico y de enfoques de cómo abordar la compleja situación nacional, el papel del partido en las elecciones venideras y la lectura del momento político, y ante la inviabilidad de poder coincidir”,
- Lamentan las burlas de las “reglas de juego democráticas»,
- Y por «no tramitar con fraternidad y respeto la concreción de derechos».
Cuarto. Y para rematar, los demás partidos de la colación santista que, a cambio de mermelada, cerraron filas en favor de los ‘Acuerdos de la Habana’ han ido tomando cada vez más distancia del nuevo Petro, del agitador incendiario. Presienten el hielo de la muerte política que les sobrevendrá si no se deslindan con prontitud del vandalismo siniestro y de la antidemocracia instigados por el senador Petro, el ángel de las discordias.
Antes las inminentes marchas del 21 de Octubre, convocadas por Fecode, los sindicatos y los mingueros del Cauca, ¿veremos a Petro recular? ¿Prevalecerá en la izquierda criolla la fría paciencia de las palomas, o la incendiaria precipitación de los halcones?
Antioquia propone una santa alianza, cívica y apartidista, para evitar la catástrofe
Entretanto, ante el intento de bogotazo que se vislumbra en el horizonte, el régimen vigente reacciona con una tibieza suicida simplemente monumental. El Ejecutivo omite cumplir su básica obligación constitucional: ¡ejercer la coerción legítima para preservar el Estado de Derecho, para evitar la anarquía! Y, en cambio, promete reformar la Policía en línea con las exigencias de los vándalos.
Así las cosas, ¿qué esperanza nos queda?
En Medellín ha surgido una propuesta, de inspiración cristiana, y para el bien de todos: Alianza Reconstrucción Colombia
Proponen restablecer el Estado de Derecho anulando los fatídicos acuerdos Farc-Santos. Abogan por una democracia fuerte y coherente, al estilo Singapur, en remplazo de esta ‘democracia boba’ claramente subyugada por la dictadura de jueces corruptos. Proponen expropiar la mayor narco fortuna de las Américas, esa que fue ‘lavada y legalizada’ por los Acuerdos de la Habana.
Proponen un gobierno en clave de familia tradicional y de defensa del sagrado derecho a la Vida. ¡Revitalizarán la familia y la niñez como cuna de civilizaciones! Las protegerán del relativismo reinante, pero muy particularmente de la anticientífica y repugnante ideología de género.
Proponen revolucionar el sistema económico imperante, transformándolo en un capitalismo cristiano, de rostro amable, donde el ‘prójimo’ se convierta en corazón del mismo. Donde impere esa fraterna, dulce y proporcionada desigualdad armónica predicada desde siempre por la doctrina social católica. Proponen una equilibrada distribución de las riquezas. Y en consecuencia, declaran la guerra a los vergonzosos cinturones de miseria, como también a la envidia y a la lucha de clases predicada por el oscuro señor Petro.
Notas de pie de página
[1] El llamado a la rebelión de Gustavo Petro. Ver https://www.elespectador.com/opinion/editorial/el-llamado-a-la-rebelion-de-gustavo-petro/?fbclid=IwAR2InYUw1OdKqYDz-
[2] Informe mundial sobre las drogas 2019, pág. 10. Ver: https://wdr.unodc.org/wdr2019/prelaunch/WDR2019_B1_S.pdf
[3] Informe mundial sobre las drogas 2019, pág. 11. Ver https://wdr.unodc.org/wdr2019/prelaunch/WDR2019_B1_S.pdf
[4] Polo Democrático Alternativo se divide, senador Robledo pide la escisión del partido. Ver https://diariolalibertad.com/sitio/2020/09/el-polo-democratico-alternativo-se-divide-y-el-senador-robledo-pide-la-figura-de-escision-contemplada-en-la-ley/